Mis blogs

Mis blogs son Altamira (Historia del Arte, Cine, Televisión, Fotografía, Cómic), Heródoto (Ciencias Sociales y Pensamiento) y Mirador (Joan Miró, Arte y Cultura Contemporáneos).

sábado, junio 23, 2018

El misticismo juvenil del Miró católico y noucentista.


El misticismo juvenil del Miró católico y noucentista.
El tema del misticismo mironiano es probablemente uno de los que más merecen una reconsideración en el futuro, por su importancia para el análisis de su obra artística. Está muy relacionado con el noucentismo y con su formación cristiana. Con el primero porque éste predicaba una mística de la naturaleza mediterránea, con la segunda porque el cristianismo mironiano siempre fue más proclive al misticismo que a la razón teológica.
Rowell (1986) apunta sobre la religiosidad de Miró que era una fusión de cristianismo místico y ascético junto a un sensualismo panteísta:
‹‹Miró “remembered” as well the mystical dimension of the Catalan temperament: not only the faith and belief that produced the flat proud brilliance and austerity of Catalan Romanesque frescoes, but the exacerbated spiritual exercises of St. Teresa of Aquila [sic] and St. John of the Cross. Miró’s personal religion was comparable to a kind of peasant syncretism: a mixture of devout Christianity (Catolicism), animism or pantheism in regard to nature and an identification as well to cosmic forces, and ascetism, which, like that of the Spanish mystic poets, was achieved through a battle with his sensual, instinctive impulses.›› [Rowell. Joan Miró. Selected Writings and Interviews. 1986: 3. / Rowell. Joan Miró. Écrits et entretiens. 1995: 11. / Rowell. Joan Miró. Escritos y conversaciones. 2002: 20.]
Entre sus lecturas siempre tuvieron un lugar privilegiado los libros de mística, al tiempo que los de erotismo, que despegaba en la poesía catalana justo en la juventud de Miró, después de un siglo XIX muy conservador y morigerado, como Sala-Valldaura (1989) explica:
‹‹En realitat, La inquietud primaveral de la donzella, publicat el 1912 dintre “Arca d’ivori”, és el primer exemple, tot i el seu bucolisme, del que, anys després, representarà Joan Salvat-Papasseit, de la mateixa manera que Joiell de Ramon Vinyes molt més que no pas Dimecres de cendra de Maragall esdevé el primer exemple en català de poesia eròtica contemporànea amb desig de ruptura i, doncs, de certa perversió i perversitat. Allò que després practicaran Josep Palau i Fabre, Vicent Andrés Estellés, Gabriel Ferrater i potser, tal volta sense voler, Blai Bonet. Tanmateix, aquesta relativa rebel·lia relativament filoeròtica s’estroncarà tot d’una: no conec cap altre antídot literari contra l’erotisme més fort que el de La Ben Plantada.
Només al marge del noucentisme pogué crèixer la planta de l’erotisme: des d’Eros (1914) fins a La rosa de cristall (1933) i Entre l’Equador i els Tròpics (1937) de Josep Maria de Sagarra, qui, possiblement, en deixà alguns inèdits; o, per damunt de tots, Joan Salvat-Papasseit i la seva assumpció joiosa de l’instint, tan present a El poema de la rosa als llavis (1923). Uns anys més tard, Carles Riba fiu capaç de corporeïtzar la poesia pura i, alhora, fer abstracció del cos, per exemple en les Estances, en Un nu i uns ulls, o en el primer sonet de Salvatge cor.›› [Sobre el erotismo en la poesía modernista, noucentista y vanguardista catalana durante la época de la juventud de Miró véase Sala-Valldaura, J.M. Poesia catalana i erotisme. “L’Avenç”, 123 (II-1989) 14-17. La cita es de la p. 17. Sobre el erotismo escatológico en la cultura catalana véase Pérez Cors, E. Escatologia i tabú. “L’Avenç”, 123 (II-1989) 52-55.]

Resultado de imagen de San Juan de la Cruz

Resultado de imagen de santa teresa de avila
           
Miró, desde su primera juventud, estimó la literatura mística castellana de San Juan de la Cruz y Santa Teresa de Ávila, y al respecto sabemos que en su ancianidad guardaba en su biblioteca más personal (y las leía frecuentemente en su taller) las obras de Santa Teresa en una vieja edición de 1881 (seguramente heredada de sus padres). En esto no hacía más que seguir la corriente de la primera mitad del siglo XX, en la que estos místicos se convirtieron en lecturas reverenciadas por los renovadores del catolicismo francés y español.
Apunto que el misticismo es patente en los monjes de Montserrat en España. En Francia destacan Maritain, los dominicos como Couturier, o el padre carmelita Bruno Froissard (amante del arte moderno, ex-superior de los carmelitas e impulsor de los “Estudios Carmelitanos” desde 1945). En Italia tenemos el amplio círculo de la Universidad Gregoriana de Roma. Hasta el mismo papa Juan Pablo II hizo en Cracovia su tesis doctoral sobre San Juan de la Cruz. El influjo en la historiografía del arte es manifiesto también en el psicólogo del arte René Huyghe, quien leyó a Santa Teresa y a San Juan de la Cruz. [Huyghe. Conversaciones sobre el arte. Respuestas a Simon Monneret. 1984 (1980): 175.]
El surrealismo legitimó esta fuente de inspiración de Miró. El mismo Breton, de tan apasionado ateísmo, escribe en 1943 sobre Santa Teresa: ‹‹Por el simple hecho de que ella vea su cruz de madera transformarse en un crucifijo de piedras preciosas y que sostenga que esta visión es, a la vez, imaginativa y sensorial, Teresa de Avila puede encabezar esa fila en la cual se sitúan los médiums y los poetas. Desgraciadamente no es más que una santa.›› [Breton. 1943. cit. Pariente. Diccionario temático del surrealismo. 1996: 50-51.]

