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lunes, marzo 03, 2014

El artista español Eduardo Chillida (1924-2002) y su relación con Joan Miró.

El artista español Eduardo Chillida (1924-2002) y su relación con Joan Miró.



Sirena varada o Lugar de encuentros III (1971-1972).

El escultor y grabador español Eduardo Chillida Juantegui (San Sebastián, Guipúzcoa, 10-I-1924-Monte Igueldo, San Sebastián, 19-VIII-2002). Chillida fue futbolista en su juventud y estudió arquitectura en Madrid, hasta que se dedicó a la escultura.
De ideas muy conservadoras (tiempo después alegó que era debido a la influencia de su padre militar) hasta finales de los años 40, evolucionó hacia una apertura política y cultural desde que residió en París, junto a su amigo Palazuelo. Se casó con Pilar Belzunce en 1950, con la que tuvo ocho hijos. Murió de neumonía, tras padecer la enfermedad de Alzheimer.
Vivió en París en 1948-1951. Su primera escultura, Forma (1948), fue una pieza modelada en yeso, inspirada en la colección de escultura griega arcaica del Louvre. Allí pasó a formar parte de la “cuadra” Maeght y entabló amistad, pese a su juventud, pues Chillida apenas tenía 25 años, con Chagall, Giacometti, y en especial con Braque y Miró, con quienes se reunía en la Galerie Maeght, cuyo galerista concebía como un centro de reunión y tertulia cultural. [Guisasola, Marisol. Entrevista a Chillida. “Elle”, Madrid (VI-1988).] 
Su amistad con Miró se consolidó gracias a su afinidad personal más que estética, y el compromiso político, pues defendían la democracia desde su común independencia, y en este sentido el escultor vasco mostró su querencia por la identidad del pueblo vasco, la libertad y los derechos humanos, y su rechazo del terrorismo. En los años 70 conoció bien las Baleares porque tenía una casa de veraneo en Menorca y visitaba a menudo Mallorca, lo que aprovechaba para contactar con Miró, quien a cambio le apoyó en el escándalo del rechazo del Ayuntamiento de Madrid a su escultura Sirena varada o Lugar de encuentros III (1971-1972), colocando la pieza en la FJM.
Por su parte, Chillida donó una obra a la colección permanente de la FJM en 1986, en ocasión de un antológica suya en la Fundación, y a cambio, en su casa cuelga una pintura regalada por Miró. Serra recuerda sus encuentros con Miró y Chillida en los años 70 y el consejo de éste a Miró para realizar la FPJM, de este tenor: ‹‹Esto es lo mejor que puedes hacer, y es la única forma segura para que parte de nuestra obra y de nuestra filosofía artística quede para futuras generaciones.›› [Serra. Mis encuentros con Chillida. “Última Hora” (20-VIII-2002) 61.] También Chillida y su esposa participaron en vernissages de las exposiciones de Miró en la Fondation Maeght de Vence.
Ignacio Chillida informa que su padre y Miró estrechaban su relación de amistad durante sus estancias de trabajo en Saint-Paul-de-Vence: ‹‹Mi padre coincidía con Miró y eran muy amigos. Cada uno trabajaba en sus cosas pero a la hora de comer y por las noches se encontraban.›› [Teruel, Ana. Chillida-Leku viaja a la Costa Azul. “El País” (25-VI-2011) 39-40.]
En 1951 realizó su primera obra abstracta en hierro, Ilarik, y en 1961 la primera en madera, Abesti Gogora I. Destacó en su obra la preocupación por el tiempo y el espacio, la gravedad, la naturaleza (su proyecto frustrado de Tindaya), la potencia monumental para espacios públicos, la experimentación en diversos materiales (hierro, acero, alabastro, granito, terracota). También fue un notable dibujante y grabador de ilustraciones para textos de Esquilo (1978), Goethe, Hölderlin, Heidegger (1969), Cioran, André Frenaud (1966), Max Holzer (1968), Octavio Paz, Zambrano, Jorge Guillén (1973)...
Chillida participó en 1950 en la colectiva *<Les Mains Eblouies> en la Galerie Maeght, donde presentó su primera escultura abstracta, Metamorfosis. Tras una única exposición en la galería Clan de Madrid (1954), expuso en el extranjero, promovido por Maeght (1956), hasta su primera exposición en Barcelona, en Sala Gaspar (1971) y su regreso a Madrid, en Galería Iolas-Velasco (1972). Celebró entre otras antológicas las del Art Museum de Houston (1966), comisariada por Swweney; FJM de Barcelona (1986); Palacio Miramar de San Sebastián (1992); MNCARS de Madrid (1998) con 250 obras y Guggenheim de Bilbao (1998) con las anteriores más 50 obras más, comisariadas ambas por Kosme Barañano. Obtuvo numerosos galardones: Gran Premio de Escultura de la Bienal de Venecia (1958), el Premio Carnegie de Escultura (1960), el Premio Kandinsky (1961), la Medalla de Oro al Mérito de Bellas Artes (1981), el Premio Europeo de las Artes Plásticas (1983), el Premio Príncipe de Asturias de las Artes (1987)... Su obra está presente en numerosas colecciones privadas y públicas, especialmente en Alemania y EE UU, siendo emblemática su Peine de los vientos (1977) en San Sebastián.


