El funcionario cultural español Luis
González Robles (1916-2003) y su relación con Joan Miro.
Luis González Robles (Sanlúcar la Mayor, Sevilla,
1916-Madrid, c. 7-VII-2003). Licenciado en Filosofía y Letras en la
Universidad de Sevilla, fue becado en 1946 para estudiar en París, y después
volvió a Madrid, donde dirigió obras teatrales vanguardistas de Jean-Paul
Sartre y Jean Anouilh.
Trabajó como comisario de exposiciones oficiales y asistió a
la Bienal de Venecia de 1948, junto a Antonio Villacieros Benito (1900-1983; un
diplomático adscrito a la Santa Sede hasta 1951 y fue Director General de
Relaciones Culturales en 1955-1957), quien comprendió que la participación
española con arte figurativo era de baja calidad y muy semejante a la de la
URSS, por lo que había que distanciarse de ésta y encargó a González que
seleccionase un arte diferente para la próxima Bienal veneciana.
Mientras tanto, González Robles ganó en 1950 la oposición de
funcionario del Instituto de Cultura Hispánica, dirigido por Alfredo
Sánchez Bella, quien, junto con el nuevo Director General de Relaciones Culturales, José Miguel Ruiz Morales y
el nuevo ministro de Educación y Cultura, Joaquín Ruiz Giménez, le encomendaron
desde 1950 organizar las exposiciones internacionales. Comenzó con la primera
Bienal Hispanoamericana de Arte en Madrid (octubre 1951-febrero 1952), un
celebrado éxito internacional por mostrar un arte más innovador y plural.
Desde entonces, fue, con el poder que le otorgaba ser un alto
funcionario cultural del Ministerio de Asuntos Exteriores, un importante impulsor
de los artistas de vanguardia españoles, como Oteiza, Chillida, Tàpies,
Feito..., gracias a su participación en las Bienales y otras exposiciones internacionales
y a sus exitosas gestiones para conseguirles importantes premios individuales: los
escultores Ángel Ferrant y Pablo Serrano y el pintor Ortega Muñoz en La Habana
1953, el arquitecto Ramón Vázquez Molezún en Milán 1954, los pintores Álvaro
Delgado y Luis Feito en Alejandría 1955, el escultor Jorge Oteiza en Milán 1951
y Sao Paulo 1957, Eduardo Chillida en Milán 1954 y en Venecia 1958, y el pintor
Modest Cuixart en Sao Paulo 1959, el pintor Luis Feito en la Bienal de Venecia
1960, y ese mismo 1960 dos grandes exposiciones en Nueva York, una en el MoMA y
otra en el Guggenheim.
González Robles negó rotundamente que recibiera instrucciones
del régimen franquista para oficializar el arte vanguardista, y proclamó que
siempre siguió su propio criterio y nunca censuró a un artista por ser
comunista o de una ideología. Las listas de los
artistas que seleccionaba no las consultaba con nadie, ni siquiera con sus
superiores jerárquicos, y exigía discreción a los mismos artistas. Contó a
Solana (2000): ‹‹Esas listas eran mías, no las sabía nadie.›› y negó la
oficialización por el régimen del arte vanguardista, como afirman varios
historiadores de arte: ‹‹Ya está la política ¿qué oficialización? No lo puedo
aceptar. / [no afirma que todo fuera iniciativa suya]. Yo no me atrevería a ser
tan pedante, a decir iniciativa mía. Se me ayudaba, yo no tenía tanto poder
como para tener iniciativa personal. Era el ambiente. Es la verdad.›› Alfonso
de la Serna, el director general hacia 1955-1957, se quejaba de que no le
informaba de nada. Por ejemplo, González Robles escogió a Oteiza para la Bienal
de Sao Paulo de 1957 porque era el mejor constructivista, como el comisario
brasileño, Mario Pedrosa, y así ganó el Gran Premio. ‹‹Se podía hacer lo
que a uno le diera la gana, sin meterse con el Estado. (…) Me fui a Irún y lo invité. Oteiza recelaba. ¿Le ha
mandado a usted el gobierno?, porque el gobierno no quiere nada conmigo”. Y yo:
“A mí no me manda nadie, me está usted ofendiendo si me dice eso”. Fue Gran
Premio de la Bienal de Sao Paulo. Yo no iba en nombre del gobierno, iba a la
política mía, a la política del arte.›› Javier Tusell (2003) comenta al respecto que
no fue una operación política:
‹‹(...) Para sorpresa de casi todos, el
impacto que esas muestras tuvieron más allá de nuestras fronteras fue enorme y
colocaron al arte español en un nivel de aprecio que se ha mantenido. Luego, en
algunos medios, se hicieron interpretaciones espurias: aquello había sido una
gran operación del régimen franquista para ofrecer de cara al exterior una
imagen de modernidad de la que carecía. De ello se habrían beneficiado artistas
que luego quisieron aparecer como disidentes políticos.