Puede sostenerse así la hipótesis de un misticismo juvenil de Miró, que entroncaría en su formación católica y le emparentaría con artistas posteriores, como Antonio Saura o José María Sicilia, uno de los jóvenes artistas españoles que mejor ha sabido asimilar las enseñanzas mironianas —incluso se asemejan en su enclaustramiento en Mallorca—.
Calvo Serraller está entre quienes sostienen que hay una influencia de Miró en Sicilia. [Del futuro al pasado. Vanguardia y tradición en el arte español contemporáneo. 1988: 181]  Esto es evidente en su obra Manuscrito de Sánlucar. Una fuente espléndida para confirmar la relación de pensamiento entre Miró y Sicilia es la entrevista que le hace Soledad Alameda [José María Sicilia en el corazón de la luz, “El País Semanal”, 1.064 (16-II-1997) 39-58.]. Sicilia también profesa públicamente su admiración por Velázquez, Zurbarán, Picasso y Bacon y se fundamenta en las eternas raíces del clasicismo español: la contemplación mística, la vivencia del dramatismo, la perenne insatisfacción formal y ética, el arrobo ante la materialidad, el arte entendido como camino de liberación.

Miró nos ha legado bastantes textos que indican su predisposición al ánimo místico, aunque de una sensualidad muy terrenal, desde muy joven. A finales de 1914, cuando todavía está directamente influido por el noucentismo clasicista de su maestro Galí, escribe a Ricart: ‹‹Home feliç i benaventurat pecador aquest qui té la seva ànima al camp i que retornarà a la terra de Fra Angélic i Luini, aquests dos que són vinguts del Cel per mostrar-nos un poc d’ell!!!›› [Carta de Miró a Ricart. Barcelona (22-XII-1914) BMB 443. Están en plena epidemia de tifus y Miró le explica a su amigo que ha cuidado a su madre en Caldetas. Volverán pronto allí, hasta mediados de marzo.] Y en la siguiente carta, escrita en medio de un terrible mal de amores contrariados por Teresa [No deberíamos confundirla con la Teresa de la novela La Ben Plantada, 1911-1912, de Ors, pese a que relacionarlas es casi automático, porque son similares, además de su nombre, sus rasgos físicos y la reacción que provocan. Es posible, no obstante, que Miró idealizase su amor bajo el influjo de la novela e incluso que le pusiera este nombre en clave.], Miró se confiesa: ‹‹Els mortals no podem aspirar a una complerta felicitat; ço seria rebelar-nos a Déu, qui fou home i patí per nosaltres. / “El dolor es germà inseparable del goig; sense l’un l’altre no pot existir”. / “La souffrance, c’est la sacrement de la vie”. / Així parlen Sócrates i el modern Rodin. / Siguem serenament visionadors de la vida, amic.›› [Carta de Miró a Ricart. Caldetas (31-I-1915) BMB 444. Carta a E.C. Ricart, Caldetas (7 a 15-III-1915) 444 BMB. Tres hojas con papel del “Círcol Artístic de Sant Lluc”.]
Pero se recupera muy pronto de esta decepción y le escribe a Bartomeu Ferrà, un amigo mallorquín: ‹‹He vivido el ritmo de las olas y he seguido amistosamente las huellas olorosas de mis deliciosas amigas. ¡Oh mis amigas! ¡Oh esta Pina, la italiana, la más bella mujer que ha aspirado la brisa de nuestro dulcemente inquieto Mediterráneo! Su carne era de alabastro y frutas.›› [Carta de Miró a Bartomeu Ferrà. Caldetas (¿II?-1915) col. particular. Reprod. en Serra. Miró y Mallorca. 1984: 226.]
Le gustaron estas frases sensuales y lánguidas, de modo que las reprodujo casi textualmente muy pocos días después, cuando le escribe a Ricart, en plena efervescencia entre amores místicos hacia la mujer y la naturaleza:
‹‹He vist també, durant aquests dies de gràcia els arbres i les muntanyes joiosament engalanats amb nupcials vestiments, que en forma de neu els cobriren al devallar del cel; aquestes vestimentes són ara altra volta fora; tota natura es estén ja novament son vel de maternitat. (...)
Bella aquesta meva estada al poble besat sensualment pel mar i sota el doser d’un cel blau, molt bau, i fecondat per una molt potenta llum! He sentit el ritme de les oles i he seguit amicalment les petjades oloroses de les meves delicioses amigues. D’aquestes meves amigues! Oh, aquí la Pina, l’italiana! la més bella dona que ha aspirat la [texto dudoso: ¿l’aire de nostre dolçament inquiet mar?]. La seva cama era d’alabastre. Oh aquesta Pina, la més bella dona que he vist!
No creguis, amic, que jo en sigui enamorat. Jo d’ella sóc devot, com de la Verge de Luini, i com de la Gioconda de Da Vinci, i com de les Gracies de Rafael. Jo segueixo atentament enamorat de Teresa, de cabells rossos.›› [Carta de Miró a Ricart. Barcelona (15-III-1915) BMB 445.]
Y unos meses después, continúa su entusiasmo por la naturaleza y el amor carnal, pese a que ha terminado definitivamente sus amores con Teresa. Pero ahora recomienza a sublimar su pasión, dirigiéndola hacia el arte:
‹‹Desvetlla, amic, de la teva tranquil·la beatitud d’ensomni, sentin els ritme de les ones i el fresseig dels arbres des ton taler blancament diàfan i devalla al món dels mortals per sebre la nova de que’l teu amic Miró és un home sense amor; l’adorador d’uns cabells rossos i un cos gràcil i una cara de fruites és ara l’home sol, sentint amor i adorança per totes les belles, més no per una sola. Ja són finits els festeixos amb la dels cabells rossos de la Rambla Catalunya de qui tant te parlí; que ahir estimava una flor d’un jardí, sentin el seu sol perfum sentia deleitança ara salta d’una a altra flor, i aspira la fragància i ama les coloraines de totes les que’s baden sota el nostre cel blau i sol càlid, és bella aquesta vida d’home sol! (...). Per un home jove és trist enamorar-se massa d’ora, altrament un pintor és un home de sacrifici, i ben sovint té que sacrificar la pintura per una dona! L’home sol és l’home fort, ha dit Ibsen.›› [Carta de Miró a Ricart. Barcelona (10-VI-1915) BMB 446.]
Miró establecerá más tarde un paralelismo vitalista entre la pintura, la poesía y hacer el amor: ‹‹Ce qui compte, c’est de mettre notre âme à nu. Peinture ou poésie se font comme on fait l’amour; une échange de sang, une étreinte totale, sans aucune prudence, sans nulle protection.›› [Duthuit, G. Entrevista a Miró. Où allez‑vous Miró. “Cahiers d’Art”, París, 8-10 (1936). cit. Rowell. Joan Miró. Selected Writings and Interviews. 1986: 152. / Rowell. Joan Miró. Écrits et entretiens. 1995: 162. / Rowell. Joan Miró. Escritos y conversaciones. 2002: 216.]
Vemos, pues, cómo hay una clara voluntad poética, de creación literaria, en la manifestación de sus sentimientos, como si la razón hubiera necesariamente de ahormar el amor, encauzarlo hacia la creatividad. La exigencia de racionalidad limitaba siempre la pasión en Miró, lo que explica en gran parte que no tuviera una relación sentimental verdaderamente seria y estable hasta los 34 años y que, tras su ruptura con Pilar Tey asumirá con mucha racionalidad la idea de casarse con su prima Pilar Juncosa, a los 36 años. Miró finalmente se domeñaba, no se dejaba arrastrar del todo, ni en la vida ni en el arte.

domingo, junio 10, 2018

El músico alemán Jörg Widmann (1973).

El músico alemán Jörg Widmann (1973).
El compositor, director y clarinetista Jörg Widmann (Múnich, 1973) es uno de los más destacados músicos de la actualidad. Influido por Mozart y Brahms ha logrado desarrollar un camino personal entre el clasicismo y la vanguardia, comprensible para el público pero sin caer en concesiones a la postre estériles.

Widmann. Cuarteto de cuerda nº 1. 13 minutos.

Widmann. Cuarteto de cuerda nº 3 'Hunt'. 13 minutos.


FUENTES.
Internet.

Artículos.
Rodríguez, Pablo L. Jörg Widmann. ‘El destino de la música es conquistar la libertad’. “El País” (24-IV-2017). El compositor alemán estrena su ‘Quinteto con clarinete’ en el Auditorio Nacional. [https://elpais.com/cultura/2017/04/19/actualidad/1492590762_871756.html]
Rodríguez, Pablo L. Catábasis. “El País” (26-IV-2017). El compositor Jörg Widmann muestra en su ‘Quinteto con clarinete’ su lado más íntimo y melancólico [https://elpais.com/cultura/2017/04/26/actualidad/1493197333_638176.html]
Gago, Luis. Rattle, el progresivo. “El País” (9-VI-2018). Estreno en Madrid de la pieza ‘Danza sobre el volcán’, con la Orquesta Filarmónica de Berlín dirigida por Simon Rattle. [https://elpais.com/cultura/2018/06/08/actualidad/1528437191_008333.html]

sábado, junio 09, 2018

El compositor francés Ernest Chausson (1855-1899).

El compositor francés Ernest Chausson (1855-1899).

Resultado de imagen de ERNEST chausson

Chausson nació en una familia de la alta burguesía y gran cultura. Aunque con una excelente formación como abogado, decidió dedicarse hacia 1879 a su tardía vocación de compositor, despertada por su admiración hacia Richard Wagner, César Frank y Jules Massenet. Su escasa educación musical la suplió con un infatigable esfuerzo autodidacta, una ambición perfeccionista y un innegable espíritu de alta creatividad, de un romanticismo tardío pero que tiene sorprendentes conatos de la futura experimentación vanguardista. Falleció de modo inesperado en un trágico accidente a los 44 años, truncando los mejores vaticinios sobre su genio.

Chausson. Trío piano en g menor. Op. 3. Trío Areti (piano, violín y violonchelo). 34 minutos.

Chausson: Poema sinfónico ‘Viviane’. Op. 5 (1887). 12 minutos.

Chausson. Poème de l'amour et de la mer, Op. 19. 32 minutos.


Chausson. Sinfonía en B-flat mayor. Op. 20. 34 minutos.




Chausson. La légende de Sainte Cécile, Op. 22 (1891). 47 minutos.


Chausson. Poème pour Violin et Orchestre, Op. 25. 19 minutos.


Chausson. Poème pour Violin et Orchestre, Op. 25. 15 minutos. Versión de Philippe Hirschhorn (violín). Grabación de 1974.

Chausson. Poème pour Violin et Orchestre, Op. 25. 15 minutos. Versión de Sergey Khachatryan (violín).

Chausson. Poème pour Violin et Orchestre, Op. 2516 minutos. Versión de Richard Lin (violín), Natsumi Ohno (piano), en la Joseph Joachim International Violin Competition de Hannover, 2015.


Chausson. String Quartet in C minor, Op. 3528 minutos. Doric String Quartet. 

FUENTES.

domingo, junio 03, 2018

Los rasgos noucentistas de Miró.


Los rasgos noucentistas de Miró.

Resultado de imagen de altamira, primitivismo, Miró

Miró desarrolló en el ambiente noucentista barcelonés algunos rasgos estéticos de este como el paisaje mediterráneo, el figurativismo y el clasicicismo que se perciben dominantes en su obra hasta 1922, y algunas características noucentistas incluso persistirán casi siempre como el antiespecialismo, el gusto por la “obra bien hecha”, el interés por los grandes maestros clásicos, el amor por la tradición popular y rural, la pasión por el primitivismo y el rechazo de la abstracción pura.

· El antiespecialismo es una constante de muchos de los noucentistas, que ansían una visión unitaria de la vida y del mundo, una integración de las artes, superando la excesiva especialización profesional del siglo anterior. [D’Ors, Carlos. El noucentisme. Presupuestos ideológicos, estéticos y artísticos. 2000: apartado 6. Integración de las artes: el antiespecialismo, pp. 300-302.] Miró a lo largo de toda su carrera irá acumulando experiencias en una amplia variedad de artes, tal vez por el temprano influjo del polifacético Galí.

· El gusto por la “obra bien hecha” (una tesis de Ors) lo plasma Miró no sólo en su exquisito cuidado en la realización formal de la mayor parte de su obra, de lo que habrá innumerables ejemplos en el futuro, sino también en su reivindicación de los oficios artísticos.

· El apasionado interés por los grandes maestros clásicos de Miró hacia 1917-1920 se muestra en su estudio de las obras de Rafael, Fra Angélico, David e Ingres y su pasión por la pintura francesa postimpresionista, que ejemplifican la importancia del debate entre los modelos italiano y francés, en el que se buscaba un referente naturalista clásico para construir un arte puro y racionalizador.

Resultado de imagen de Peran, Suàrez y Vidal. *<El Noucentisme, un projecte de modernitat>. Barcelona. CCCB (1994-1995):

· El apego de los noucentistas más jóvenes, y entre ellos Miró, hacia el arte basado en la tradición popular y el mundo rural ha sido resaltado por Peran, Suàrez y Vidal:
 ‹‹En cuanto a la pintura y la escultura vinculada al noucentisme, también es evidente el vínculo con la tradición popular. En líneas generales, la iconografía de las artes plásticas retrata del mundo rural todo aquello que se puede leer fácilmente en clave civilista. Es como si se subrayase la posibilidad de acudir al mundo más genuino con el fin de aprender los valores con los cuales fundar una actuación moderna. En concreto, la civilidad que se detecta en las escenas populares del mundo rural al margen de la nueva concepción clásica del paisaje gira en torno al mundo del trabajo. Ciertamente, a través de un trabajo modesto y constante el hombre establece una relación armónica con la naturaleza hasta adecuarla a sus necesidades. Es así una naturaleza poblada y trabajada hasta hacerla fructífera. De aquí la insistencia en presentar pequeñas construcciones arquitectónicas o escenas de cosecha, signos inequívocos de presencia humana y del resultado que se obtiene. Por otro lado, esta lectura de perspectiva humanista, incluso la representación del reposo después del abnegado trabajo, se convierte también en una escena de gozosa civilidad. Esta misma actitud se glosa también a través de los bodegones, convertidos en aparador de los atributos del mundo rural gracias al tipo de objetos que se exhiben. En las obras de J. Miró, J. Mercadé, J. de Togores o de E.C. Ricart que hemos seleccionado se manifiesta de modo suficiente lo que indicamos.›› [Peran, Suàrez y Vidal. *<El Noucentisme, un projecte de modernitat>. Barcelona. CCCB (1994-1995): 407.]

Resultado de imagen de altamira, primitivismo, Miró

En cuanto al amor de Miró por la tradición popular y rural habrá incontables pruebas en su vida y en su obra, con cumbres como La masía, así como en sus declaraciones.

