Mis Blogs.

Mis Blogs son: Actual (Actualidad y Aficiones), Heródoto (Ciencias Sociales, Geografía e Historia), Plini (Ciències Socials, Geografia, Història i Història de l’Art), Lingua (Idiomas), Oikos (Economía y Empresa), Paideia (Educación y Pedagogía), Sophia (Filosofía y Pensamiento), Sport (Deportes), Thales (Ciencia y Tecnología), Theos (Religión y Teología), Tour (Viajes), Altamira (Historia del Arte y Arquitectura), Diagonal (Cómic), Estilo (Diseño y Moda), Pantalla (Cine, Televisión y Videojuegos), Photo (Fotografia), Letras (Literatura), Mirador (Joan Miró, Arte y Cultura), Odeón (Ballet y Música).

jueves, febrero 05, 2026

Joan Miró. 1927. Obra. 08. La serie de “fondos blancos”, 1927.

Joan Miró. 1927. Obra. 08. La serie de “fondos blancos”, 1927.


Las últimas obras oníricas corresponden a una subserie de pequeñas pinturas de fondos blancos, realizada fundamentalmente en 1927. Estas pinturas demuestran su interés por el uso de puntos y tramas espaciales, el análisis geométrico de las líneas y formas trapezoidal y ovoide, y la estilización de las figuras. El tema parece ser el mundo animal de Mont-roig, aunque otra opción, más arriesgada, es la representación de constelaciones animales tal como se muestran en los libros de astronomía con puntos o esferas para las estrellas, unidas entre sí por pequeñas rayas o puntos.

Miró desarrolló la idea a principios de año, según consta en una carta de febrero en la que informa a Gasch que trabaja en cuatro series de pinturas que acabará en Mont-roig[1], y que la final la piensa ultimar entre mediados de mayo y finales de junio: son las 16 pinturas “oníricas” (CRP 288-303) —eran sólo ocho pinturas en la primera catalogación de 1961 (D 226-233)— sobre fondo blanco, y se basan en los dibujos marcados con la letra “J” en el Carnet Charmo (FJM 677-696).

Weelen (1984) explica que al iniciarse la serie de Interiores holandeses de 1928, termina la serie de pinturas sobre fondo blanco: ‹‹La série des toiles a fond blanc, où sur la surface peinte objectivement se placent avec grâce des taches capricieuses ou des lignes cassées, telle l’Oiseau de feu (1927) se terminera par une véritable fanfare, un tohu‑bohu. Le tuba s’y querelle avec le cornet à piston, le piccolo rivalise avec le cor anglais. Ce sera l’éblouissante suite des Intérieurs hollandais (1928), des Portraits imaginaires (1929).››[2]



Jacques Dupin.


Dupin (1961, 1993) explica también esta serie como la conclusión de la pintura onírica:

‹‹La última etapa de la pintura onírica, que marca como la elucidación de la noche y la clarificación de los sueños, es una serie, una verdadera “serie” esta vez, de pequeños formatos sobre fondos de blanco puro. Los blancos mates, lechosos o ne­bu­losos de los meses procedentes son reemplazados por una blan­cura decidida y luminosa, obtenida al extender un color al óleo sobre una tela de trama bastante fuerte, lo que le da solidez y luz franca. Las formas que en ella se inscriben son libres y sin nexo entre sí, pero ahora están cernidas por un trazo con­ti­nuo y pintadas con autoridad. Las líneas libres y punteadas, los elementos aislados, subsisten todavía pero con nitidez afir­mada. Líneas y formas ya no están amenazadas de desfalle­cimiento, de atasco o de captación. Tienen una densidad y una tensión completamente nuevas. La dispersión de signos, de ideo­gramas, sutilmente distribuidos sobre la dura blancura del fon­do, evoca a veces las figuraciones rupestres del Levante espa­ñol. No hay todavía en esta serie ni voluntad figurativa, ni búsqueda de signos. Solo el acto de pintar ha despertado, en su entero cumplimiento, la cabeza bigotuda o la sirena que anun­cia, con su pez sobre el rostro, la célebre Fornarina de 1929, sin olvidar tal paisaje alusivo, tal animal extraño, el sol o el perro. Esas obras, a través de las cuales Miró exorciza la amenaza nocturna y somete su escritura de los sueños a la prue­ba de la pura claridad, parecen tender un puente, o más bien una milagrosa pasarela, entre la producción onírica o los pai­sajes de Mont‑roig de los veranos de 1926 y 1927, que marcan una vuelta a la tierra, al color, un equilibrio entre lo real y lo imaginario. Hay que señalar también, en estos fondos blan­cos, el empleo de polvo de oro y plata, que les proporciona un indudable refinamiento. Oro y plata aportan la presencia simul­tánea del sol y la luna, que reflejan simbólicamente el carác­ter mismo de estas telas, carácter que radica en unir la noche y el día, la pintura de ensueño y los radiantes paisajes a los que vamos a llegar.››[3]



Pintura (El sol) (1927). CRP 288. La tercera obra reproducida en [https://basquemagazine.com/es/gran-hotel-bizkaia/la-obra-parisina-de-miro-en-el-guggenheim-copy/] En la portada del catálogo de la exposición <Joan Miró. La realidad absoluta. Paris, 1920-1945>. Bilbao. Museo Guggenheim (10 febrero-28 mayo 2023). Comisario: Enrique Juncosa. Catálogo.  Ed. La Fábrica. 182 pp. [https://www.guggenheim-bilbao.eus/exposiciones/joan-miro-la-realidad-absoluta-paris-1920-1945]


Pintura (El sol) (1927) o Peinture (Le Soleil) es un óleo sobre tela (38 x 46) de col. Alsdorf, Chicago. [D 230. CRP 288.] El sol-araña evoca el sexo femenino, hacia el que apunta el personaje de la derecha, aparentemente una mujer-pájaro embarazada, con una cola de tres plumas y un rostro geométrico, de rasgos simples, que evoca las máscaras africanas.


Penrose (1964) comenta: ‹‹This painting is related to the circus horse series (…) but the movement of the circus ring has become that wheel of fire, the sun.››[4]


Pintura (1927). CRP 289.


Pintura (1927) o Peinture es un óleo sobre tela (65 x 81) de col. Hans C. Bechtler, Zúrich. [D 231. CRP 289.] Está relacionada con un dibujo previo.[5] El tema sería la constelación de Virgo, que es la más semejante por su geometría, aunque con variaciones que apuntan a que Miró la fundiría visualmente por la noche con las más pequeñas e inferiores de Corvus y Crater con lo que tendríamos con la pintura anterior una pareja que simbolizaría lo masculino y lo femenino, en la primavera y el verano —justo cuando probablemente se pintaron estas obras— en el hemisferio Norte, cuando ambas constelaciones se divisan en el horizonte bajo de Mont-roig durante varias horas.



Roland Penrose.


Penrose (1964) comenta esta obra como ejemplo de la serie de fondos blancos:

‹‹The spontaneous production of ideas needs also a mesure of control if it is to develop beyond a brief dazzling achievement. In a series of paintings on a white ground Miró imposed on himself a new discipline. Abandoning the depth and mystery that the accidental irregularities of a thinly painted ground afforded he painted forms with line and coloured masses which are in some ways a continuation of the circus horse pictures. With these simple means the stark white surface of the prepared canvas becomes a luminous atmosphere peopled by Miró’s signs.››[6]


Pintura (1927). CRP 290.


Pintura (1927) o Peinture es un óleo sobre tela (38 x 46) de col. particular. [CRP 290.] Una pareja de amantes, el hombre en el centro, la mujer (con la cabellera de tres pelos enhiestos) a la izquierda, se unen en diálogo amoroso. En diagonal, Miró sitúa dos masas de color, la luna arriba y una atípica escalera abajo.


Pintura (1927). CRP 291.


Pintura (1927) o Peinture es un óleo sobre tela (50 x 61) de col. particular.[7] [CRP 291, con rectificación final.] Nuevamente vemos una constelación, con la figura negra de un animal (oso, perro…) rodeado de estrellas en la parte superior y de planetoides en la inferior.


Pintura (1927). CRP 292. [https://successiomiro.com/catalogue/object/45]


Pintura (1927) o Peinture es un óleo sobre tela (55 x 46) de col. Fundación Thyssen-Bornemisza, Madrid. [CRP 292.] Está relacionada con un dibujo previo.[8] Dominan la escena una pareja de personajes femeninos (por sus faldas triangulares), que parecen caminar en el vacío. Una forma geométrica en la parte inferior hace de trono, desde el que se eleva un hombre-llama ¿encendido de pasión?