En estrictos términos históricos, esta
interpretación es insostenible. El régimen no hizo ninguna maniobra de
proyección internacional porque apenas si se puede decir que tuviera una
efectiva política de artes plásticas. Los diplomáticos que colaboraron en la
proyección de los pintores y escultores españoles a menudo ni los entendían.
Los artistas, en su mayoría, no estaban politizados y cuando lo estuvieron, muy
pronto, se mostraron lejanos al régimen. Desde la óptica exterior se ansiaba
encontrar una expresión plástica que enlazara con una gran tradición como la
española, pero con los modos estéticos de la actualidad. El hecho de que se
transitara en lo político desde una dictadura de partido único a otra de corte
burocrático facilitó las cosas. De la concurrencia de estos factores nació el
éxito exterior de nuestro arte.›› Sin embargo, una perspectiva más
crítica suscita el caso del artista José Caballero:
‹‹Desde 1956 y hasta muerte de
Franco, en 1975, Caballero es eliminado de todos los concursos internacionales
por el comisario oficial de aquel tiempo, Luis González Robles, quien también
en la I Bienal de Alejandría, de 1955, en la que el jurado decidió otorgarle el
Gran Premio, interviene para que le sea revocado, alegando que políticamente
sería muy mal acogido por el Gobierno español por tratarse de un artista
desafecto al régimen.››
Desde 1963 impulsó las exposiciones *<Arte de América
y de España>, en las que trajo a John Rauschenberg y artistas del Pop
Art. Fue comisario de
España en la Bienal de Venecia de 1958 a 1970, y nuevamente en 1982 y 1984. Entre
medias, fue director entre 1968 y 1974 del Museo Español de Arte
Contemporáneo (MEAC), hasta que se plantó por una imposición del Ministerio y
dimitió.
En su visión del arte contemporáneo español los grandes
maestros eran Picasso, Gris, Julio González, Miró y Dalí, cuyas obras, con
éxito diverso, pretendió incluir en las colecciones estatales y en las
exposiciones oficiales. Destacó
de Miró su inconformismo y honestidad profesional, obviando que el artista se
negase a participar en eventos oficiales del franquismo. Mi conclusión es
que los intentos por atraer a Miró que hicieron los funcionarios culturales del
régimen en los años 50 y 60 no obedecieron a una política planificada sino más
bien a sus deseos personales de contar con un artista famoso y prestigioso para
las grandes muestras nacionales e internacionales. Si persistieron en sus
peticiones al artista pese a sus continuas negativas, fue porque cada
funcionario actuaba con independencia respecto a los anteriores.
NOTAS.
Solana, Guillermo.
Entrevista a Luis González Robles. “El Cultural” (26-IV-2000) 36-38.
Tusell,
Javier. Obituario. Luis González Robles, una época del arte español. “El
País” (10-VII-2003) 37.
Bulnes, A. Un museo en Huelva reivindica al pintor al que el franquismo ignoró. “El País” (1-IV-2025).
