Mis blogs

Mis blogs son Altamira (Historia del Arte, Cine, Televisión, Fotografía, Cómic), Heródoto (Ciencias Sociales y Pensamiento) y Mirador (Joan Miró, Arte y Cultura Contemporáneos).

jueves, diciembre 18, 2014

El poeta y artista romántico británico William Blake (1757-1827) y su influencia sobre Joan Miró.

El poeta y artista romántico británico William Blake (1757-1827) y su influencia sobre Joan Miró.

William Blake es un excepcional artista del grabado y un poeta brillante, con una personalidad muy acusada, que se mueve entre la razón pura del Enlightment y la irracionalidad romántica, como manifiesta esta frase suya: “La senda del exceso conduce al palacio del juicio... y nunca sabremos lo que es suficiente hasta que conozcamos más allá de lo que es superfluo”. 


Influyó notablemente en los artistas y poetas del siglo XIX inglés pero su eclosión llegó en las vanguardias del XX, desde que los surrealistas (Breton fue su gran vindicador) vieron en él un importante precedente, por sus imágenes fantasiosas y su inaprensible magia.





La influencia en Miró del pintor y poeta romántico William Blake. es muy destacada en su faceta de romanticismo desde los años 20.
¿Cómo le llega este influjo? Probablemente a través de Masson, que le admiraba ya en 1923-1925 [Bernier, Georges. Entrevista a André Masson. Le Surréalisme et après. “L’Oeil” (15-V-1955) 12-17. Col. FPJM, t. V, p. 173. Comentario de Masson en p. 14.], pero también por los poetas surrealistas, que apreciaban su extraordinaria y fértil imaginación, aunque no haya habido exposiciones individuales suyas en París en los años 20 y 30 ─aparece sólo en una colectiva en Bruselas (1929) y otra en Amsterdam (1936), hasta la gran muestra que tuvo lugar en 1937 en la Bibliotheque Nationale de París con obras suyas y de Turner, justo a tiempo para que Miró la contemplara [Butlin, Martin. The Paintings and Drawings of William Blake. 1981: I. Text. xvi.] ─, pero sí a menudo en Gran Bretaña y EE UU con catálogos y monografías que debieron llegar a París. Cassanyes (1934) fue el primero en mencionar la relación de Miró con Blake dentro del contexto de su interés como artista surrea­lista por la faceta de homo divinans y seguir el camino del inconsciente trazado por Blake y otros románticos alemanes hasta llegar al psicoanálisis de Freud. [Cassanyes, M.A. Vers la magia. “D’Ací i D’Allà”, nº 179, extraordinario (XII-1934). Este artículo fue muy admirado por Tâpies, que declaró a Victoria Combalía en agosto de 1980: ‹‹La idea que tota obra d’art autèntica havia de posseir uns poders màgics va estimular-se en la meva primera joventut››, a través de publicaciones de etnología y prehistoria del Instituto Ga­llach que tenía su padre, de las revistas “Minotaure” y “Cahiers d’art” que le prestó Prats y ‹‹el famós article de Cassanyes dins “D’Ací i D’Allà” sobre Miró que es titulava, molt significativament, Vers la magia››. [Combalía. Dues Converses amb Antoni Tàpies. <Tàpies: els anys 80>. Barcelona. Fundació Tàpies (1988): 48.]
Gassner (1994) considera que Blake es la vía principal de la recepción surrealista (y por ende mironiana) del místico alemán Jacob Böhme y su formulación alquimista de Dios y la Creación, cuyas crípticas metáforas visionarias fueron utilizadas por los filósofos idealistas y los poetas y pintores románticos alemanes y, sobre todo, por Blake, a través del cual llegó a los simbolistas franceses y desde estos, finalmente, a Apollinaire y los surrealistas, en especial sobre Miró, aunque Gassner critica que no se haya estudiado aún a fondo estos paralelismos místicos. [Gassner, H. Miró, der magische Gärtner. 1994: 53. cit. Cirlot, L. AEl Carnaval de Arlequín”, punto de partida del estilo de Joan Miró. “Materia. Revista d’Art”, nº1 (2001): 244.]