Pintura (1927). CRP 293. [https://successiomiro.com/catalogue/object/143]


Pintura (1927) o Peinture es un óleo sobre tela (65 x 81) de col. particular. [D 233, p. 159 (color). CRP 293.] Hay nuevamente dos personajes femeninos con sus faldas triangulares y notas multicolores, pero se enriquece la composición con varios elementos, como trazos negros verticales, una apenas insinuada cabeza a la derecha…


Pintura (La sirena) (1927). CRP 294. [https://successiomiro.com/catalogue/object/144]


Pintura (La sirena) (1927) o Peinture (La Sirène) es un óleo sobre tela (50 x 61) de col. particular. [D 232. CRP 294.] Es una sirena monstruosa, nada atractiva en sus formas: el cuerpo adopta la forma de un trombón, los pechos se apartan desiguales a los lados, la cabeza negra tiene un pescado clavado por nariz. Seduce más por el rico colorido (el negro, los pechos uno negro y otro rojo, el amarillo de la cola), y por la asociación de su forma de instrumento musical con el canto que enamora y nubla el entendimiento: ya Homero relaciona el canto de las sirenas con uno de los desafíos que ha de superar el Ulises para poder retornar a su tierra.


Pintura (1927). CRP 295.


Pintura (1927) o Peinture es un óleo sobre tela (65 x 81) de col. particular. [CRP 295.] Una cabeza de rasgos esquemáticos, con un ojo abierto y otro cerrado, domina una escena cósmica, con estilizados pájaros que revolotean alrededor.


Pintura (El perro) (1927). CRP 296. [https://successiomiro.com/catalogue/object/145]



Constelación Canes. [https://www.fernandoneirapaz.com/constelacion-de-canes-venatici-historia-y-objetos-de-interes/]


Pintura (El perro) (1927) o Peinture (Le Chien) es un óleo sobre tela (65 x 81) de col. particular, París. [D 227. CRP 296.] Está relacionada con un dibujo previo.[9] El tema aparentemente sería la reproducción de las alineaciones de la constelación Canes (del Perro), pero hay también una relación entre el perro y el objeto negro, tal vez una puerta hacia lo desconocido.


Pintura (El pájaro de fuego) (1927). CRP 297. [https://successiomiro.com/catalogue/object/146]


Pintura (El pájaro de fuego) (1927) o Peinture (L’Oiseau de feu) es un óleo sobre tela (81 x 66,5) de col. particular, Suiza. [D 228. CRP 297.] Su fondo blanco lechoso sirve de espacio infinito a un personaje elusivo, una especie de pájaro fantasmagórico, que escupe fuego y de cuyo pecho mana un hilo de sangre que se convierte en una gran mancha roja, de la que surgen volcanes de pasión.

Jean-Louis Prat (1997) explica:

‹‹L’oiseau semble esquisser un mouvement de recul provoqué par le petit point rouge situé à droite, à la hateur de son oeil. La courbure du bec entre en effet littéralement dans celle, opposée, de la tête. Le mouvement de répulsion, provoqué par cette innocente tache rouge, est encore augmenté par le dessin de l’oeil, tout rond et écarquillé. Si libres soient-elles, les formes imaginées par le pinceau de Miró créent une figure rapidement convaincante, de la crête rouge à cette queue rouge flamboyant, d’où s’échappent trois flammes noires. L’Oiseau de feu présente une autre originalité, peu usitée dans la peinture du XXe siècle en général, et dans l’oeuvre de Miró en particulier: le noeud de la composition est constitué d’une forme vaguement triangulaire, peinte à l’or. La peinture dorée n’a rien d’exceptionnel dans l’art occidental. Les icônes en sont le meilleur exemple, où l’emploi de la feuille de métal précieux permettait de signifier le monde divin. Mais elle est des plus difficiles à mettre en oeuvre. L’or repousse en effet toutes les autres couleurs, et apparaît comme une surface plane, tuant les illusions de profondeur que d’autres techniques pourraient suggérer. Le petit triangle de Miró fonctionne donc, plastiquement, comme un collage, ou un de ces caractères d’imprimerie dont les peintres cubistes parsemaient certains de leurs tableaux. C’est sans doute ce qui justifie les quelques “poils” tracés au pinceau noir sur le côté droit: ils permettent la liaison de l’or et du fond blanc, mais aussi rejoignent une ligne noire qui va en s’évasant vers la partie inférieure droite. Si étincelant soit-il, L’Oiseau de feu est pourtant en majorité constitué par un fond blanc, peint dans une matière très maigre qui pénètre tout le corps de l’animal, où elle prend une densité particulière. Un vide actif”, avant la lettre, qui est pour beaucoup dans l’intensité de ce tableau.››[10]


Pintura (1927). CRP 298. [https://successiomiro.com/catalogue/object/147]


Pintura (1927) o Peinture es un óleo sobre tela (61 x 50) de col. particular, Tokio. [CRP 298.] La composición es misteriosa: un personaje femenino (la base triangular roja sería la falda) en la derecha, es observada por una cabeza estilizada como una máscara y coronada con tres cabellos amarillos y de la que parecen surgir otra cabeza de formas geométricas en el centro y una cabeza más, con la boca muy abierta y cuatro cabellos.