           Peine de los vientos (1977).

Barañano es su mejor especialista y ha sido el director de la Fundación Eduardo Chillida y Pilar Belzunce, un museo en parte al aire libre, llamado espacio Chillida-Leku, en Zabalaga, Hernani, desde el 16 de septiembre de 2000. La fundación ha padecido dificultades financieras los últimos años, por la falta de apoyo de las instituciones.

Calvo Serraller, en Forjador de sueños [“El País” (31-X-2014)] resume: ‹‹A los 24 años, Eduardo Chillida, hasta ese momento estudiante de Arquitectura y portero titular de la Real Sociedad, decidió saltar al vacío, donde caen encima mucho más de 100 balones, y convertirse en artista. Ocurrió en 1948, fecha en que el futuro artista se trasladó a París para encontrarse con lo mejor de sí mismo. En ese París de posguerra, empobrecido hasta lo miserable, pero cargado como nunca de ilusiones, Chillida se encontró, en efecto, a gusto, y conectó con quien debía hacerlo, entre otros, con Pablo Palazuelo, más veterano, que le sirvió de eficaz guía en la cosmopolita y complicada urbe y, sobre todo, para extraer su entraña de escultor, facilitándole el andamiaje intelectual y de relaciones adecuado. Lo cierto es que Eduardo Chillida enseguida voló solo, con seguridad y muy alto, pues, apenas tres años después de iniciar su aprendizaje, halló la senda de su luminosa posterior trayectoria, como así lo acreditó con la realización de su primera escultura en hierro: Ilarik (1951).
Al hablar del hierro, tocamos un punto esencial de la escultura de vanguardia contemporánea, que conectó a Chillida con quienes inventaron las posibilidades del uso de este material, como, en primer lugar, Pablo Picasso y Julio González, y, luego, el estadounidense David Smith. Todos estos precedentes se produjeron, en primera instancia, entre 1925 y 1942, dejando una siembra fértil, que floreció en la vanguardia occidental tras la II Guerra Mundial, con escultores europeos y americanos. Entre estos últimos, Chillida desempeñó un papel excepcional, porque supo arraigar esta pasión por la forja del hierro en los modelos locales de la artesanía popular guipuzcoana, principalmente basándose en el instrumental agrícola, pero para lanzarse a la conquista de un imaginario personal cada vez más exigente y deslumbrante.
Aunque iniciase su carrera artística con el hierro, Chillida acabó trabajando con todo el variado elenco de materiales que puede emplear un escultor contemporáneo: la madera, el acero, el hormigón, el alabastro, la cerámica, la porcelana e incluso el papel, demostrando con ello que la escultura también podía tener extrema ligereza, con lo que logró ser capaz de encarnar todos los modelos ideales de escultor que enunció en su momento el renacentista Alberti: los de tallador, fundidor y modelador.
Esta versatilidad en el uso de materiales, que significa mucho más que una  simple habilidad artesanal, se completó con el rico combustible mental de Eduardo Chillida, en cuya cabeza se plantearon apasionantes interrogantes personales acerca de la relación entre los elementos extremos que constituyen la determinación material de las cosas, como la relación entre plenitud y vacío, línea y masa, claridad y oscuridad. Sobre esta tesitura ideológica no es extraño que suscitase el interés de los mejores filósofos contemporáneos, como Martin Heidegger, Gaston Bachelard y Emil Cioran, así como de los mejores poetas. Este diálogo con las alturas más exigentes del pensamiento solo es posible cuando un artista tiene el alma de un forjador de sueños.››

Fuentes.
Internet.