Ciertamente, Miró se refiere al artista inglés en una nota de trabajo de 1941-1942 en la que apunta modificaciones para una futura (finalmente la hará en 1960) revisión de Autorretrato I: ‹‹al hacer el autorretrato pensar en William Blake›› [Miró. Notas de trabajo de 1941-1942. cit. Rowell. Joan Miró. Selected Writings and Interviews. 1986: 190. / Rowell. Joan Miró. Écrits et entretiens. 1995: 210. / Rowell. Joan Miró. Escritos y conversaciones. 2002: 271. El libro de referencia es Butlin, Martin. The Paintings and Drawings of William Blake. Yale University Press. New Haven/Londres. 1981. 2 vs. I. Text. xxi más 668 pp. II. Plates.1193 ilus.], como recordatorio de que los astros son signos con trascendencia humana. Y esto se ha reflejado naturalmente en la historiografía de esta obra.
David Lomas (1996) señala que Autorretrato I (1937) muestra coincidencias con Blake [Lomas, David. The Black Border: Joan Miró Self-portraits. 1937-1942, en Schildkraut, J.J.; Otero, A. (eds.). Depression and the Spiritual in Modern Art. Homage to Miró. 1996: 131-149. cit. Reus, Jaume. Evasió i exili interior en l’ obra de Joan Miró: 1939-1945. 2004: 58, n. 105. Ha sido Reus quien no advirtió en su tesis de esta importante referencia.] y en un artículo posterior (2000) precisa la semejanza formal de Autorretrato I con un autorretrato de Blake, The man who taught Blake painting in his dreams (c. 1819-1820), que podría haber visto en una exposición dedicada a Blake y Turner en la Bibliothèque Nationale de París en 1937. [Lomas. The haunted self. Yale University Press. Londres. 2000: 192. Véase en Escudero; Montaner. <Joan Miró. Desfile de obsesiones>. Barcelona. FJM (2001): 136.]
Escudero y Montaner (1998) extienden la influencia de Blake al colorido del fondo. [Malet; Montaner. CD-rom. Joan Miró. 1998.]
Balsach (2003) también se refiere a la influencia de Blake: ‹‹Esta concepción progresiva de convertirse en un universo como un ser vivo unido en una comunicación vital, llegará a su culminación en el Autorretrato de 1937. (…) La visión del artista ha traspasado la opacidad de la materia y se ha convertido en un ser celeste, la carne transfigurada en llama, como en las visiones de Blake (…)›› [Balsach. El sol en los ojos. Imágenes del sol y visión solar en la obra de Joan Miró. <Joan Miró. Càntic del sol>. Valladolid. MEAC Patio Herreriano (2003): 55. Vuelve a estudiar la infuencia de Blake en Balsach. Joan Miró. Cosmogonías de un mundo originario (1918-1939). 2007: 209.]
Hay que apuntar la afinidad formal del Autorretrato I y tantas otras obras con sus numerosos dibujos de cabezas y especialmente con el dibujo The Four and Twenty Elders Casting their Crowns before the Divine Throne (c. 1803-1805), con sus incontables ojos y el desvanecimiento de los espíritus en el fondo [Blake. The Four and Twenty Elders Casting their Crowns before the Divine Throne (c. 1803-1805). Lápiz y acuarela sobre papel (35,4 x 29,3). Col. Tate Gallery, Londres. Cat. raz. 515. [Butlin. The Paintings and Drawings of William Blake. 1981: II. Plates: ilus. 577.], o los también innumerables ojos y el ritmo lineal del dibujo Beatrice Adressing Dante from the Car (1824) [Blake. Beatrice Adressing Dante from the Car (1824). Lápiz y acuarela sobre papel (37,2 x 52,7). Col. Tate Gallery, Londres. Cat. raz. 812, 88. [Butlin. The Paintings and Drawings of William Blake. 1981: II. Plates: ilus. 973.]
Doepel (1985) apunta dos antecedentes ocultistas para Perro ladrando a la luna (1926) y el más plausible sería una obra de William Blake, Climbing to the Moon, de la serie de grabados The Gates of Paradise (1793) en la que sobre un paisaje desnudo una escalera se levanta directamente hacia la luna. [Climbing to the Moon, de la serie de grabados The Gates of Paradise (1793), reimpresa por Digby, George Wingfield. Symbol and Image in William Blake. Clarendon Press. Oxford. 1957: lámina 11. Doepel cita este grabado en Arcane symbolism in Marcel Duchamp’s Large Glass and Selected Works (1924-1927) by Joan Miró. 1985: 806-807.]
Fuentes.
Internet.

Exposiciones.
<William Blake. Visions de móns eterns 1757-1827>. Barcelona. Fundació La Caixa (1996). Dibujos y grabados para poemas y libros ilustrados. Hay un video de 11' de imágenes más 2' de comentarios de un historiador británico.

<William Blake (1757-1827). Visiones en el Arte británico>. Madrid. Caixaforum (hasta 21 octubre 2012). Comisaria: Alison Smith. Reseña de Vosmediano, Elena. William Blake, pozo sin fondo. “El Cultural” (7-VII-2012) 26-27.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada