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viernes, febrero 09, 2024

Joan Miró en 1959-1963.

Miró en 1959-1963

El Miró an­ciano de 1963, con setenta años a cuestas, era millonario, y sus in­gresos de te­rra­te­nien­te, de los que había vivido con moderación muchos años, ya eran sólo­ anecdóticos­­­ en com­pa­ra­ción con los del arte y sus cuantiosas rentas e inversiones. Desde esta época, las finanzas dejan de preocuparle y confía sus asuntos a sus abogados y representantes que vigilan que su familia goce de una buena posición económica.
Esta fase biográfica de resurgimiento se caracteriza por el retorno a la pintura y la preparación de las exposiciones antológicas de 1963, así como su esfuerzo de consolidación de su imagen como artista. Es además una época de consolidación de la gran bonanza económica de los años 50, porque aumentan sus in­gresos por la venta de obras y los pre­mios, lo que se refleja en la compra y re­modelación del vecino edificio de Son Boter (1959-1960) para aumentar el espacio de actuación que ya había aumentado con el gran taller de Son Abrines. Su patrimonio crece además con las exito­sas pro­mocio­nes in­mobilia­rias (1957-1960) en el auge urba­nís­tico de Palma junto a uno de sus cuñados, el arqui­tecto Enric Jun­co­sa.

Joan Miró en 1959.


En 1959 el papa Juan XXIII anuncia el 25 de enero el Concilio Va­ticano II, celebrado entre el 11 de octubre de 1962 y el 8 de diciembre de 1965, y que cambiará decisivamente en España la actitud de la Iglesia y los católicos respecto al franquismo, con un sentido más crítico. Recordemos que el matrimonio Miró era muy católico.


[https://es.wikipedia.org/wiki/Plan_de_Estabilización_de_1959] La línea verde de España remonta con fuerza a partir de 1960 tras una pequeña caída en 1959. 

Comien­za en España el Plan de Es­tabi­li­zación Económica, marcado por la apertura y la modernización financiera y co­mercial, que tendrá un enorme éxito, llevando al país, apoya­do en el tu­rismo y en las remesas de divisas de los emi­grantes, al esplendor de los años 60, los de mayor cre­ci­miento econó­mico en su historia. Pero en lo político-ideológico la represión continúa, pues aunque ya apenas hay violencia institucional (la mayoría de los repu­bli­canos e iz­quierdistas hacía muchos años que habían sido anulados), se continuó con el duro control ideo­ló­gi­co.


En Cataluña estalla el escándalo de Luis Martí­nez de Galinsoga, director del diario barcelonés “La Vanguardia Española”, el diario más leído en Cataluña y al que Miró estuvo abonado casi toda su vida, Era un anticatalanista y biógrafo de Franco, que el 21 de junio interrumpe con insultos (“To­dos los catalanes son una mierda”) una misa al pronunciar el sacerdote el sermón en catalán, y surge de inmediato una campaña popular para su cese; será el primer gran triunfo del nuevo catalanismo político, puesto que se forzó su cese-dimisión en febrero del año siguiente.[1]


Se comienza a publicar la revista cultural “Serra d’Or”, pionera en salir íntegramente en catalán después de la guerra civil, promovida por el abad de Montserrat, Aureli M. Escarré, y que será un puente de relación con los comunistas del PSUC —que arrecia su oposición al régimen desde este año—, lo que provocará la enemistad de Josep Tarradellas, presidente desde 1954 de la Generalitat en el exilio.

En 1959 los Miró residen en Palma. Él viaja en enero a Barcelona, donde visita exposiciones, entre las que destaca el vernissage de *<4 pintores del grupo El Paso> en la Sala Gas­par de Barce­lona (10-23 enero), con obras de Canogar, Feito, Millares y Saura, organizada por Joan Prats y su Club 49.[2]
Tras un periodo de dos años y medio, desde el verano de 1956 a enero de 1959, de dedicación a otras artes y sobre todo de me­ditación y de revisión de su obra ante­rior, Miró vuelve a pintar, primero con obras de mediano formato. Es especialmente notable en esta época la influencia de la gestuali­dad del expresionismo abstracto norteamericano, el mate­ris­mo del informalismo/tachismo europeo y la auste­ridad for­mal del arte oriental más despojado.


Se publica en enero el libro Constella­tio­ns, de Breton (escrito en 1958), con una repro­ducción de los gouaches de 1940-1941.
Miró escribe una dedicatoria al grupo El Paso en el número monográfico que le dedica la revista “Papeles de Son Armadans”, nº 37 (IV-1959).
Miró dona, como Picasso y otros artistas catalanes, una o dos obras para la financiación del Cercle Artístic de Sant Lluc, para lo que se ha organizado un Concurso de Dibujo; las obras donadas se exponen en la librería Porter-Libros en el Portal del Ángel a partir del 23 de mayo y después son subastadas.[3]



Fiedler. Composición azul (1967).

Miró presenta a Maeght el pintor François Fiedler (1922-2001), de origen húngaro, que entrará este mismo año en la “cuadra” de la Galerie Maeght.[4]


Franco, por decreto de 1 de abril, con ocasión del Día de la Victo­ria, concede a Joan Miró la Gran Cruz de la Orden Civil de Al­fonso X el Sabio.[5] Es una ocasión en que se condecora asimismo a decenas de intelectuales y artistas españoles y que pretende congraciar al régimen con la opinión pública internacional. Mi­ró, disgus­tado, no la recoge­rá y procurará silenciar la conde­cora­ción, que dentro de su círculo de amigos podría parecer una traición a su compromiso democrático.

Durante un viaje a París hacia abril Miró visita el taller de Charles Marcq donde admira los vitrales que realiza en colaboración con Chagall para la catedral de Metz y vuelve a pensar en trabajar este arte del color, que finalmente afrontará en los años 70.

Continúa su trabajo de grabador en los talleres de Mourlot y Lacourière y ahora también en el recién abierto por Maeght en Levallois, Imprimérie Arte, dirigido por Dutrou en solitario (hasta c. 1982), donde en los años siguientes se incorporan el cromista René Le Moigne, el litógrafo Gui Veliot y el maquetista Michel Otthofer (hasta su paso a la editorial Flammarion), que también colaboraran estrechamente con Miró desde 1964 en el grabado y la ilustración de libros. Miró estará siempre abierto a sus consejos técnicos, en un verdadero trabajo de equipo.
Michel Leiris escribe en su diario el 13 de abril de 1959 la idea de reunir en un libro, Roussel et quelques, una recopilación con algunos de sus escritos sobre Roussel, Duchamp, Erik Satie, Proust, Eluard, Picasso, Masson, Miró, Giacometti, Schönberg...[6]
Miró quiso acudir al vernissage, el 18 de marzo, de su segunda retrospectiva en el MoMA, pero tuvo que aplazar un mes su viaje porque su esposa tuvo problemas para conseguir el visado. Finalmente vue­la, acompañado por Pilar, a Nueva York, donde a partir del 21 de abril comienza su ter­cera estan­cia en EE UU, hasta el 29 de mayo.[7]
Se albergan en el Hotel Sherry Netherland (FifthAvenue con 59 Street) y en el Hotel Gladstone (114-122 East Fifty-second Street).[8]

Visita la exposi­ción en el MoMA, que luego pasará a Los Ánge­les, organizada por William S. Lie­berman con el apoyo de James Thrall Soby, autor del catálogo de 174 páginas,. La muestra alcanza un enor­me éxito. Hay 19 imágenes en: [https://www.moma.org/calendar/exhibitions/1933]
Contacta esos días con muchos artistas y visita los museos y las galerías, con la voluntad de empaparse de las novedades, así como tratar hábilmente con los coleccionistas, como le había escrito a Pierre Matisse: ‹‹I think I would also like to get to know the American painters; not only does American painting interest me very much, I also never want to take on that air of superiority that my European contemporaries take on when they visit America, far from it. (...) One must find a way to glide [to collectors] with the suppleness and elegance of a snake››.[9]
El 27 de abril se celebra una fiesta en honor de Miró, organizada por su galerista Pierre Matisse, con muchos invitados: Dorothy Miller, Armand y Celeste Bartos, James Johnson Sweeney, James Thrall Soby, Margaret Scolari y Alfred H. Barr Jr., William S. Lieberman, Clement Greenberg, Thomas Bouchard, I.M. Pei, Loren MacIver, Leo Castelli y Theodore Roszak.[10]


El pre­si­dente nor­tea­meri­cano Eisenhower le entrega el 18 de mayo de 1959 a Miró el premio Guggenheim, de 10.000 dólares, de 1958, que había ganado sobre una selección de 116 obras de artistas de 27 países, en una ceremonia en Nueva York, en presencia del embajador español, Areilza.[11]
Miró (1978) declara sobre un nuevo intento de acercamiento oficial: ‹‹(...) Re­cuerdo, por ejemplo, que cuando, en 1959, recibí el Gran Premio de la Fundación Guggenheim en la Casa Blanca y de manos del presidente Eisenhower, el conde de Motrico, allí presente, tra­tó de convencerme y ganarme. Yo lidié la situación como pude y me mantuve en mis trece.››[12]
Aparte del elevado importe del premio Guggenheim, este ha elevado inmediata y extraordi­nariamente su valoración económica, crítica y popular. Desde entonces concede varias entrevistas con interlocutores muy escogidos, como Saarinen o Taillandier en 1958, y en cambio rechazaba conceder­ entrevistas a la prensa mallorquina, aunque tanto como el desdén a quienes tanta desafección le habían mostrado también debía influir en ello su tendencia natural, pues como Sweeney explica, es legen­daria la dis­cre­ción de Miró, la dificultad de sa­carle pala­bras[13], en las que transmite una imagen de artista constantemente innovador.


Pocos días después, la periodista Aline B. Saarinen le entrevista en la galería Pierre Matisse, considerándole, a sus 66 años, tras Picasso, el más importante artista vivo; tras una cuidadosa des­crip­ción física de Miró (aunque no lo acompañe de una fotografía) y de su modestia, precisa que ha visitado galerías y asistido a reu­niones sociales, pese a su retraimiento social. Miró se explaya más fá­cil­mente en minucias que en grandes temas y explica que lo que más le ha gustado en este via­je de 1959 a EE UU es la juven­tud. ‹‹La juventud. Sientes la ruptura, el interés, la excita­ción, la actividad en arte. También en España con la joven ge­neración. Después de la guerra, por un tiempo, parecían comple­tamente planos. Ahora están alerta y vivos, aun­que con menos libertad de expresión allí que aquí››. Saarinen le pregunta sobre El segador (1937) y Miró se atreve a manifestar, aprovechando que está en ‘EE UU: ‹‹Por supuesto lo hice como una protesta. El cam­pesino catalán es un símbolo de lo fuerte, de lo independiente, de lo re­sis­tente. La hoz no es un símbolo comunista. Es el sím­bolo del campesino, el instrumento de su trabajo y, cuando su liber­tad está amenazada, su arma››. Miró explica luego que la eje­cución de sus obras puede ser muy rápida, pero su diseño muy largo y que la mayor parte de su tiempo actual está dedicado al gra­bado y la cerámica, por­que cree que estas artes­ son parte de su preparación artís­tica, como escuchar música o mirar el puer­to de Palma, el vuelo de los pájaros o la noche estrellada, y manifiesta que pronto volverá a la pintu­ra.[14]

Miró. Pintura mural del Harvard Graduate Center. [https://successiomiro.com/catalogue/object/1494]

Hacia el 21-22 de mayo viaja a Boston y Filadelfia.[15] Visita la Harvard University para contemplar su Pintura mural y, preocupado por su estado de conservación, propone que sea reemplazado por una versión cerámica.
Finalmente, el 29 de mayo embar­ca en el barco Liberté de vuelta a Bar­celo­na.[16]


Villèlia.

En Barcelona pasa parte del mes de junio y visita la exposición en el Museo Municipal de Mata­ró de 22 escultu­ras móviles de Moisès Villèlia; le acompañan en su visita Sweeney, Pierre Matisse, Dupin y Frank O’Hara[17], y algunos compran obras suyas[18]
No está confirmado que pase entonces por Mallorca pero sí que vive en Mon­t-roig a mediados de junio y en agosto-octu­bre, hasta que vuelve a Palma en octubre. En Mon­t-roig trabaja mucho ese verano y conoce la muerte el 18 de septiembre de unos de sus grandes amigos de París, el poeta Ben­jamin Péret.


Benjamin Péret (1899-1959).

En octubre, se selecciona como tema artístico y poético de una gran exposición de flores Le jardin de Miró de Prévert, en *<Exposition des Chrysanthèmes>. París. Porte d’Auteil (23 octubre-2 noviembre 1959).[19]


Yvon Taillandier (1926-2018), en 1995. En una visita a la FPJM para dar una conferencia el 22 de enero de 2009, incidió en la visión de un Miró casi mágico, que se inspira en Klee para suprimir el horizonte, y es un maestro del negro y del contraste. En una inmediatamente posterior conversación privada conmigo todavía recordaba muy bien la entrevista de 1958, enfatizó la timidez y amabilidad de Miró, y se ofreció para mostrarme en París sus apuntes de entonces, más extensos que los publicados. No pudo ser.

En noviembre de 1958 concede su pri­mera entre­vista a Yvon Tai­llan­dier, aunque sus declaraciones aparecerán en 1959, corre­gi­das para presentarlas como un monólogo, Miró: Je travaille comme un jardinier...[20]; será uno de los aldabonazos más exitosos en la construcción del mito de Miró y durante una decena de años la mayoría de los articulistas y entrevistadores (como Dora Vallier) se referirán a esta fuente esencial para el conocimiento del artista, pues repasa las características de su método de trabajo en los últimos años, y destaca su minuciosa descripción de los variados estímulos que le inspiran, de los pasos que da en la elaboración de los cuadros, las pequeñas referencias a las otras artes (grabado, cerámica), su deseo de que su obra se funda con un arte popular y anónimo, su defensa del trabajo colectivo interdisciplinar (concretamente en grabado y cerámica), etc.

NOTAS.
[1] ‹‹El 21 de juny de 1959 Galinsoga insultava els catalans en una missa de diumenge protestant perquè el sermó es feia en català i, el 5 de febrer de 1960 era destituït després de més de vint anys com a director, a causa d’una campanya catalanista que havia provocat un descens seriós de vendes del diari.›› [Huertas, Josep M. “La Vanguardia, el diari més llegit. 31-35. cit. 35. en Dossier: La premsa diària a Catalunya al segle XX (1900-1966). “L’Avenç”, 18 (VIII-1979).] También en Julián; Tàpies. Diálogo sobre arte, cultura y sociedad.1977: 72, 86.
[2] En la carta El Paso 10 (IV-1959), el grupo explica su paso por Barcelona y cuenta: ‹‹Anotemos especialmente la presencia entrañable de Joan Miró en el día de la inauguración››. También se informa en Javier Tusell. *<En el tiempo de El Paso>. Madrid. Centro Cultural de la Villa (14 febrero-7 abril 2002): 33. En la p. 36 hay una fotografía de Miró junto a Canogar, Saura y Millares, en la Sala Gaspar. Feito no viajó a Barcelona. [https://www.macba.cat/es/aprendre-investigar/arxiu/canogar-feito-millares-saura-sala-gaspar-consejo-ciento-323-barcelona-10]
[3] “J.B.A.” Sant Lluc y nuestros artistas. “Revista” (30-V-1959). FPJM, v. VIII, p. 83. Con dos imágenes de Miró, que denomina carteles. / Anónimo. Más ricos que nuestros museos. “Destino” (30-V-1959). FPJM, v. VIII, p. 83. Sugiere que había dos pinturas de Miró en la col. del Cercle, mientras que el Museo de Arte Moderno de la ciudad sólo tenía una. / Calvo Serraller­. Es­paña. Medio siglo de arte de van­guardia. 1939-1985. 1985. v. I: 471.
[4] *<De lécriture à la peinture>. Saint-Paul-de-Vence. Fondation Maeght (2004): 252.
[5] “D.”. De Arte. Alta distinción al pintor Juan Miró. “Reus”, Reus, nº 373 (6-VI-1959) 12. Col. FPJM, v. VIII, p. 87. La concesión de la Gran Cruz de Alfonso X el Sabio. Confirmado en Boletín Oficial del Estado.
[6] Leiris. Journal 1922-19891992: 535.
[7] Carta de Miró a Pierre Matisse. Palma (30-III-1959). [Umland. <Joan Miró>. Nueva York. MOMA (1993-1994): 341.] / Carta de Miró a Joan Prats. Palma (20-III-1959) FJM. Confirma que marchará el 21 de mayo.
[8] Umland. <Joan Miró>. Nueva York. MOMA (1993-1994): 341.
[9] Carta de Miró a Pierre Matisse (14-IV-1959) PMGA, B19, F1. cit. Coyle. The Monsters in America: The Presentation and Reception of Mirós Sculpture in The United States. <The Shape of ColorJoan Mirós Painted Sculpture>. WashingtonCorcoran Gallery (2002-2003): 77 y 86. Matisse siguió el juego, pues le regaló a Miró una serpiente, que Miró le agradeció en una carta a Patricia Matisse (11-II-1967) PMGA, B19, F1. ‹‹Thank you for the beautiful snake, its colors and the movements it makes as it glides give me ideas››.
[10] Umland. <Joan Miró>. Nueva York. MOMA (1993-1994): 341, según Archivos de Pierre Matisse Gallery. La lista figura en el orden reproducido.
[11] El viernes 14 de mayo de 1959 se inauguró en Nueva York la fiesta espa­ñola en la Exposi­ción Universal. Dentro de los actos tuvo especial relevancia la entrega a Miró del premio Guggen­heim. En el acto de entrega el 18 de mayo, en el despacho del Presidente Eisenhower en la Casa Blanca, estaba el em­ba­ja­dor español en Was­hington, José María de Areilza, conde de Mo­tri­co. [Anónimo. El pintor Joan Miró recibe el premio Guggenheim de manos de Eisenhower. La Van­guardia” (19-V-1959). FPJM, v. VIII, p. 59.] Hay numerosas notas similares y e fechas cercanas en pp. 58-59, 78-80, de “The New York Times”, “New York Herald Tribune”, “Baleares”, “Diario de Mallorca”, “Diario de Barcelona”, “La Vanguardia”, “Combat”, “Sud-Ouest” de Burdeos, etc. José María de Areilza se refiere a la emoción del presidente norteamericano al entregarlo, en su libro de memorias Así los he visto (1974): p. 264.
[12] Amón. Entrevista a Miró. “El País” (4-V-1978).
[13] Swee­ney, J. J. Perspectives on Reality. “New Yor Times” (24-I-1960). Reseña del libro de Walter Erben, Joan Miró. Ed. George Brazi­ller. Nueva York. 1959. 159 p. tra­ducido al inglés por Michael Bullock
[14] Saarinen, Aline B. A talk with Miró about his art. “The New York Times” (24-V-1959).
 [15] Umland. <Joan Miró>. Nueva York. MOMA (1993-1994): 341.
 [16] Carta de Miró a Pierre Matisse. Palma (30-III-1959). El 21 de abril volará de Barcelona a Nueva York y el 29 de mayo volverá a Barcelona. / Umland. <Joan Miró>. Nueva York. MOMA (1993-1994): 341, data la carta el 30-III para la salida y el 6-III para el regreso, pero hay una carta de Pierre Matisse a Miró. Nueva York (18-III-1959). FPJM, v. VIII, p. 43, en la que pide la fecha exacta de la llegada de Miró en avión, lo que dificulta que se supiera el 6-III.
[17] El poeta Frank O’Hara fue conservador de pintura del MoMA desde 1959 hasta su muerte, atropellado por un jeep en East Hampton en 1966, cuando estaba preparando una retrospectiva de Pollock. Era amigo de los artistas de la Escuela de Nueva York y comisario de la exposición de la vanguardia española de 1960 que mostró en el MoMA a Tàpies, Saura, Millares... [Rose, Barbara. El MoMA vuelve a brillar. “Descubrir el Arte”, año 6, nº 69 (XI-2004) 44-50, cit. 50.]
En su visita a España le acompañaba [Lucas, Antonio. Entrevista. John Ashbery. Gurú de la modernidad. “Mi obra se sostiene en la improvisación”. “El Mundo. El Día de Baleares” (31-XII-2006) 94-95. Ashbery cuenta en la p. 94 su viaje por Madrid, Barcelona, Toledo y San Sebastián.] el poeta John Ashbery, que entonces se dedicaba a la crítica de arte en París, por lo que posiblemente también vio la exposición y a Miró, sobre quien escribió poco después unos textos [Ashbery. París notes. “Art inter­national Magazine”, v. 5, nº 5-6 (junio-agosto 1961) 42, 92. / Ashbery. París summer notes. “Art international Magazine”, v. 5, nº 8 (20-X-1961) 89.]
[18] Calvo Serraller­. Es­paña. Medio siglo de arte de van­guardia. 1939-1985. 1985. v. I: 470. / Ferrier. El arte del siglo XX. III. 1940-1959. 1993: 720.
[19] Joffet, Robert. La Ville de Paris présente l’Exposition des Chrysanthèmes de la Porte d’Auteil. Folleto (X-1959). FPJM, v. VIII, p. 90.
[20] Taillandier. Miró: Je tra­vai­lle comme un jardinier... Propos recuei­llis par Yvon Tallandier. “XX Siècle” 1 (16-II-1959) 4-6, 15. 

Joan Miró en 1960

En 1960 España, como primera consecuencia de la estabilización, sufre una dura crisis económica, con paro y emigración; pero desde el verano se reinicia la expansión económica, con una indus­tria­lización y ter­ciarización in­ten­sivas, en un largo periodo periodo de bonanza que llegará hasta 1973. Pero la oposición continúa inalterable: como consecuencia del nuevo espíritu eclesiástico, 339 sacerdotes vascos envían a Franco un manifiesto denunciando los excesos del Régimen.
Se crea el grupo artístico Estampa Popular en Madrid y aparece la revista “Artes”, que será en los años 60 el mejor órgano plural de la críti­ca de arte española, con articulistas muy progresistas.
En febrero la presión popular barcelonesa consigue que Galin­soga abandone su puesto de di­rector de “La Vanguardia”, lo que permite el ascenso a la dirección de Xavier de Echarri, mucho más abierto y, sobre todo, el acceso a la subdirección en 1961 (y la dirección en 1969) de Horacio Sáenz Guerrero, apoyado por el editor, Javier Godó, un conservador liberal; su labor al frente del diario concitó el apoyo y el respeto de muchos catalanes moderados, como Miró, que prefería su diario a cualquier otro desde su infancia; por su parte, el diario pasó a favorecer las noticias y números especiales sobre Miró y los jóvenes artistas progresistas. Asimismo, en 1960, en el Palacio de la Música, en el curso de un homenaje a Joan Maragall, la multi­tud canta —pese a la prohibición— en presencia de Franco el Cant de la Senyera (la canción patriótica con letra de Joan Maragall); la violenta inter­vención de la policía provoca una masiva protesta en la que participa el abad de Montserrat, Escarré, y los activistas catalanistas dirigidos por el joven Jordi Pujol, que fue condenado por ello y por la campaña anterior contra Galinsoga.[1] 
Alexandre Cirici y Césareo Rodríguez Aguilera promueven el Museu d’Art Contemporani de Catalunya (MACC), que desde 1960 a 1963 alberga la Cúpula del Coliseum de Barcelona, con una interesante colección contemporánea, reunida casi toda ella a base de donaciones; su inauguración en junio de 1960 fue un acto de evidente compromiso de los vanguardistas catalanes en la reivindicación de una cultura autóctona. Salvador Espriu publica el famoso poemario La Pell de Brau, un gran manifiesto de la reivindicación nacional catalana. En París el MNAM consagra una gran retrospectiva a Kandinsky.

En 1960 Miró reside en Palma, pasando el verano en Mont-roig, con algunos viajes a Barcelona y París. En Sant Cugat visita el 5 de octubre la fábrica de tapices Aymat, titulada Escuela Catalana de la Tapicería.[2]


Joan Miró y Miquel Samaranch (centro) en la fábrica Aymat (5-X-1960).

En Barcelona visita la exposición de Picasso en la Sala Gaspar (30 noviembre 1960-30 enero 1961).[3]
En junio de 1960, Matisse, a petición de Miró, expone una colectiva, *<Después de Miró> con 18 pintores españoles: Cuixart, Feito, Saura, Tàpies...[4]
El 9 de junio el embajador norteamericano John Davis Lodge viaja a Palma de Mallorca para condecorar a Miró con la insignia de Miembro de Honor de la Academia Nacional de Bellas Artes y Letras de ‘EE UU. [5] Por entonces, Miró concede una entrevista al periodista Joaquín Caldentey, un torero aficionado, con el que conversa sobre su gran afición a los toros y se proponen ir juntos a ver a Chamaco y Ordóñez cuando vengan a torear a Palma; comenta su gran amistad con otro torero, Mario Cabré; sólo fuma un cigarrillo después de comer y luego se echa una siesta un cuarto de hora y sale a caminar una hora u hora y media, y vuelve a trabajar en el taller; pronto se irá a París durante un mes.[6]


Pocos días después, el 17 de junio, muere el poeta Pierre Reverdy, uno de los grandes amigos de Miró en los años 20.

Recibe en Mallorca a sus amigos Prats, Gomis..., con los que visita Sóller y otros lugares.[7] 



Con los 10.000 dólares (al cambio 500.000 pesetas o 4 millones de francos viejos) del premio Guggenheim, ad­quiere en septiembre la veci­na casa de Son Bo­ter, un predio del siglo XVII, cuyos propieta­rios se habían re­sis­tido hasta entonces a vender, y que em­pleará como se­gundo estudio y almacén.[8] Le describe a Sert sus motivos: ‹‹Acabo de adquirir Son Boter, la magnífica casa que estaba detrás de la nuestra. Ésta, aparte de ser una buena inversión, me pone sobre todo al abrigo de todo vecino molesto. Me servirá también para hacer telas y esculturas monumentales y así descongestionar el taller.››[9] 
Declara a Bernier en el verano de 1961 sobre sus grandes proyectos de gran formato en pintura mural y cerámica mural: ‹‹Heureusement, j’ai de la place. Le nouvel atelier, qui parais­sait si grand, est déjà plein. Par chance, il y a eu recemment une grande maison à vendre près de la mienne, une be­lle maison du XVIIe. Je l’ai achetée tout de suite. Elle se rem­plit très vite...››[10] 

Hay una gran laguna documental en su álbum de prensa de 1960, que apenas recoge unas pocas noticias hasta bien entrado 1961, lo que parece indicar un problema familiar o de la salud de su esposa, que reduciría su ritmo de trabajo documental.

En 1960 concede en Palma una larga entrevista, por intermediación de Cela, al periodista portugués Quirino Tei­xeira, que se publica en dos partes en el “Diario de Noticias” de Lis­boa (18-II y 3-III-1960). Miró se queja de que a parte de su obra sea calificada de infantil, alaba a Picasso y Artigas mientras que no desea hablar de Dalí, precisa que su hija vive con su familia en la casa del lado, y recuerda con admiración Lisboa (en 1947 estuvo una semana allí esperando un avión para Nueva York, y recuerda al crítico Adriano de Gusmao y la belleza de los azulejos portugueses, así como a la pintora Vieira da Silva, a la que conoce personalmente y le gusta mucho su obra).[11]

En 1960 es elegido en una encuesta inter­nacional en­tre artis­tas y críticos de arte como uno de los tres grandes de la pintura moderna: Picasso, Miró y Braque. 
Un dibujo suyo alcanza en Sotheby’s un récord de 150.000 francos, pero a la vez una pintura suya y otra de De Staël es retirada de la puja por falta de compradores, en un momento en que la crítica y los coleccionistas norteamericanos (Daniel Bright, Huntington-Hartford, Robert Lehman) dan la espalda temporalmente al arte abstracto y vuelven a la figuración, al tiempo que el Guggenheim Museum vendía 50 pinturas de Kandinsky ─aunque se quedó todavía con 150 en su colección─ en Sotheby’s y el MoMA programaba una exposición de pintura figurativa, la llamada "nouvelle figuration” o "nouveau réalisme”.[12]



