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viernes, noviembre 13, 2015

El galerista españo Josep Pinya (1935) y su relación con Joan Miró.

El galerista españo Josep Pinya (1935) y su relación con Joan Miró.


Josep Pinya.
Josep Pinya i Bonnín (Palma de Mallorca, 25-XII-1935). Galerista mallorquín. Su formación fue muy completa y variada. En el Bachillerato fue alumno de dibujo de Erwin Hubert y ‘Xam’. Su padre era músico de la sinfónica de Palma. En su juventud pasó un año en Londres, y un año y medio en París. Fue un aceptable pintor, para más tarde destacar en los negocios, al calor de la expansión turística de la isla en los años 60 y, de hecho, fueron estos negocios los que sostuvieron su galería durante muchos años.

La primera Sala Pelaires.


La Sala Pelaires, en la actualidad.

La Sala Pelaires abrió con tres promotores, Josep Pinya (tenía entonces 34 años), su esposa Niní Quetglas (que fue un elemento clave durante años, hasta la separación del matrimonio) y su amigo Florencio Subías (que sólo aguantó seis meses antes de abandonar). El éxito de la galería llegó finalmente en los años 80 y se ha convertido en la institución más importante del mercado artístico balear, entre otras causas debido a la habilidad mercantil y el buen gusto de Pinya, su firme compromiso con los artistas y un indudable atrevimiento en la elección de estos. Ha promovido el Centro Cultural Pelaires de Arte Contemporáneo, una institución dedicada a promover el arte de vanguardia.
Su amistad con Joan Miró fue fundamental en el despegue de la Sala Pelaires desde 1969, como el mejor puente entre el arte de las segundas vanguardias y Mallorca, colaborando también con otra con galería emblemática, la 4 Gats de Ferran Cano a partir de 1973. Sus modelos eran las galerías de Barcelona: la Sala Gaspar era el primer ejemplo (Pinya tuvo una estrecha relación comercial con ella), y en los años 70 con las nuevas salas barcelonesas como Aquitània, Ciento, Maeght, Vinçon o G. Las dos grandes galerías ibicencas, Ivan Spence y Carl von der Voort, también entraron en este círculo comercial artístico, así como la Galería Juana Mordó de Madrid y otras, sobre todo de los núcleos de Zaragoza y Valencia.
Miró visitó el 21 de agosto la exposición inaugural Pinya recordaba: ‹‹A los pocos días de la inauguración pasó por la sala Joan Miró, caja de lápices en mano, y se interesó mucho por la galería. La ayuda de Miró fue definitiva para nosotros, pues era un personaje que apoyaba fervientemente las vanguardias artísticas, que en aquellos momentos no tenían lugar en Palma. Nos pidió para que después expusiesen unos artistas amigos suyos, y claro, nosotros aceptamos encantados.›› [Pinya, Josep. Declaraciones. “Diario de Mallorca” (18-X-1991).]
Hasta 1983 no consiguió autofinanciarse con las ventas de arte, Miró ya le había alertado de que el público tardaría aún diez años antes de comprar obras tan modernas. Las primeras exposiciones eran costosas pero invendibles: Picasso, Miró, Tàpies, Saura, Clavé, Guinovart, Hernández Mompó, Mensa, Motherwell, Noland, Sassu... Pinya propició la recuperación de artistas mallorquines maduros, como Juli Ramis (1971) y la consolidación de valores nuevos como Mateu Bauzà, Joan Bennàssar, Ramon Canet, Josep Canyelles, Maria Carbonero, Menéndez Rojas, Ritch Miller, Sebastià Ramis, Joan Riutort Serra, Josep Maria Sirvent, Antoni Socias...
Pinya escribió sobre aquel período: ‹‹(...) D’aquests que s’han anomenat la generació dels més grans, no volien exposar, en aquell temps, a Madrid; preferien Barcelona, on, evidentment, existia un important sentiment de lluita antifranquista. Així, tots aquells artistes varen reconèixer en Pelaires la possibilitat d’exposar lliurement el seu treball i el lloc on trobaven un suport plàstic. Era també el lloc on es reunia la gent més progressista de Mallorca, preocupada per una situació nacional molt allunyada de la llibertat. Contràriament al que passa actualment, els plantejaments econòmics es reduien a un darrer pla, perquè allò que més importava era la lluita política i artística i el fet de poder mostrar l’obra i fer proselitisme, una actitud que avui no tindria raó d’existir (...)››. [Pinya, Josep. <Aproximació a l’avantguarda a Mallorca 1959-1982>. (1996): 79-80.]


Fuentes.
Pinya, Josep. Declaraciones. “Diario de Mallorca” (18-X-1991).
Pinya, Josep. <Aproximació a l’avantguarda a Mallorca 1959-1982>. (1996): 79-80.

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