· Peran, Suàrez y Vidal empero no caen en la tentación de asociar exclusivamente este rasgo popular al noucentismo, sino que lo vinculan también al primitivismo que florece en Europa con las vanguardias: ‹‹Está claro que esta atmósfera idílica en la revisión de la tradición popular por parte de las artes plásticas, no se puede interpretar exclusivamente a partir de los preceptos formulados por el discurso noucentista. En este sentido, el tema de la revisión atenta del mundo rural, se debe interpretar también en consonancia con el primitivismo que anima muchas de las investigaciones plásticas de la época››. [Peran, Suàrez y Vidal. *<El Noucentisme, un projecte de modernitat>. Barcelona. CCCB (1994-1995): 407.]

Resultado de imagen de altamira, boix pons, bisonte

Este primitivismo es otro rasgo permanente de Miró, quien dirá: ‹‹Lo que crearon aquellos hombres de la prehistoria en Altamira posee una modernidad enorme, emocionante. Pero lo que más me impresionó no fue tanto el dibujo ni las manchas de color, sino la pureza de la actitud de sus autores: antiintelectual, antiacadémica, absolutamente antitodo››. [Permanyer, Lluís. Revelaciones de Miró. Entrevistas hasta 1981. Especial “La Vanguardia” Miró 100 años (IV-1993) 4-5.]

Resultado de imagen de altamira, primitivismo, Miró

· El rechazo de la abstracción y, lógicamente, la defensa de un realismo esencialista, es un rasgo noucentista y de Miró. Ors escribe, refiriéndose a Torres García: ‹‹Idealisme és lluny de naturalisme, però tampoc significa abstracció. Nosaltres, els mediterranis, restem, segons la nostra més pura tradició, idealistes, que no vol dir menyspreadors del món material, però sols ordenadors segons tipu intel·lectual i mesura. Som nosaltres uns eternitzadors de lo sensible, o si voleu, uns sensuals de lo etern.›› [Ors. A les portes de l’Exposició Torres-García (1912). Glossari, 1982: 163-164.]
Miró, por su parte, rechazará siempre la abstracción. Su obra nace siempre de un proceso de inspiración en la realidad, y declaraciones en tal sentido salpicarán su vida, como la de 1936 en que denuesta la abstracción en los más implacables términos. [Duthuit. Entrevista a Miró. “Cahiers d’Art” 8-10 (1936).] Pero no aceptará por completo el componente tradicional del noucentismo y de hecho romperá con él en 1917-1918, como comprobaremos, gracias a la poderosa influencia vanguardista francesa (Picasso a la cabeza), que modificará irrevocablemente su escala de valores estéticos.

sábado, mayo 26, 2018

El escritor estadounidense Tom Wolfe (1931-2018).

El escritor estadounidense Tom Wolfe (1931-2018).


Tom Wolfe (Richmond, Virginia, 1930-Nueva York, 2018), autor de novela, ensayo y periodismo, uno de los más destacados creadores, junto a Gay Talese y otros, del género mixto de Nuevo Periodismo, una narrativa periodística que aborda los grandes temas de la actualidad desde una perspectiva de parcial ficción. Como dice el autor: "La ficción puede ser más verídica que la realidad". Entre sus obras, de gran éxito comercial, destacan Elegidos para la gloria y La hoguera de las vanidades

Fuentes.
Internet.

Libros. Ediciones recientes.
Wolfe, Tom. Todo un hombre. Ediciones B. Barcelona. 1999. 768 pp.
Wolfe, Tom. Bloody Miami. Anagrama. Barcelona. 2013. Novela. Suárez, Eduardo. Tom Wolfe. ‘No basta escribir sólo de oídas’. “El Mundo” (17-X-2013) 57-59. Repasa el periodismo y la política. / Arraut, Lucas. Viejo traje para el nuevo periodismo. “Icon” 4 (III-2014) 114-119. Entrevista a Tom Wolfe.

Otros.
Garzón, Raquel. Tom Wolfe ‘suicida’ a la novela. “El País” (6-V-2008) 42.
Mars, Amanda. Obituario. Punto final al viejo nuevo periodismo. “El País” (16-V-2018).
Lago, Eduardo. Un icono lleno de contradicciones. “El País” (16-V-2018).
Manrique, Diego A. Un dandi entre la horda. “El País” (16-V-2018).

De Llano, Pablo. Florida, el último amor de Tom Wolfe. “El País” (24-V-2018). El periodista Óscar Corral (Miami, 1975) rememora cómo ayudó a Wolfe a documentarse para su novela ‘Bloody Miami’.

El escritor estadounidense Philip Roth (1933-2018).


El escritor estadounidense Philip Roth (1933-2018).

Resultado de imagen de philip roth

Resultado de imagen de philip roth

Philip Roth (Newark, Nueva Jersey, 1933-Nueva York, 2018), autor de novela, cuento y ensayo, inscrito en la siguiente generación de la gran literatura judío-norteamericana como el heredero de Henry Roth, Isaac Bashevis Singer, Norman Mailer, Saul Bellow, Bernard Malamud y Joseph Heller.
La mayor parte de su obra literaria refleja los problemas de asimilación e identidad de los judíos norteamericanos, así como la naturaleza conflictiva del deseo sexual y la autocomprensión de la biografía del autor, para lo que utiliza la técnica del monólogo íntimo, con un sentido del humor rebelde y transgresor, a menudo voluntariamente histérico.