Picasso se entromete en 1960 en un proyecto de decoración del edificio central en Barcelona del Colegio de Arquitectos de Cataluña y Baleares, que Busquets había apalabrado con Miró. Parece que el arquitecto racionalista Xavier Busquets acordó primero con Miró pero luego Picasso se ofreció para sustituirle, ganándole por la mano en una muestra más de su permanente com­pe­ten­cia, pese a su amistad. ­Picasso empezó los cartones el 15 de octubre de 1960 para los murales esgrafiados en la fachada y dos murales del interior, inaugurados en abril de 1962.[13] 
Ca­talà-Roca relacionaba este choque con la decoración efímera que Miró hizo en 1969 en la pared exterior del mismo Cole­gio de Ar­qui­tectos de Barcelona:
‹‹Sí, re­sulta que al presiden­te del Col·legi en Cata­luña, Joan Bus­quets, le dije que venía a Palma para ver­me con Miró y me rogó que le pre­guntara si haría algo para el Co­l·legi de Ar­quitectos. Re­cuerdo que estu­vimos cenando en un ce­ller de Inca, Miró esta­ba muy amable y le pregunté si haría algo para el Col·legi de Ar­quitectos, cambió el sem­blante y se puso muy serio, me contestó “qué quie­ren, que les haga los wa­ters. Comprendí que alguna razón debía tener y no insistí, más tarde supe el por­qué. Re­sultó que Busquets había encargado un trabajo a Picasso para el exte­rior del edificio y otro a Miró para el inte­rior. Cuando fue a buscar el trabajo de Picasso, éste le dio también unos dibujos para el interior. En­tonces Busquets le dijo que se los había encar­gado a Miró. Pi­casso le repli­có “ya te los hago yo a los Miró” y sobre los dibujos, re­pre­sentando una sardana, pintó unas estre­llas y ahí están toda­vía. Picasso era muy puñetero y le hizo una mala jugada a Miró.
Años más tarde un grupo de jóvenes ar­quitectos le pidió a Miró unos trabajos para una ex­posición y Miró les con­testó que los haría con la condición de que fueran pintados en las cris­tale­ras exteriores y cuando con­cluyera la exposición fuesen borrados, y así fue. Picasso y Miró se admira­ban mutuamente pero estaban de punta. Ocu­rre tam­bién ahora entre Tàpies y Cui­xart, por ejemplo, pasa con todos los contemporá­neos.››[14]

Dora Vallier publicó en 1960 una entrevista anterior, iniciada tal vez hacia 1956 en el hotel Pont-Royal de París, durante una estancia para labores de grabado, y continuada después en el taller Sert en Palma como se deduce de algunas descripciones. Se publicó tarde porque Zervos decidió usarla para honrar el último número de la revista “Cahiers d’Art”.[15]
Vallier era una prestigiosa especialista en arte contemporáneo, autora del catálogo razonado de obra gráfica de Braque, a quien había hecho una entrevista capital en 1954, mientras que Mourlot hizo el de sus litografías. El texto es ciertamente valioso para entender el proceso creativo de Miró, que se proclama un artista en continua conexión vital con la naturaleza, la poesía y la música, para luego aislarse en su taller y entonces alcanzar, en un silencio monacal, una gran tensión espiritual.

‹‹Estoy en mi taller como un jardinero en su huerta. Miro en torno mío: aquí un botón que cortar, allá una rama que sobra. Mis cuadros me dan siempre la impresión de crecer naturalmente. [Je suis dans mon atelier comme un jardinier dans son potager. Je regarde autour de moi: il y a un bourgeon à couper par-ci, une branche de trop par-là. Mes tableaux me donnent toujours l’impression de pousser naturellement].››

‹‹Cuando en un lienzo comenzado hay algo que no marcha, experimento un verdadero malestar físico, es como si me deslizase, como si estuviera sentado sobre una silla que no tiene más que tres patas. Siento que me voy a caer. Entonces, tomo nuevamente el lienzo, lo modifico y espero. [Quand dans une toile commencée il y a quelque chose que ne va pas, j’éprouve un vrai malaise physique. C’est comme si je glissais, comme si j’étais assis sur une chaise qui n’a que trois pieds. Je sens que je vais tomber. Alors je prends la toile, je la modifie, j’attends.]››

‹‹Tengo necesidad de una gran soledad para pintar, porque la pintura, mi pintura, exige una enorme tensión. Necesito estar en casa y colocarme en las mejores condiciones de trabajo. Tengo necesidad de un verdadero entrenamiento físico para pintar. [J’ai besoin d’une grande solitude pour peindre parce que la peinture, ma peinture, exige une énorme tensión. Il faut que je sois chez moi et que je me mette dans les meilleures conditions de travail. J’ai besoin d’un entraînememt physique pour peindre.]››

‹‹Como poco, escucho música, leo, casi exclusivamente poesía, me paseo por el campo. Ahora que vivo en Mallorca, miro el mar, los árboles, los pájaros. Y esta manera de pasar mis días conmigo mismo me permite mantener la tensión que necesito para pintar. [Je mange peu. J’écoute de la musique, je lis —presque entièrement de la poésie, je fais des promenades dans la champagne. Maintenant que j’habite Majorque, le regarde la mer, les arbres, les oiseaux. Et cette manière de passer mes journées avec moi-même, dans le silence, me permet de maintenir la tensión qui m’est nécessaire pour faire de la peinture.]››

Al fin le ha llegado la inspiración, una especie de éxtasis en el que se produce una sensación natural, algo en fin que le choque lo suficiente como para desarrollar un aluvión de dibujos y pinturas.

‹‹Cuando estoy en éxtasis de trabajo, mi pintura se desborda, comienzo un dibujo y puedo terminar por hacer diez o quince. Se persiguen, salen unos de otros. [Une fois que je suis en extase de travail, ma peinture déborde. Je commence un dessin et je peux finir par en faire dix, quinze. Ils se suivent, ils sortent l’un de l’autre.]››

‹‹O bien tomo un lienzo, el primero que encuentro, y registro en él lo que está pasando en mí. [Ou alors je prends une toile, la première venue, et j’inscris ce que se passe en moi.]››

‹‹Comienzo siempre un cuadro como consecuencia de un choque que recibo de algo material, como por ejemplo la trama de un lienzo, la materia que forma esta trama, o bien por un clic que se produce en mí sin que yo sepa porqué. Es lo que llamaba Rimbaud ‘la centella’… A veces, este clic se produce cuando estoy en un café o en otra parte, lejos de casa. Tomo entonces el primer pedazo de papel que tengo a mano o, a falta de éste, anoto en una cajetilla de cigarrillos lo que experimento. [Je commence toujours un tableau à la suite d’un choc que je reçois par quelque chose de matériel, comme par exemple, la trame d’une toile, para la matière même qui forme cette trame, ou alors par un déclic qui se produit en moi, sans que je sache pourquoi. C’est ce que Rimbaud appelle “l’étincelle”… Il m’arrive que ce déclic se produise quand je suis dans un caffé ou n’importe où loin de chez moi. Je prends alors le premier bout de papier qui me tombe sous la main, faute de papier je me dépêche même de noter sur un paquet de cigarettes ce que je ressens.]››

Esas rachas pueden cerrarse de improviso o al final del día, y entonces ha de requerir o no un largo periodo de maduración hasta volver a despertar su creatividad, y esos procesos de acción e inacción a su vez desencadenan en el momento más inesperado unas tormentas de nuevas ideas, que vuelven a alimentar el ciclo creador:

‹‹El accidente más imprevisto puede sugerirme las cosas más inesperadas. Después, pasado este primer momento, pongo el lienzo comenzado a un lado, apoyado contra la pared, y continúo viviendo, pero siento que algo ‘trabaja’ en mí. Un día, de un modo completamente inesperado, algo se desencadena. Vuelvo a tomar el cuadro y, a medida que avanzo, aparecen multitud de cosas nuevas. Estoy en una especie de embriaguez. Así es como pinto. [L’accident le plus imprévu peut me suggérer les choses les plus inattendues. Ensuite, ce premier moment passe, je met la toile commencée de côté, tournée même contre le mur, et je continue à vivre, mais je sens que cela “travaille” en moi. Puis un jour, et d’une manière tout à fait inattendue, quelque chose se déclenche. Je reprends alors le tableau et au fur et à mesure que j’avance, une foule de nouvelles choses apparaissent. Je suis comme dans un état d’ivresse. C’est ainsi que je peins.]››

Lo anterior parece una descripción típica de un desorden mental, pero requiere de un estricto orden material en su entorno para que nada altere su concentración, nada interrumpa su flujo creativo:

‹‹Mi taller está siempre perfectamente ordenado. Mis pinceles, mis útiles de grabado, todo está meticulosamente colocado, siempre en el mismo lugar, porque cuando estoy en pleno trabajo y tengo necesidad de tal o cual pincel, necesito encontrarlo inmediatamente, sin tener que buscarlo. [Mon atelier est toujours parfaitement en ordre. Mes pinceaux, mes outils de gravure, tout est méticuleusement rangé toujours à la même place, parce que quand je suis en plein travail et que j’ai besoin de tel ou tel pinceau, il faut que je le trouve tout de suite, sans le chercher.]››

La larga duración de ejecución de algunas obras, incluso un decenio, se explica asimismo por ese continuo proceso de tejido y destejido de sus ideas, siempre en ebullición, pero a la vez guardando fidelidad a su personal mundo sígnico:

‹‹Siempre median largos años entre el punto de partida de uno de mis lienzos, su arranque y su realización. Me sucede frecuentemente que vuelvo a tomar un lienzo muchos años después de su primer esbozo. A veces, hasta diez años; en mí es normal. Durante todo este tiempo el lienzo duerme en mi taller hasta que un día, de golpe, algo en él me llama la atención. [Il y a toujours de longues années entre le point de départ d’une de mes toiles, sa mise en oeuvre et sa réalisation. Il m’arrive très souvent de reprendre une toile des années et des années après qu’elle a été ébauchée. Des fois, même dix ans: c’est courant pour moi. Pendant tout ce temps elle dort dans mon atelier jusqu’au jour où, tout à coup je vois quelque chose en elle.]››

Miró mantiene una estrecha conexión con sus herramientas y materiales, que le ayuda a crear sus ideas y a la vez, con su resistencia, con su límite físico, le inspiran otras ideas:

‹‹Soy muy sensible a los útiles que uso. Mi dibujo es completamente diferente si tengo un pincel o un buril. Con frecuencia utilizo un papel-vidrio como soporte, y no solamente para los collages. Me gusta tener como fondo una materia a la que no se adhiera el color. Entonces, para que ceda, me veo obligado a raspar, a insistir. Esto me excita. [Je suis très sensible à l’outil que j’ai en main. Mon dessin est complètement différent si je tiens un pinceau ou un burin. Souvent je me suis servi de papier-verre comme support, et non seulement pour mes collages. J’aime avoir comme fond una matière sur laquelle la couleur n’adhère pas. Alors pour la faire tenir, je suis obligé de gratter, d’insister. Cela m’excite.]››

E insiste en este punto crucial de su método de trabajo, el choque con un obstáculo, con un límite, al que vencer, abriendo nuevas posibilidades y a la vez frenando un procedimiento que podría ser demasiado automático:

‹‹Toda resistencia me apasiona. [Toute résistence me passionne.]››

El resto de la entrevista, también de notable interés y por ello su contenido se cita a menudo en los apartados correspondientes de mi investigación, repasa su formación artística en Barcelona con la sucesiva experimentación postimpresionista, fauvista y cubista, su vida en París y Mont-roig, la realización de La masía (recuerda con detalle que para terminarla necesitó que le enviaran a París unas hierbas de Mont-roig porque no le inspiraban la del Bois de Boulogne), sus laxos vínculos con los surrealistas excepto porque la poesía surrealista le descubrió ‹‹la necesidad de ir más allá de la pintura [la nécessité de dépasser la peinture]››, las famosas (y exageradas) alucinaciones por el hambre que le inspiraron en El carnaval de Arlequín, el uso de tarjetas postales realistas en 1928 para realizar obras como Portrait de Mrs. Mills en 1750 o la serie Interiores holandeses, el impacto del minucioso detallismo de los pequeños elementos o de los minúsculos puntos de luz en la pintura holandesa pues ‹‹Lo que realmente me impresionó durante mi viaje a Holanda fue una naturaleza muerta en la que se podían ver objetos no más grandes que una pulga. Me sedujo la capacidad de los pintores holandeses de hacer resaltar bultos minúsculos como granos de polvo y de concentrar la atención sobre una pequeña centella en medio de la oscuridad. En ello reside el gran poder de fascinación que tienen. [J’ai été séduité para cette capacité des peintres hollandais de faire ressort des points minuscules comme des grains de poussière et de concentrer l’attention sur une petite étincelle au milieu de l’obscurité. C’est la leur grand pouvoir de fascination.]››, la atracción hacia los frescos románicos o la artesanía, y sus facetas de creador en el grabado, la escultura o la cerámica.


Realiza en 1960-1961, para su ex­po­si­ción de abril de 1961 en la Maeght, mu­chas obras sobre tela (Hom­bre y mujer delante del sol), cartón y arpillera (Mujer y pájaro). Retoma obras anteriores y acaba su Autorre­tra­to 1937-1960. Desde 1960 muestra pre­dilección por los grandes forma­tos, sobre los que elabora pinturas de colores planos, que demuestran su interés por los problemas del espacio y el vacío. Pinta varias series: una de fondos blancos, las cinco Mujeres sentadas...

Durante el verano de 1960 trabaja con Artigas en el mural cerámico de Harvard.[16]

Desde 1960 (hasta 1981) mantiene una extraordinaria regularidad productiva en la ilustración de libros y en el grabado, gracias a su ya excelente domi­nio de las técnicas y su voluntad de llegar a un público más amplio. Destaca este año la serie Gigantes, de ocho aguatintas de gran formato (un metro), hechas en piezas de cobre.


NOTAS.

[1] Pujol fue condenado por un Consejo de Guerra el 13 de junio de 1960 a 7 años de prisión.

[2] Rosa Samaranch en declaraciones en Rom, Martí. Josep Royo y Joan Miró: Los tapices. “Ressò Mont-rogenc”, nº 109, 110 y 111 (III, VI y IX-2009). Es la hija de Miquel Samaranch y Mercè Viñas. Viñas era sobrina del médico Josep Trueta, que aprovechó que era amigo de Miró para convencerle de que visitara la fábrica Aymat, propiedad de Miquel Samaranch, lo que hizo el 5 de octubre, como recogen unas fotografías.

[3] Se repitió en <Picasso. Obra gráfica>. Madrid. Galeria Joan Gaspar (septiembre 2003). Cat. Texto de Yvars, J.F. Las posibilidades del signo [Reprod. en pp. 237-254 de Yvars. El momento estético. De Bolsillo. Barcelona. 2006. 410 pp.] Pasó a una muestra itinerante, <Picasso. Sala Gaspar. Imatges d’una exposició de 1960>, promovida por Fundació Caixa Catalunya. EFE. Barcelona rememora la retrospectiva de Picasso de 1960 en la Sala Gaspar. “Diario de Mallorca” (5-XII-2006) 74. La retrospectiva de 1960 incluía 30 pinturas sobre óleo, enviadas por Picasso desde París, que han retornado en la exposición de rememoración en la Fundació Caixa Catalunya, en Barcelona, inaugurada el 4 de diciembre de 2006. Llegó al Claustre del Carme, en Maó (Menorca) (29 junio-24 agosto 2007), acompañada de fotografías, imágenes del NO-DO... El comisario, J.F. Yvars, comenta que la de 1960 fue un “verdadero acontecimiento cultural, social y político”, con la asistencia de dos ministros de Franco, el de Marina, el almirante Felipe Abarzuza, y el de Exteriores, Fernando Castiella; así como el abad de Monserrat; el editor Gustavo Gili; los escritores Camilo José Cela y J.V. Foix; los artistas Joan Miró, Antoni Clavé y Opisso; el secretario de Picasso, Jaime Sabartés; su marchante, Daniel-Henry Kahnweiler…

[4] Redacción. Exposición de joven pintura española en Nueva York. “La Vanguardia” (23-VI-1960). FPJM H-3291. / Zúñiga, Ángel. Pintores españoles en la ciudad. “La Vanguardia” (24-VI-1960). FPJM H-3292.

[5] Redacción. Hoy llegará a Palma el Embajador de los ‘EE UU en España. “Baleares” (9-VI-1960). FPJM H-3280. / Redacción. Entrega de la insignia de Miembro de Honor de la Academia Nacional de Bellas Artes Letras de los Estados Unidos, al Pintor Juan Miró, por el Embajador Mr. Davis Lodge. “Baleares” (10-VI-1960). FPJM H-3284. / Redacción. Entrega de insignias y credenciales al notable artista D. Juan Miró. “Diario de Mallorca” (10-VI-1960). FPJM H-3282. / Redacción. Joan Miró, Miembro de Honor de la Academia Nacional de Bellas Artes Letras de ‘EE UU. “Última Hora” (10-VI-1960). FPJM H-3283. cit. Lax; Bordoy. Cronología, en AA.VV. Miró. Fundació Pilar i Joan Miró a Mallorca. 2005: 549, n. 1105.

[6] Caldentey Salaverri, Joaquín. Joan Miró visto de cerca. “Baleares” (11-VI-1960). FPJM H-3286.

[7] Giralt-Miracle, D. Joaquim Gomis. Joan Miró. Fotogra­fías 1941-1981. 1994: fotografía de Miró, Odette Cherbonier y Prats, en p.15. Gomis realizó una serie de fotografías en esta estancia, que en parte aparecen en pp. 122-153, datadas en 1956-1961.

[8] Carta de Miró a J.L. Sert. (9-X-1959). [Lax; Bordoy. Cronología, en AA.VV. Miró. Fundació Pilar i Joan Miró a Mallorca. 2005: 548.] Ha comprado la casa de Son Boter, que acondicionará como segundo taller, “para hacer telas y esculturas monumentales y así descongestionar el taller”. Lo corrobora una carta de Miró a J.L. Sert. (18-IX-1960). que cuenta que acondiciona Son Boter como segundo taller. [Umland. <Joan Miró>. Nueva York. MOMA (1993-1994): 341, n. 813, interpreta que esta carta significa que ha comprado la finca en septiembre de 1960.] / Una fuente sobre la apreciación de Miró sobre Son Boter es Melià. Joan Miró, vida y testi­monio. 1975: 210, que se basa en entrevistas anteriores al artista. / El último y más actualizado estudio sobre el taller de Son Boter es de Bestard, Bartomeu. Son Boter, en AA.VV. Miró. Fundació Pilar i Joan Miró a Mallorca. 2005: 44-49. En pp. 45-46 explica la evolución de la propiedad, desde que Lorenzo Boter la compró en 1393 hasta que la última propietaria, Teresa de Isasi, la vendió a Miró.