González Robles,
Luis. Los pilares del arte de vanguardia. “ABC” (6-X-1968)
126-130 y 132-133.
Dicenta, Alfonso.
Entrevista a Luis González-Robles. “España, hoy siempre, ha estado en
la vanguardia del arte actual”. “Última Hora” (5-IX-1978) 9. FPJM H-4252.
Fuentes.
Internet.
Exposiciones.
*<XXIX Exposición Bienal Internacional de Arte en Venecia.
Pabellón de España 1958>. Venecia (1958). Obras de los pintores realistas
Cossío, Ortega Muñoz y Guinovart, y una amplia
representación de experimentalismo abstracto de Canogar, Millares, Saura, Suárez, Tàpies, Vela,
Cuixart, Feito, Planasdurà, Tharrats, Vaquero Turcios, Farreras, Mampaso,
Povedano y Rivera, y una sección especial del escultor Chillida. Cat. Edición de Dirección
General de Relaciones Culturales. Madrid. 1958: González Robles, Artistas
españoles en la XXIX Exposición (pp. 6-7). [https://galeriamayoral.com/news/52-bearing-witness-to-the-1958-venice-biennale-luis-gonzalez-robles-curator-of-the-spanish-pavilion/]
El comisario González Robles explica la exitosa participación española en la
Bienal de Venecia de 1958.
*<Madrid. El arte de los 60>. Madrid,
Sala de Exposiciones de la Comunidad (1990). Cat. Textos de Luis González
Robles (Mis recuerdos de aquella década,
25-28), Isabel Cajide, José de Castro Arines, Ángel Crespo, Víctor Manuel Nieto
Alcaide, J.M. Ballester… 447 pp.
*<Del
Surrealismo al Informalismo>. Madrid. Sala de Exposiciones de la
Comunidad de Madrid (9 mayo-14 julio 1991). Alarcó, Paloma. Documentación.
Movimientos y grupos: 283.
*<España en la Bienal de Sao Paulo bajo el
comisariado de Luis González Robles>. Alcalá de Henares. Museo Luis
González Robles (15 agosto 2008-1 marzo 2009, prorrogado desde 11 enero). Obras
de Modest Cuixart, César Olmos, Jorge Oteiza, Joan Ponç y José Luis Verdes.
Cat. Texto de Maria José Toro Nozal, Genoveva Tusell García (González Robles, Comisario Español en São
Paulo, 11-22), Juan Ignacio Macua de Aguirre. 64 pp. [www.aulabellasartes.com/expo_bienal_sao_paulo.pdf]. Reseña de Fietta Jarque Una histórica libreta negra. “El País”
Babelia 885 (8-XI-2008) 16. Miró participó en la Bienal de 1965 (p. 20 de
cat.).
Libros.
Calvo Serraller (dir.). Enciclopedia
del arte español del siglo XX. 1991-1992): t. II. 211-212.
Díaz Sánchez, Julián; Llorente Hernández,
Ángel. La crítica de arte en España (1939-1976). 2004: 524.
Luis González Robles. La Bienal de
Venecia en mi recuerdo (164-167), en Torrent Esclapés, Rosalía. Un siglo
de Arte Español en el Exterior. España en la Bienal de Venecia 1895-2003.
Turner. Madrid. 2003. 167 pp.
Artículos.
Dicenta, Alfonso.
Entrevista a Luis González-Robles. “España,
hoy siempre, ha estado en la vanguardia del arte actual”. “Última Hora”
(5-IX-1978) 9. FPJM H-4252.
Solana, Guillermo. Entrevista a Luis
González Robles. “El Cultural” (26-IV-2000) 36-38.
Tusell, Javier. Obituario. Luis
González Robles, una época del arte español. “El País” (10-VII-2003) 37.
Bulnes, A. Un museo en Huelva
reivindica al pintor al que el franquismo ignoró. “El País” (1-IV-2025).
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