Exposiciones individuales.
<Chillida>. Barcelona. Sala Gaspar (junio 1971). Reseña de Anónimo. Chillida en la Sala Gaspar de Barcelona. (VI-1971).
<Chillida>. Nueva York. Guggenheim Museum (1982). Cat. razonado y textos de Octavio Paz y E. Chillida. 197 pp. 302 ilus.
<Chillida>. Barcelona. FJM (16 enero-2 marzo 1986). Cat. 117 pp.
<Chillida. Zeichnung als Skulptur 1948-1989>. Bonn. Städtisches Kunstmuseum (20 junio-6 agosto 1989). Munster. Westfälischen Landesmuseum (24 septiembre-26 noviembre 1989). Cat. 161 pp.
<Chillida>. París. Galerie Lelong (1990). 11 obras. Cat. “Repères” nº 69. 45 obras. Texto de Yves Bonnefoy.
<Omaggio a Eduardo Chillida>. Venecia (44ª Bienal). Ca Pesaro (26 mayo-30 septiembre 1990). Cat. 196 pp.
<Chillida. Obra gráfica/esculturas>. Oviedo. Museo Juan Barjola (9 junio-6 julio 1990). Cat. 71 pp.
<Chillida>. Santiago de Compostela (15 marzo-11 junio 2000). Comisario: Kosme de Barañano. Cat. Incluye selección de textos de críticos desde 1950 a 1983. Versiones en gallego, español e inglés. 335 pp.
<Eduardo Chillida>. Barcelona. FJM (21 noviembre 2003-25 enero 2004). 102 obras (esculturas, terracotas, dibujos y “gravitaciones”, de Col. Chillida-Leku y 23 colecciones. Es la segunda antológica de la FJM sobre el escultor.
*<Homenaje a Chillida>. Bilbao. Museo Guggenheim (4 abril-11 junio 2006). 65 obras (35 esculturas y 30 dibujos) de 45 artistas en homenaje al escultor. Comisario: Kosme de Barañano.
<Chillida>. Saint-Paul-de-Vence. Fondation Maeght (26 junio-13 noviembre 2011). Reseña de Teruel, Ana. Chillida-Leku viaja a la Costa Azul. “El País” (25-VI-2011) 39-40.


Exposiciones colectivas.
*<New Spanish Painting and Sculpture>. Nueva York. MOMA (1960). Obras de Canogar, Chillida, Millares, Saura, Tàpies... Cat. Texto de Frank O'Hara. s/p.
*<Arte 73>. Palma. Llonja (10 agosto-10 septiembre 1974). Organizada por Fundación Juan March. Exposición antológica de artistas españoles: Chillida...
*<Escultura abstracta>. Madrid. Museo Municipal (1982). Obras de Chillida, Palazuelo, Sempere y otros artistas españoles. s/p.
*<Cuatro artistas españoles. Juan Gris. Luis Fernández. Antoni Tàpies. Eduardo Chillida>. Madrid. Fundación Santillana (diciembre 1985-enero 1986). 50 obras.
*<La presencia de la realidad en el Arte español contemporáneo>. Buenos Aires. Museo de Arte Contemporáneo (marzo-abril 1986). Montevideo. Museo Nacional de Artes Plásticas (mayo-junio). Caracas. Museo de Arte Contemporáneo (julio-agosto). Santo Domingo. Museo de de Arte Moderno (octubre-noviembre 1986). Organizada por Ministerio de Asuntos Exteriores de España. Cat. 124 pp. Guerrero, Palazuelo, Tàpies, Chillida...
*<Standing Sculpture>. Milán. Castillo de Rivoli (17 diciembre 1987-30 abril 1988). Obras de Carl André, Baselitz, Beuys, Chamberlain, Chillida, De Kooning... Textos de Rudi Fuchs, Johannes Gachnang, Francesco Poli. 250 pp.
*<La mano con lápiz. Dibujos del siglo XX. Colecciones Fundación Mapfre>. Madrid. Fundación Mapfre (27 mayo-27 agosto 2011). Más de cien dibujos de Fortuny, Sorolla, Picabia, Renoir, Egon Schiele, Picasso, Torres García, Barradas, Juan Gris, Sonia Delaunay, Dalí, Miró, Óscar Domínguez, Rodin, Pinazo, Regoyos, Klimt, Matisse, Nonell, Paul Klee, Benjamín Palencia, Manuel Ángeles Ortiz, Tàpies, Chillida...