El estudio de los mapas militares de los siglos XVIII-XIX permite comprobar que entonces la finca principal o possessió era Son Boter (o Son Botet en algunos mapas) y que Son Abrines era una dependencia suya, probablemente la residencia del amo (capataz o encargado de la finca) hasta que aparece como finca independiente en 1874, siendo propietario de Son Abrines D. Nicolás Siquier y de Son Boter doña Catalina Rosselló Pujol, una división que perduró durante el s. XX, cuando Miró reagrupó con sus dos compras la parte edificada (del s. XVII) de una propiedad cuyos orígenes son remotos, tal vez medievales. Al parecer, la casa de Son Boter, aunque de propietarios mallorquines estaba arrendada en los años 50 por una autoproclamada (aparentemente una broma) descendiente del barón de Munch­hau­sen, que la había alquilado por entonces a un cuñado de Miró, que a su vez la realqui­laba a turistas y residentes veraniegos, entre los que se contaban visitantes de Miró como Erben, Dupin o Català-Roca.

[9] Carta de Miró a J.L. Sert (1959). cit.<Rafael Moneo. De la Fundació a la catedral de L.A.>. Palma. FPJM (marzo-junio 2002): 19.

[10] Bernier. Propos de Joan Miró. “L’Oeil”, Pa­rís (ju­lio­‑agosto 1961). cit. Rowell. Joan Miró. Selected Writings and Interviews. 1986: 260. / Rowell. Joan Miró. Écrits et entretiens. 1995: 281. / Rowell. Joan Miró. Escritos y conversaciones. 2002: 348.

[11] Tei­xeira, Quirino. Em Palma de Mallorca com Juan Miró“Diario de Noticias”, Lis­boa (18-II) 13,15; (3-III-1960) 13,17. Col. FPJM, v. VIII, p. 102 y 103. Cela le informa a Teixeira que Miró y su familia acuden todos los domingos a la misa de las 12 en la iglesia de la Bonanova.

[12] Ragon, en Ragon; Seuphor. Lart abstrait1971: v. 2, pp. 51-52.

[13] <Pablo Pi­casso: retrospectiva>. Nueva York. MoMA (1980): 418.

[14] Entrevis­ta a Fran­cesc Ca­talà-Roca. Biel Amer, “Diario de Mallor­ca”, Su­plemento de Cul­tura (10-IX-1993).

[15] Vallier, Dora. Avec Miró. “Cahiers d’Art”, v. 33-35 (1960) 161-174. 15 ilus., incluyendo en p. 160 tres dibujos de 1901: Le poisson (inédito), Le pot de fleurs y Le parapluie. Último nº de la revista. El original francés se reproduce en número especial Miró de la revista “Cahiers d’Art” (2018) 30-35. / Vallier, D. L’interieur de l’art. Entretiens avec Braque, Léger, Villon, Miró, Brancusi (1954-1960)Seuil. París. 1982. 155 pp. (Miró 125-145). / Vallier, D. El arte por dentro. Conversaciones con Braque, Léger, Villon, Miró y BrancusiFCE. México. 1986 (Seuil, 1982, francés). 155 pp. Braque (9-15 y entrevista en 26-45), Picasso (15-18, sin entrevista), Léger (18-19 y entrevista en 46-80), Villon (19-21 y entrevista en 81-111), Miró (23-24 y entrevista en 112-131) y Brancusi (21-22 y entrevista en 132-138).

[16] Carta de Miró a Pierre Matisse. Palma (19-XII-1959). Comunica que trabajará durante el verano de 1960 en el mural cerámico para la Harkness Common de la Universidad de Harvard / Carta de Miró a J. L. Sert. (18-IX-1960). [Umland. <Joan Miró>. Nueva York. MoMA (1993-1994): 341.] Explica sus progresos. / Redacción. Juan Llorens Artigas a la conquista de Harvard. “Destino”, Barcelona (1-X-1960). FPJM H-3298. Informa que se sustituirá la pintura por la cerámica mural y que la primera irá al MoMA de Nueva York.


Joan Miró en 1961

En 1961 la Conferencia de Europa Occidental solicita el 25 de marzo la amnistía para los presos y exiliados políticos españoles; firman Picasso, Jean Cassou, François Mauriac, Françoise Sagan, el padre Riquet... En Nueva York el MoMA presenta la gran exposición *<The Art of Assemblage>. En la cultura destaca en Cataluña el nacimiento de la Nova Cançó, con el grupo Els Setze Jut­ges. Miembros de la burguesía (el presidente Fèlix Millet, Narcís Bonet, Joan B. Cendrós...), para apoyar la cultura catalana, crean el Òmnium Cultu­ral —pero la entidad y el presidente exiliado de la Generalitat, Tarradellas, se enfrentarán y esto dividirá al movimiento catalanista—, cuyo delegado en París, Ramon Xuriguera, fomentará el conocimiento de Miró desde su puesto de encargado de las emisiones en catalán en Radio París entre 1958 y 1964.
En 1961 Miró reside en Palma, pasa el verano en Mont-roig y realiza viajes a París, a veces muy breves, como uno el 17 de noviembre[1]. Pierre Descargues (2004) comenta su segundo encuentro con Miró, en 1961 (el primero había sido en 1948 en el taller de Mourlot):
‹‹J’ai recontré Miró pour la seconde fois en 1961. À nouveau dans un atelir de lithographie, mais cette fois chez Maeght, en banlieue, à Levallois, et dans un espace tout blanc, sans passé autre que le sien, c’est-à-dire parmi des lithos de lui qu’il a fait punaiser sur les murs, comme des repères pour rebondir. Sur la table: une éponge, des chiffons, des feuilles de papier. Il m’accueille. Il accepte que prenne des photos pendant qu’il travaille. Je vais boir naître un Miró.››[2]
Miró también acude al vernissage de la primera exposición de dibujos de Giacometti en la nueva galería parisina de Adrien Maeght.[3]
El 1 de marzo Miró y su esposa, con Camilo José Cela, acuden al teatro para una función de Aurora Bautista y Luis Escobar.[4]
El Grupo Tago, con Ma­nuel Picó, Rafel Jaume y más tarde AXam” a la ca­beza de la iniciativa, bajo el amparo del Círculo de Bellas Artes, preparó en 1961 un ho­menaje­ a Miró, con una doble exposición prevista desde 15 de abril al 15 de mayo en el edificio del Archivo y Biblioteca de Palma, una con obras de Miró y la otra con hasta 120 pintores y escultores ─el escultor Ángel Ferrant envió (y perdió) una obra a Mallorca─, más conferencias y la proyección de un documental, pero finalmente se renunció. Se rumoreó ­que, para sufragar­lo, se ha­bía pedido una sub­ven­ción públi­ca, que el Gobierno Civil denegó, lo que dio pábulo a que había prohibido el homenaje.[5]

Realiza a fina­les de no­viembre-principios de di­ciem­bre su cuarto viaje a ‘EE UU.[6] En Nueva York es asistido por especialistas en sus problemas de salud (en especial la circu­la­ción sanguínea en las piernas, y una vista débil[7]) y visita galerías y museos del centro de la ciudad; al respecto, Pierre Matisse le ofreció a Miró su casa en Upper Manhattan, pero Miró lo declinó, porque: ‹‹Mais j’ai peur que comme nous venons un peu en touristes, ce serait un peu loin du centre de la ville. Merci de tout coeur››.[8] Tanto le interesó lo que pudo contemplar que de regreso le escribió a su marchante: ‹‹Ce séjour en Amérique m’a fait un grand bien. Je suis maintenant en période de gestation. Je (...) prépare une série de grandes toiles (...) pas mal de petites histoires de mes illustres confrères.››[9] Es entrevistado en el local de la Pierre Matisse Gallery por O’Doherty, para una entrevista aparecida en “The New York Times” (10-XII-1961), en la que, después de afirmar que respeta la función de la crítica de arte, cuenta que sigue evolucionando gracias a la continua autocrítica que ejerce sobre su obra anterior, y que ahora experimenta con formatos más grandes y con materiales (como el saco) más sensibles al tacto, y proclama su interés por la poesía simbolista, de Rimbaud entre otros.[10] Miró y su esposa asisten a una cena el 4 de diciembre en el famoso restaurante neoyorquino Four Seasons.[11]
Realiza una importante declaración a Bernier en el verano de 1961 sobre sus proyectos de gran formato.[12] En 1961 Miró acaricia viajar pronto a Japón (lo hará en 1966), como señala Luis Raventós.[13]

Destacan las exposiciones en la Ga­le­rie Maeght de París y en la Pierre Matisse Gallery de Nueva York y la de obra gráfica en Ginebra. 
Dupin publica la versión francesa de su monografía sobre Miró, que se traducirá a otras lenguas y repercutirá de inmediato sobre la historiogra­fía y la crítica, constituyéndose en el texto de referencia durante tres decenios.


Miró media ante Pierre Matisse para que Antonio Saura exponga por primera vez en 1961 su galería neoyorquina, con un catálogo con textos de José Ayllón y Michel Tapié.
Pinta los primeros trípti­cos de gran­ for­mato, unas obras casi mo­no­cro­mas y austeras, destacando el Azul I, II, III (270 x 355), terminado el 4 de marzo. Reinicia el dibujo de cartones para ta­pi­ces. Termina el nuevo mura­l cerámico para el Harkness Graduate Center de la Uni­versi­dad de Har­vard (1960-1961), en colabo­ración con Artigas y Sert —decano en Har­vard—.