Author Philip Roth dead at 85 (23-V-2018). CBS. Nueve minutos.

Fuentes.
Internet.

Libros. Ediciones recientes.
Roth, Philip. Elegía. Mondadori. Barcelona. 2006 (Everyman). 150 pp. Reseña de Aparicio Maydeu, Javier. Camino del final de la vida. “El País”, Babelia 781 (11-XI-2006) 5.
Roth, Philip. La conjura contra América. Debolsillo. Barcelona. 2007. 428 pp. B Mis. Leída 31-I-2009. Reseña de Sabogal, Winston Manrique. El destino que pudo ser. “El País” Babelia 803 (14-IV-2007) 15.
Roth, Philip. Lecturas de mí mismo. Mondadori. Barcelona. 2008. 320 pp. Reseña de Aparicio Maydeu, Javier. “El País”, Babelia 884 (1-XI-2008) 11.
Roth, Philip. Indignación. 2009. Reseña de Guelbenzu en “El País” Babelia 904 (21-III-2009) 10.
Roth, Philip. Némesis. Mondadori. Barcelona. 2011. 224 pp. Reseñas de Guelbenzu, J. M. La culpa y el destino. “El País” Babelia 1007 (12-III-2011) 11. Narbona, Rafael. “El Cultural” (18-III-2010) 12-13. / Monge, Yolanda; Manrique, Winston. Roth dice adiós a la escritura. “El País” (10-XI-2012) 43. Declara que Némesis es su última novela.
Roth, Philip. El teatre d’en Sabbath. Trad. al català de Xavier Pamies. RBA-La Magrana. Barcelona. 2015. 576 pp. Novel·la. Ressenya de Guixà, Pere. Cruïlla de sexe i mort. “El País” Quadern 1.578 (19-II-2015) 4.

Artículos de Roth.
Roth, Philip. La vida en un sistema totalitario. “El País” (5-V-2013) 31. Su experiencia en Praga bajo el comunismo de los años 70.
Roth, Philip. La obra que cambió una vida. “El País” (26-XI-2014) 47. Hace una relectura de su novela El mal de Portnoy.

Libros de otros.
Roth Pierpont, Claudia. Roth desencadenado. Trad. de Inga Pellisa. Random House. Barcelona. 2016. 416 pp. Ensayo. Reseña de Caballé, Anna. El pequeño Swift. “El País” Babelia 1.270 (26-III-2016) 5.

Artículos y entrevistas de otros.
Ruiz Mantilla, Jesús. Philip Roth. ‘Las pantallas nos han devorado’. “El País” Semanal 1.643 (23-III-2008) 30-35. Comenta la novela Sale el espectro.
Ruiz Mantilla, Jesús. Philip Roth o la crónica literaria y rabiosa de la América real. “El País” (7-VI-2012) 39. Gana el Premio Príncipe de Asturias de las Letras.
Guelbenzu, José María. Un guerrero de la escritura. “El País” (7-VI-2012) 39.
Monge, Yolanda; Manrique, Winston. Roth dice adiós a la escritura. “El País” (10-XI-2012) 43. Declara que Némesis es su última novela.
Constenla, T. ¿Quién se queda la mesita auxiliar? “El País” (31-VII-2015). Su divorcio de la actriz Claire Bloom.
Amis, Martin. Martin Amis se rinde a Philip Roth. “El Cultural” (19-II-2016). El escritor británico analiza la obra del estadounidense.
Lago, Eduardo. Obituario. Philip Roth, la escritura y la lujuria. “El País” (24-V-2018).
Manea, Norman. El hermano americano. “El País” (24-V-2018).
Vilas, Manuel. Kafka en Newark. “El País” (24-V-2018).
Aguilar, Andrea. La conjura del misógino. “El País” (24-V-2018). Su turbulenta relación con las mujeres.
Buenaventura, Ramón. La suerte del traductor. “El País” (24-V-2018).

lunes, mayo 21, 2018

El fotógrafo francés Jean Marie Del Moral (1952) y Joan Miró.

El fotógrafo francés Jean Marie Del Moral (1952) y Joan Miró.
Fotógrafo francés, hijo de exiliados republicanos españoles, especializado desde los años 70 en los estudios de artistas vivos o ya fallecidos: Joan Miró, Donald Baechler, Miquel Barceló, James Brown, Calvo, Miguel Ángel Campano, Maurizio Cattelan, Francesco Clemente, Apel·les Fenosa, Damien Hirst, Robert Indiana, Seulgi Lee, Baltasar Lobo, Henri Matisse, Robert Motherwell, Takasi Murakami, Pablo Palazuelo, Antonio Saura, José María Sicilia, Frank Stella, Antoni Tàpies, Xavier Valls…


<Gabinet. Jean Marie del Moral. El ojo de Miró (Son Abrines)>. Palma de Mallorca. Es Baluard (12 junio 2015-6 septiembre 2015). [https://www.esbaluard.org/exposicion/gabinet-jean-marie-del-moral-el-ojo-de-miro-son-abrines/]

lunes, abril 30, 2018

Miró y las dos generaciones de artistas noucentistas.