Libros.
Antolín Paz, M. (dir.). Diccionario de pintores y escultores españoles del siglo XX. 1994: t. 4, pp. 913-915.
Bazal, Jesús (texto); Pombo, Alberto (fotografías). El Peine del Viento. Eduardo Chillida. Luis Peña Ganchegui. Q Editions. Pamplona. 1986. 83 pp. Sobre el conjunto escultura-arquitectura.
Bénézit, E. Dictionnaire des peintres, sculpteurs, désignateurs et graveursGründ. París. 1976. 10 vs. Reed. Jacques Busse (dir.). 1999. 14 vs. Vol. 3, pp. 591-592.
Bozal. Pintura y escultura españolas del siglo XX (1939-1990)1992: 298-317.
Celaya, Gabriel. Los espacios de ChillidaFotoscop. Polígrafa. Barcelona. 1974. 42 pp. 144 fotografías de F. Català-Roca.
Chillida, Susana (ed.). Elogio del horizonte. Conversaciones con Eduardo Chillida. Autores de las entrevistas: Chillida, Susana (edición y prólogo); Messer, Thomas; De Barañano, Cosme; Herrero, Roberto; Fernández Ordóñez, José Antonio; Spinner, Hans; Gómez Pin, Víctor; Beristain, Antonio; Suárez, Gonzalo; Portera, Alberto, Iglesias, Eduardo. Ed. Destino. Madrid. 2003. 205 pp. Resumen en “El País Semanal”, nº 1409 (31-VIII-2003) 24-29.
Chillida, Ignacio; Cobo, Alberto. Eduardo Chillida. Catálogo razonado de escultura. V. 1 de 5. Nerea. Madrid. 2014. 376 pp. Prólogo de Kosme de Barañano. Castellano/euskera/inglés. 274 esculturas de 1948-1973. El total comprenderá cinco tomos, con unas 2.000 páginas para las cerca de 1.360 esculturas. Rucabado, Beatriz. Chillida al detalle. “El Mundo” (30-X-2014). / Ormazabal, Mikel. Chillida hace inventario. “El País” (31-X-2014) 39. / Calvo Serraller, F. Forjador de sueños. “El País” (31-X-2014) 39.
Permanyer, Lluís (textos); Levick, Melba (fotografías). Ateliers. Polígrafa. Barcelona. 2000. 225 pp. Catalán. Taller de Eduardo Chillida (88-109).
Savater, Fernando. El compromiso de Chillida. “El País” (2-X-2012) 45. El compromiso político de Chillida con la paz en el País Vasco, y su rechazo a ETA.
Selz, Peter; Sweeney, James Johnson. Chillida. Harry N. Abrams. Nueva York. 1986. 203 pp.
Ugalde, Martín de. Hablando con Chillida. Vida y Obra (Periodo 1924-1975). Editorial Txertoa. San Sebastián. 2002. 172 pp. Ed. revisada y aumentada desde 1975.

Artículos. Orden cronológico.
Anónimo. Chillida, la autenticidad a través de la vida y de la obra. “Última Hora” (24-II-1975) 12-14.
Planas Sanmartí, Juan. Chillida de santo a Leviatán. “Diario de Mallorca” (2-III-1975) 40-41.
Bauzá y Pizá, José. La escultura de Chillida participa de la vida de la ciudad. “Diario de Mallorca” (13-X-1976).
Anónimo. La Sirena Varada quedó colgada ayer. “El País” (3-IX-1978).
Chillida, Eduardo. Declaraciones. “El País” Semanal (18-III-1990).
Calvo Serraller, F. Poeta del espacio. “El País” (10-VI-2007) 66.
Harguindey, Ángel S. Con los brazos abiertos. “El País” (10-VI-2007) 66.

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