Su amigo Hemingway se suicida el 2 de julio; Miró declara en 1975: ‹‹Fuimos muy amigos y su suicidio me afectó mucho.››[14]

NOTAS.
[1] Carta de Miró a J.L. Sert. Palma (31-X-1961). [Umland. <Joan Miró>. Nueva York. MoMA (1993-1994): 341, n. 820.] Viajará a París el 17 de noviembre, como etapa de un viaje a Nueva York.
[2] Descargues, Pierre. De calme et de fureur, en AA.VV. Miró au Centre Pompidou. “Beaux Arts Magazine”, hors-série. 2004: 17. Sigue en 17-18 la explicación de cómo realiza Miró una litografía, la cubierta para el catálogo de la exposición <Joan Mi­ró: Oeuvre graphique original, céramiques>. Gine­bra. Musée de l’At­hénée (10 junio-14 julio 1961). Descargues escribió entonces el artículo Joan Miró passe au premier rang de la peinture moderne. “La Tribune de Lausanne”, Lausana (7-V-1961). Con 5 fotografías.
[3] No he podido hallar documentación precisa sobre la fecha. [Entrevista a Adrien Maeght por Franz Olivier Giesbert, Alberto Giacometti. Il reste l’homme le plus libre que j’ai connu. <Giacometti & Maeght 1946-1966>. Saint-Paul-de-Vence. Fondation Maeght (27 junio-31 octubre 2010): 23.]
[4] Redacción. Anoche en un camerino“Última Hora” (2-III-1961). FPJM H-3310.
[5] El homenaje se suspendió en realidad por el desinterés de Miró y por la intervención de Camilo José Cela, que hizo ver a los organizadores la imposibilidad del empeño. [Jaume, Rafael. Mis tres ofensas a Joan Miró. “Última Hora” Especial Miró (20-IV-1983) 6. FPJM H-4470.] El Grupo Tago era el principal reduc­to del van­guardismo litera­rio y ar­tísti­co en Mallorca en esta época. Lo fundaron Antonio de Vélez, Fraver (propietario del bar Moka, donde se reunían) y el escultor Miquel Morell. Luego se incorporaron Xam, y dos escritores, Manuel Picó y Rafel Jaume (que editaban la revista “Dabo” y eran amigos de Miró, por lo que promovieron el fallido homenaje). El primer presidente fue Jaume. En mayo de 1959 hizo su primera ex­po­sición colectiva. El grupo se deshizo en 1963. [Redacción. Exposición en homenaje a Joan Miró. Al certamen, que se celebrará en Mallorca, concurrirán 120 artistas. “La Vanguardia” (24-II-1961). FPJM H-3305. / Redacción. Exposición en homenaje a Joan Miró. Participarán en ella ciento veinte artistas españoles. “Baleares” (25-II-1961). FPJM H-3307. / Redacción. Exposición en homenaje a Joan Miró. Al certamen, que se celebrará en Mallorca, concurrirán 120 artistas. “Diario de Mallorca” (25-II-1961). FPJM H-3308. / Redacción. Exposición de homenaje a Miró. “ABC” (26-II-1961) 78. / Redacción. El homenaje del “Grupo Tago” a Miró“Baleares” (2-III-1961). FPJM H-3314. / Picó, Manuel. Homenaje a Joan Miró por el Grupo Tago. “Última Hora” (4-III-1961). FPJM H-3311. Ya han visitado al pintor, que agradece el ofrecimiento. / Subi­rón, A­na. “ABC” Madrid (28-VIII-1992). Sobre el grupo.]. Miró había ilustrado la novela de Ma­nuel Picó ... Y persiste la sombra (1957). [Serra. Miró y Mallorca. 1985: 78-80].
[6] Carta de Miró a J.L. Sert. Palma (31-X-1961). [Umland. <Joan Miró>. Nueva York. MoMA (1993-1994): 341, n. 820.] Viaja a París el 17 de noviembre, y luego a Nueva York. Piensa visitar el mural cerámico para la Harkness Common de la Universidad de Harvard.
[7] Está por estudiar qué efecto tendrían sus problemas visuales en su obra artística, probablemente como un factor más de su mayor abstracción desde su retorno a la pintura en 1959, tal como les ocurrió a los impresionistas Monet y Degas. [Marmor, Michael F. Ophthalmology and Art: Simulation of Monet’s Cataracts and Degas’ Retinal Disease“The Archives of Ophtalmology”, nº 124 (2006) 1764-1769. cit. Bakalar, Nicholas. A New Look at Impressionists’ Failing Vision. “The New York Times” (17-IV-2007). / Gozálvez, Patricia. Los ojos enfermos de Monet y Degas. “El País” (17-V-2007) 96.]
[8] ‹‹Im afraid that as were going to behave a bit like tourists, it would be a little far from the city center. But thanks very much for yor offer.››. [Carta de Miró a Pierre Matisse (22-X-1961). PMGA, B19, F21. cit. Coyle. The Monsters in America: The Presentation and Reception of Mirós Sculpture in The United States. <The Shape of ColorJoan Mirós Painted Sculpture>. Washington. Corcoran Gallery (2002-2003): 77.]
[9] ‹‹That trip to America did me a lot of good. I am currently in a period of gestation. I am (...) preparing a series of large paintings (...) not the poor little stories of my illustrious contemporaries.›› [Carta de Miró a Pierre Matisse (11-II-1962). PMGA, B19, F21. cit. Coyle. The Monsters in America: The Presentation and Reception of Mirós Sculpture in The United States. <The Shape of ColorJoan Mirós Painted Sculpture>. Washington. Corcoran Gallery (2002-2003): 77.].
[10] O’Doherty, Brian. Entrevis­ta a Miró. Miró twinkles and tra­vels through his past. “The New York Times” (10-XII-1961). FPJM, v. VIII, p. 152. Explica la anécdota de que una vez que fue al cine con Picasso y Olga, se sentó al principio entre ellos y de inmediato Picasso, celoso, se interpuso.
[11] O Lyons, Leonard. The Lyons Den. “New York Post” (5-XII-1961). FPJM, v. VIII, p. 156, y PML, PMG B 19, 21. Con fotografías de la estancia en Nueva York, una de la cena (sólo hay unos vasos y unos botellines de cerveza) de Miró y su esposa, con los Matisse y un desconocido, en el Four Seasons. / Lyons, L. The Lyons Den. “New York Post” (6-XII-1961). FPJM, v. VIII, p. 157. Amplía la información anterior.
[12] Bernier. Propos de Joan Miró. “L’Oeil”, Pa­rís (ju­lio­‑agosto 1961).
[13] Raventós, Luis. Visita a Juan Miró. Recortes de una entrevista“Diagonal” (V-1961) 9. Col. FPJM, v. VIII, p. 142.
[14] Raillard. Conversaciones con Miró. 1993: 206.

Joan Miró en 1962

En 1962 la Guerra Fría alcanza su clímax cuando las dos grandes potencias se amenazan en octubre debido a la crisis de los misiles de Cuba. 
En mayo hay un descalabro bursátil en la bolsa de Nueva York, que se extiende a Europa, desencadenando una época de estancamiento, por ejemplo en la bolsa francesa, con graves repercusiones en el mercado del arte; así, en la subasta de Sotheby’s de Londres de julio de 1962 se retiran de la venta dos cuadros de Miró y De Staël, por falta de compradores; los coleccionistas norteamericanos venden muchas obras abstractas para retornar a los figurativos, sobre todo los impresionistas.[1] 


Comienza el Concilio Ecuménico Vaticano II, que abre con fuerza la Iglesia católica a los tiempos modernos y al diálogo ecuménico con las otras religiones. 
En España sigue el creci­miento eco­nómico y de la pobla­ción obrera y estudiantil que se opon­e cada vez más al franquis­mo; renace la organización sindical clandes­tina y en abril-ju­nio hay huelgas en Asturias, Madrid, Catalu­ña...; en junio se reúnen en Múnich los principales dirigentes de la oposición en el interior y en el exilio, excepto el PCE, y los par­ticipantes son represaliados a su retorno. El 10 de julio se nombra nuevo gobierno, con fuerte participación del Opus Dei y con Manuel Fraga en el ministerio de Infor­mación y Turismo, desde el que intentará una superficial apertura en los medios de comunicación.
En el ámbito cultural destaca que se celebran los pri­meros con­cier­tos Fluxus en Europa, como el celebrado por Robert Filliou en la Galerie Giraudon de París. Se celebra una gran retrospectiva de Mark Rothko en el MAMV de París y otra de Jean Dubuffet en el MoMA de Nueva York, reforzando la influencia del Colour Field y el arte “brutal” en los círculos artísticos, y posiblemente en Miró. En Barcelona se inaugura la Galería René Métras, dedicada al arte de vanguardia.[2] 
En Mallorca se funda el 21 de diciembre la Obra Cultural Balear, organización que promoverá la cultura y la lengua cata­lana, y con la que Miró colaborará en varias ocasiones; la revista eclesiástica bilingüe “Lluc” se reconvierte en cívi­ca, editada sólo en lengua cata­lana (el obispo Enciso interrumpe el proceso catalanizador en 1963, pero en 1968 se cambia de­fi­niti­vamente).


Miró y Picasso en Mougins.