Miró y las dos generaciones de artistas noucentistas.
Se pueden distinguir dos generaciones de artistas noucentistas:

Resultado de imagen de Almanac dels Noucentistes (1911)

- La primera generación, la más tradicional, se consolida con la publicación del Almanac dels Noucentistes (1911) [Falgàs, Jordi. The Almanach dels Noucentistes: A Hybrid Manifesto. *<Barcelona and modernity. Picasso, Gaudí, Miró, Dalí>. Cleveland. Cleveland Museum of Art (2006-2007): 233-235.] y gracias al importante apoyo de las galerías del Faianç Català y su sucesora de Galerías Layetanas.

Resultado de imagen de agrupación Les Arts i els Artistes

Resultado de imagen de agrupación Les Arts i els Artistes

La representa sobre todo la agrupación Les Arts i els Artistes, que entre 1910 (fecha de su primera exposición en el Faianç) y 1936 es uno de los ejes vertebradores del arte catalán más reconocibles por el público barcelonés. Los artistas más emblemáticos de este círculo, por cuanto desarrollan el modelo de mujer catalana ideal, de armoniosas proporciones clásicas, basado en la literaria La Ben Plantada de Ors, e inspirados plásticamente por Maillol, son los escultores Josep Clarà, famoso por La deesa, y Enric Casanovas, con su Persuasió, por el que Miró profesa admiración, en una carta a Ricart, al ver su obra en el Saló de Primavera de 1919. [Carta de Miró a Ricart. Mont-roig (9-VII-1919) BMB 468. cit. Rowell. Joan Miró. Selected Writings and Interviews. 1986: 61. / Rowell. Joan Miró. Écrits et entretiens. 1995: 73. / Rowell. Joan Miró. Escritos y conversaciones. 2002: 107.]
Otros artistas son Manuel Ainaud, Joan Borrell, Alexandre de Cabanyes, Sebastián Junyer Vidal, Francesc Labarta, Joaquim Mir, Xavier Nogués, Nicolau Raurich, Pere Ysern...

Resultado de imagen de agrupación Les Arts i els Artistes

En cuanto al modelo estilístico de esta generación, Peran, Suàrez y Vidal (1995) sostienen que se debatió entre las influencias de la pintura francesa (impresionismo, simbolismo, postimpresionismo) y el modelo clásico italiano. Mientras que Feliu Elias optó por el primero, la mayoría (Ors, Folch, Torres García o Galí) lo hicieron por el segundo. [Peran, Suàrez y Vidal. Opcions i models per a un art modern. Noucentisme i context internacional. *<El Noucentisme, un projecte de modernitat>. Barcelona. CCCB (1994-1995): 53-67. Trad. en 416-426.] Pero no tomaron posiciones cerradas, sino evolutivas y cambiantes —de lo que Torres García es un buen ejemplo al pasar a la vanguardia más radical en 1917— y en definitiva se acabaron integrando las dos posturas al configurar ambas a la vez como clásicos a los modelos francés e italiano.

- La segunda generación, la más vanguardista, se incorporó hacia 1917. Admiraban la obra de Cézanne y las primeras vanguardias (fauvismo, cubismo), y mantuvieron una actitud crítica respecto a la primera generación, así como de rechazo al idealismo de Ors. Formaron, entre otros, los grupos de los Evolucionistes y la Agrupació Courbet. Los más avanzados (Miró, y años después Dalí, el más joven) saldrán pronto de su disciplina. Entre los que se quedaron descuellan Josep Mompou, Sisquella, Domingo, Humbert, mientras que la mayoría se fusionarán en los años 20 con la primera generación (es el caso de la mayoría de la Courbet) y llegarán hasta los años 30.

Resultado de imagen de Castellanos, Jordi. Modernisme i Noucentisme.

Pero el componente vanguardista del noucentismo feneció con la ruptura del “pacto” hacia 1920, por la misma época en que Miró iniciaba su andadura parisina. Jordi Castellanos (en un análisis marxista extraído de Antonio Gramsci) considera que se acaba por causas político-sociales: la burguesía catalana, delante de la creciente conflictividad obrera y la progresiva radicalización catalanista de la pequeña burguesía, adopta una actitud defensiva y con ello pierde la iniciativa y la hegemonía política que había disfrutado; entonces se desentiende de sus anteriores objetivos culturales y con esto se rompe el pacto implícito que había forjado Prat de la Riba con los más avanzados intelectuales catalanes; desde 1920 y, especialmente a partir de 1923, sólo sobreviven las ascuas. [Castellanos, Jordi. Modernisme i Noucentisme. “L’Avenç”, 25 (III-1980): 35-36.

Resultado de imagen de *<Col·leccionistes d’art a Catalunya>.

La misma opinión tiene Miquel Molins, para quien los artistas e intelectuales noucentistas sólo lo eran en cuanto que, insertos en un mercado cultural tan pobre como el catalán, necesitaban el dinero otorgado por el poder político a cambio de su apoyo ideológico, pero una vez rota esa posibilidad, con la creciente crisis de la Lliga desde 1917 hasta el desenlace de 1920, debieron buscar otro camino. [Molins, Miquel. Pervivència del s. XIX. El Noucentisme. *<Col·leccionistes d’art a Catalunya>. Barcelona. Palau Robert; Palau de la Virreina (22 junio-22 julio 1987): 119-122.] Si su influencia perdura hasta bien entrado el decenio siguiente, si sus últimos estertores llegan incluso a los años 30, hasta la guerra civil, es gracias a su amplitud de miras, dentro de los intereses de la derecha burguesa, nacionalista, católica y conservadora reformista:

Resultado de imagen de Peran, Suàrez y Vidal. *<El Noucentisme, un projecte de modernitat>.