Pintura (Hoja, Luna, Mostacho) (1927). CRP 299.


Pintura (Hoja, Luna, Mostacho) (1927) o Painting (Leaf, Moon, Moustache) es un óleo sobre tela (61 x 50) [D 226. CRP 299.], que muestra un personaje femenino, con una hoja (el sexo abierto) y un pezón del que mana leche; y un personaje masculino en la derecha, simplificado en una boca y un bigote. Arriba, la luna adopta la forma de un paraguas.


Pintura (“Sí”) (1927). CRP 300. [https://successiomiro.com/catalogue/object/2913]


Pintura (“Sí”) (1927) o Peinture (“Yes”) es un óleo sobre tela (65 x 81) de col. Pushkin Museum of Fine Arts, Moscú. [CRP 300.] Está relacionada con un dibujo previo.[11] El personaje de la derecha, muy estilizado, porta una hoja en la que está inscrita la palabra “Yes”. El personaje de la izquierda casi no tiene rasgos humanos, pero parece portar otra página, en la que sólo hay inscritas unas rayas verticales.


Pintura (La estrella) (1927). CRP 301. [https://successiomiro.com/catalogue/object/148]


Pintura (La estrella) (1927) o Peinture (L’Étoile) es un óleo sobre tela (65 x 81) realizado en París (mayo-junio 1927) de col. particular, Claude Berri. [CRP 301.] La estrella azul, de la que surgen dos líneas continuas y dos discontinuas, se dirige desde la derecha hacia un personaje reducido a una cabeza circular, un tronco rojo y un pie negro.


Pintura (1927). CRP 302. [https://successiomiro.com/catalogue/object/149]


Pintura (1927) o Peinture es un óleo sobre tela (81 x 65) de col. Kunsthaus, Zúrich, donación de Erna y Curt Burgauer. [CRP 302.] El personaje de cuerpo estilizado y con bigote reaparece, rodeado, a la izquierda por dos personajes menores, un hombre bigotudo y una mujer sentada, ambos iluminados por una media luna gris; y abajo a la derecha por una cabeza circular de rasgos femeninos, relacionada con dos banderolas.


Pintura (1927). CRP 303.


Pintura (1927) o Peinture es un óleo sobre tela (61 x 50) de col. particular [CRP 303]. El fondo blanco sugiere un vacío celeste, tachonado de planetoides y sin una sola estrella, en el que el personaje central, semejante a un centauro-jirafa, alarga la minúscula cabeza hacia un huevo cósmico mientras desde su pene trasero mana la leche que se transforma en los astros, y parece flotar sobre una superficie geométrica negra que nos remite a las plataformas circenses de la serie El circo, y sugiere una paleta de pintor en atención a que el artista firma en letras minúsculas justo en la punta de la figura.


NOTAS.

[1] Carta de Miró a Gasch. 22, Rue Tourlaque, París (24-II-1927). [Umland. <Joan Miró>. Nueva York. MoMA (1993-1994): 325.] Solicita el máximo secreto sobre las pinturas que está realizando y anuncia que hará una gran exposición con las series de pinturas que terminará este verano.

[2] Weelen. Joan Miró. 1984: 81.

[3] Dupin. Miró. 1993: 129.

[4] Penrose. <Miró>. Londres. The Tate Gallery (1964): 28.

[5] Dibujo preparatorio de Pintura (1927). Lápiz carbón y lápiz sobre papel (21,6 x 27) de col. FJM (694). [Malet. Obra de Joan Miró. 1988: fig. 395.]

[6] Penrose. <Miró>. Londres. The Tate Gallery (1964): 28.

[7] Subastada en Christie’s de Londres el 4-II-2002 y el 2-II-2004.

[8] Dibujo preparatorio de Pintura (1927) o Estudio de composición. Lápiz grafito sobre papel (27 x 21,6) de col. FJM (692). [Malet. Obra de Joan Miró. 1988: fig. 393.]

[9] Dibujo preparatorio de Pintura (El perro) (1927). Lápiz carbón y lápiz sobre papel (21,6 x 27) de col. FJM (693). [Malet. Obra de Joan Miró. 1988: fig. 394.]

[10] Prat. <Miró>. Martigny. Fondation Gian­adda (1997): 54. El concepto de "vide actif” (vacío activo, como fuente de energía) fue lanzado por el escultor italiano Marino di Teana, en 1954.

[11] Dibujo preparatorio de Pintura (“Sí”) (1927) o Estudio de composición. Lápiz grafito sobre papel (27 x 21,6) de col. FJM (689). [Malet. Obra de Joan Miró. 1988: fig. 392.] 

No hay comentarios:

Publicar un comentario