En 1962 Miró reside en Palma, salvo el verano que pasa en Mont-roig. Realiza viajes a París. Destaca su primera estancia larga en Saint-Paul-de-Vence, para dialogar con Sert sobre el Laberinto de la Fondation Maeght, del 7 al 22 de julio, y visitar a Picasso en su casa de Notre-Dame-de-Vie en Mougins.[3] Pla­nifica crear un taller de grabado en su casa de Palma. 
Mue­re el diseñador surrealista Kurt Seligmann el 2 de enero, a quien había conocido apenas en los años 30.
Concede una importante entrevista a Denys Chevalier, en la que repasa toda su evolución artística desde la infancia.[4] Pero continúa siendo muy selectivo sobre sus interlocutores, preocupado porque deformen sus palabras, como indica pocos años después: ‹‹Más que insociable soy tímido; me dan pánico los perio­distas... Siempre hay tendencia a deformar.››[5]   
Joan Miró entrega en mayo de 1962 en Mallorca a Juan García Hortelano el premio Formentor, dotado con 600.000 pesetas, por su novela Tormenta de verano. Estaban los organizadores Carlos Barral y Jaime Salinas y el acto se celebró en la semana previa al XVI congreso de la Unión Internacional de Editores (UIE), clausurado el 12 de mayo.[6]
Se celebra en junio una gran exposición antológica en el MNAM de París, con motivo de la cual es nombra­do Caballero de la Legión de Honor.[7] Declara a Mazars que el país en el que es menos conocido es España: ‹‹Alló sólo empiezan a descubrirme ahora.››[8]
Se crea el “Premi de Di­buix Joan Miró”, por el Ciclo de Arte de Hoy, del Cercle de Sant Lluc, en Barcelona.[9]
Acaba en mayo el tríptico Pintura Mural para un Templo I, II, III: Amarillo, Verde, Rojo, en gran formato (270 x 355), con colores casi puros. La crítica norteamericana le relaciona con la Escuela de Nueva York. Realiza una serie de pinturas sobre cartón, algunas cortadas y perforadas, como las de Fontana.

NOTAS.
[1] Porcel, B. Pintura y especulación económica. “La Vanguardia” (17-XI-1968) 13. Se basa en el libro de Raymonde Moulin. Le marché de la peinture en France. Editions de Minuit. París. 1967. 612 pp. Reed. 1989. 624 pp.
[2] El francés René Métras Mavet (Saint Etienne, 1926-Barcelona, 1984) promovió a artistas consagrados de la vanguardia como Miró o Tàpies y de la postvanguardia como Porta-Zush o Iturralde. Debido a su temprana muerte le sucedió en la galería su hija Margaret. [Yvars, J.F.; et al. René Métras (1926-1984). Recontruir los sueños. Àmbit. Barcelona. 2009. 262 pp.]
[3] Umland. <Joan Miró>. Nueva York. MoMA (1993-1994): 341, n. 823, relaciona tres documentos: Carta de Miró a J.L. Sert. Palma (28-II-1962). Viajará a Saint-Paul-de-Vence en julio, y discutirá con Sert sobre los planes para la Fondation Maeght. / Carta de Miró a Dupin. Palma (27-V-1962). Sobre el previsto viaje de julio a Saint-Paul. / Telegrama de Miró a Picasso. Saint-Paul (21-VII-1962). / Patricia Juncosa, en *<Miró - Sert: La construcció d’una amistat>. Palma de Mallorca. FPJM (2006-2007): 300, y en Miró / Sert en sus propias palabras. Correspondencia 1937-19802009: 742, pone una fotografía de Picasso, Miró y Sert, anotando que se tomó en Son Abrines, pero es en la casa de Picasso en Mougins, adonde se había trasladado en 1961, después de abandonar sus residencias previas en la villa de La Californie en Cannes hasta 1958 y el castillo de Vauvenargues en Aix-en-Provence de 1958 a 1961.
[4] Chevalier. Entrevista a Miró. “Aujourd’hui: Art et architecture”, París (XI-1962).
[5] Figueruelo, Antonio. Entrevista a Miró. Realizada para agencia His­pania Press (17-XII-64). Publicada en “Diario de Mallorca” (19-XII-1964). Sobre la triple ex­posi­ción en Barce­lo­na.
 [6] Andreu, Marc. Nosaltres, fa 50 anys. “El País” Quadern 1.440 (19-IV-2012) 1-3.
 [7] Redacción. Juan Miró, caballero de la Legión de Honor. “ABC” (15-VII-1962) 85. El grado concedido fue el segundo, de Comendador (commandeur). A título póstumo se le concedió el primero, de Gran Oficial. [Redacción. El embajador de Francia impone la Legión de Honor a Pilar Juncosa. “Última Hora” (22-VII-1987). FPJM.]
 [8] Mazars, P. Entrevista a Miró. “Figaro Litté­raire” (VI-1962). Cit. Redacción. El homenaje a Joan Miró en el Museo de Arte Moderno de París. “La Vanguardia” (12-VII-1962). FPJM H-3332.
[9] Sobre el Premi Internacional de Dibuix Joan Miró véanse dos artículos de uno de sus promotores, Lluís Bosch Cruañas, Joan Claret, el primer guanyador del premi Miró y Les vuit primeres convocatòries del premi Miró, respectivamente en “Bon Art”, nº 36 (X-2002) 25 y nº 38 (XII-2002) 30. El premio fue promovido por el grupo Cicle d’Art d’Avui, inscrito en el Cercle de Sant Lluc. Se fundó en 1962 y se celebraron 25 ediciones, hasta 1986: en el Cercle de Sant Lluc en 1962-1965, en el Palau de la Virreina en 1966-1969, en el Col·legi d’Arquitectes de Barcelona en 1970-1973, en el Col·legi d’Arquitectes y el Hospital de la Santa Creu en 1974, en la FJM desde 1975 hasta 1986, que pasó a ser trienal, aunque sólo se hizo una, en 1989. El primer premiado, en 1962, fue el pintor Joan Claret i Corominas, que recibió un dibujo de Miró, que ayudó a petición de su amigo, el dr. Trens; sólo donó éste para el concurso, pero no se desentendió del concurso, sino que donó posteriormente otras obras, como un grabado en 1964 o un dibujo en 1968.

Joan Miró en 1963.

En 1963 Estados Unidos aumenta su presencia militar en Vietnam y es asesinado el presidente Kennedy. Fallece el papa Juan XXIII y le sucede Pablo VI, que continúa la apertura de la Iglesia, lo que reforzará la vía reformista de Maritain que sigue Miró. 
En España se intensifica la represión: en abril es fusilado el dirigente comunista Julián Gri­mau, se persigue a las organizaciones cata­lanas de izquierdas y se cierra el Omnium Cultural de Barcelo­na. 
Aureli M. Esca­rré, abad de Montserrat y amigo de Miró protesta; declara al diario parisino “Le Monde” (14-XI-1963): ‹‹El régimen español se dice cristiano pero no obedece los principios básicos del cristianismo.›› La reacción del régimen le llevará finalmente a exiliarse en 1965 durante tres años.
El Pop-Art triunfa en ‘EE UU y comienza a conocerse en Europa, al tiempo que entra en crisis el arte abstracto y en especial el informalismo, ante el avance del nuevo rea­lismo. 


Se abre el Mu­seo Picasso de Bar­celona el 9 de marzo, en el gótico Palacio Berenguer de Aguilar, lo que será un acicate posterior para que Miró haga su propia fundación-museo; cabe destacar el esfuerzo del alcalde de Barcelona, Porcioles, en rescatar a Picasso para la ciudad, apoyándose en una iniciativa de su secretario Jaime Sabartés, que, aconsejado por el artista, donó su colección a la ciudad con esa condición.

Este año 1963 Miró reside en Palma, salvo unas estancias en Gallifa en marzo, para traba­jos de cerámica[1], en Barcelona en abril, en Mont-roig en el verano y los via­jes que realiza a París, donde conoce al poeta ruso Evgen Evtu­chenko. 
Se celebran grandes home­najes en París y Barcelona por su 70 ani­versa­rio, pero fracasa el proyecto de hacerle una antológica en el Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona. 
Miró con seguridad está en París a principios de junio de 1963, cuando asiste con Artigas al vernissage de una exposición de Xavier Valls y poco después, el 13 al suyo de cerámicas en la Galerie Maeght.[2] 
Fallecen tres de sus mejores amigos parisinos: Georges Bra­que (31 de agosto), Jean Cocteau (11 de octubre) y Tristan Tzara (25 de diciembre).
Pinta L’envolée y hace una serie de dibujos relacionados con el ballet Juegos de niños de 1932. Ilustra varios libros. 


Comienza a realizar las esculturas monumentales para el Laberinto de la Fondation Maeght de Saint-Paul-de-Vence; 13 las terminará en 1964, pero no acaba toda la serie hasta 1968; son obras en cemento, hierro, bronce y cerámica, que trabaja en colaboración con Artigas en Gallifa. 
Thomas Messer, director del Guggenheim Museum, le encarga el 14 de agosto el mural en homenaje a Alice Patterson Guggenheim.[3]

NOTAS.
[1] Carta de Miró a J.L. Sert. Palma (17-III-1963). [Umland. <Joan Miró>. Nueva York. MoMA (1993-1994): 341, n. 824.] Trabaja en Gallifa las esculturas para la Fondation Maeght.
[2] Xavier Valls lo cuenta en La meva capsa de Pandora. Memòries. 2003: 129.
[3] Thomas M. Messer. Mirós Alicia Mural at the Guggenheim. <Joan Miró. A Retrospective>. Zúrich. Kunsthaus (1986- 1987): 226. cit. Umland. <Joan Miró>. Nueva York. MoMA (1993-1994): 342, n. 826.

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