‹‹Por otro lado, esta especie de pacto entre la acción política y la cultural, también explica el valor que entonces adquieren principios tan emblemáticos como las proclamas constantes encaminadas a edificar un arte nacional y un arte social. Pero, a la vez, es necesario considerar estas ideas en un contexto más ambicioso. En concreto, sirven de guía eficaz para encontrar la intersección entre la supuesta especificidad del arte noucentista y un sector determinado de las corrientes estéticas europeas del mismo periodo, muy especialmente desarrolladas en Francia. Efectivamente, buena parte del corpus doctrinal con el cual la estética noucentista detalla su ideal de un arte nacional y civil, es una reacción ante el vuitcentisme (ochocentismo, la tradición y los valores decimonónicos frente a lo novedoso del noucentisme), (la proclama de los valores de la inteligencia, la Arquitectura o la Ciudad ante la Sensibilidad, la Música o la Naturaleza) que coincide esencialmente con las líneas maestras con las que en Francia primero a través de L’École Romane [de Moréas] y su correlato político Action Française [Barrès, Maurras], pero después continuado a través de Maurice Denis [un artista católico dedicado al arte sagrado], y el cézannismo, el clasicismo cubista teorizado por Metzinger y Raynal [que será asumido por muchos artistas católicos], hasta la retórica también clasicista de L’Esprit Nouveau, se inicia la gestación de las corrientes mediterraneistas.›› [Peran, Suàrez y Vidal. *<El Noucentisme, un projecte de modernitat>. Barcelona. CCCB (1994-1995): 393.]

Resultado de imagen de Cirici. Mirador

Alexandre Cirici (1970) explica la respuesta de Miró como fluctuante entre las corrientes conservadora y progresista que hemos visto enunciadas:
‹‹El joven Miró siguió en algunos aspectos la opción de la burguesía dominante. Asistió a la escuela de Francesc Galí, hombre liberal, izquierdista, pero al mismo tiempo convencido de la eficacia de la posición cultural oficial que Eugeni d’Ors había definido como defensa de la cohesión colectiva para la comunidad popular. En el estudio de Galí aprendió la nostalgia de la grandeza, la reacción contra los siglos de expresión reducida a los niveles folklóricos y coloquiales, que se encarnaba en la voluntad de construir una retórica propia, monumental y épica.
Su Payés, de estilo genialoide, efectista, ampuloso, obedece al culto a este espíritu y también a la idea orsiana del progreso por medio de las élites escogidas, idea según la cual eI artista es una especie de sacerdote conductor del rebaño, al que dicta conceptos y emociones.
Pero estas dos bases, que estaban destinadas a encontrar en Josep Aragay su más fiel intérprete cuando, a partir de 1920, se instauraría un novecentismo francamente conservador, no correspondían a la situación personal de Miró, quien rompió todo trato con la escuela de Galí y con el mundo que representaba. A pesar de esta separación, Miro supo valorar lo que Galí le había proporcionado, especialmente la idea del punto de partida táctil, que consistía en dibujar cosas no vistas sino solamente tocadas, con los ojos vendados.
Miró tuvo conciencia de que en nombre de la nueva verdad libertadora se estaba construyendo un nuevo clasicismo, otro encorsetamiento del arte, que de nuevo llevaría a la falsedad, de la misma manera que las instituciones políticas que por un lado defendían la libertad colectiva, coaccionaban por otro la libertad individual, y también la libertad cultural, para las clases que no fuesen la dominante.›› [Cirici. Miró en su obra. 1970: 134.]
Eugenio Carmona (2002) apunta que Miró pudo superar la influencia del noucentismo, sin caer en él, porque pertenecía casi a una generación posterior, por lo que este movimiento confluyó con las vanguardias al mismo tiempo en su formación:
‹‹Miró era un década más joven que Sunyer, Torres-García y Barradas. Su fecha de nacimiento, 1893, le coloca en el límite de pertenencia a lo que aquí convenimos en llamar Generación de 1914, del mismo modo que Sunyer y Torres-García, nacidos el mediar la década de 1870, sobrepasan por arriba este marco generacional. Y es la presencia en un mismo contexto de relaciones e iniciativas lo que les sitúa en un semejante espacio cronológico y artístico. Ahora bien, por su fecha de nacimiento, el joven Miró asistió a la formulación del noucentisme y a la recepción de las vanguardias en su etapa de formación, y no en la primera madurez de una obra ya en marcha como fue el caso de sus contemporáneos antes citados. Ello hizo que Miró pudiera situarse ante la situación creativa del momento con un distanciamiento mayor que ellos y que, por tanto, pudiera asumir con respecto a la dicotomía entre novecentismo y vanguardia un planteamiento concurrente de síntesis y superación.›› [Eugenio Carmona. Novecentismo y vanguardia en las artes plásticas españolas 1906-1926. *<La generación del 14, entre el novecentismo y la vanguardia (1906-1926)>. Madrid. Fundación Cultural Mapfre Vida (26 abril-16 junio 2002): 47.]