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Mis blogs son Altamira (Historia del Arte, Cine, Televisión, Fotografía, Cómic), Heródoto (Ciencias Sociales y Pensamiento) y Mirador (Joan Miró, Arte y Cultura Contemporáneos).

sábado, octubre 27, 2012

Joan Miró en 1907-1914. La formación artística.

1.2. LA FORMACIÓN ARTÍSTICA, 1907-1914.
Este capítulo sobre 1907-1914 comienza con un apartado cronológico sobre la relación entre la vida de Miró y el contexto histórico, y siguen varios apartados sobre sus primeras exposiciones colectivas, sus vivencias como artista incipiente que resiste las presiones en contra de su entorno familiar, su ética del trabajo, los problemas de dinero, la percepción social y la situación profesional de los artistas en aquella época...

Miró en 1907-1914.*
Este apartado discurre desde 1907 hasta 1914, aunque no termina hasta el verano de 1907 su formación escolar —no he separado el año en dos semestres para no solapar las dos etapas— y no es hasta el verano de 1915 que acaba sus estudios en la Academia Galí —no obstante, apunto que en 1915 apenas estudia unas semanas con Galí— e inicia su servicio militar y pese a ello goza de plena libertad creativa.
Ya a principios de esta etapa tenía claro que no quería estudiar contabilidad y luego trabajar en el comercio, sino ser artista. Según numerosos comentarios suyos, si consiguió consumar su vocación fue sólo después de varios años de pugnar con su familia, soportando las presiones de sus padres para que se dedicara a negocios comerciales, que a priori ellos juzgaban más seguros y lucrativos. Su decisión contraria se reforzó gracias, sobre todo, a su trabajo constante de formación en la Llonja con sus maestros Pascó y Urgell y en menor grado, a sus tempranas visitas a los incipientes museos de Barcelona, y a las exposiciones en las galerías, en especial las que estaban muy cerca de su casa.
Ciertamente, Miró se beneficiaba de la gran cercanía a su domicilio de la principal galería modernista, la Parés (fundada en 1874; los hermanos Maragall la renovaron en 1925, en la calle Petritxol, a unos pasos de la Portaferrissa, abriéndola a la vez a la tradición y a la vanguardia, estableciendo el sistema de exclusividad con los artistas; sus intentos de los años 20 y 30 por conseguir a Miró fracasaron) apenas a unos minutos a pie de la Plaza Real, por lo que podía acudir fácilmente a todas las exposiciones. Casi al lado estaba la más vanguardista de Josep Dalmau, las Galeries Dalmau (1912-1922, hasta su traslado al Paseo de Gracia en 1923-1935). Tampoco estaba muy lejos la gran galería noucentista de Santiago Segura, el Faianç Català (1907-1912), en la avenida de las Cortes Catalanas, donde Miró asistió a las exposiciones de Nonell (1910), Sunyer (1911), Enric Casanovas (1911), etc. Tras una ampliación de ésta, el mismo Segura lanzó en 1915 las más eclécticas Galerías Layetanas. En todas ellas, pese a su especialización, eran numerosas las exposiciones de artistas modernistas y posmodernistas, como Rusiñol, Casas, Mir y Pidelaserra.

          Acto electoral de Solidaritat Catalana en 1907.

El año 1907 es importante para el catalanismo: Solidaritat Catalana obtiene el 21 de abril un gran triunfo electoral en las municipales y de resultas Prat de la Riba es elegido Presidente de la Diputación de Barcelona; al poco tiempo crea el Institut d’Estudis Catalans,  que gracias al filólogo Pompeu Fabra y otros colaboradores realizará una extraordinaria labor en favor de la normalización de la lengua catalana.

Picasso. Las señoritas de AvignonLes demoiselles d=Avignon (1906-1907).

Es también un año de reafirmación de las vanguardias europeas: Cézanne es consagrado como un precedente en una retrospectiva póstuma en el Salon d’Automne; Picasso pinta Les demoiselles dAvignon y Derain esculpe El hombre sentado, obras ambas que traslucen el imprescindible influjo del arte negroafricano; mientras, Kahnweiler abre su galería en París e inicia su extraordinaria andadura a favor de Picasso y otros vanguardistas, y se funda en Berlín el Deutscher Werkbund, un movimiento artístico que fusiona arquitectura y diseño industrial.
En el verano de 1907 se separan dos importantes etapas en la vida de Miró, la primera de formación escolar (1900-1907) y la segunda de formación académica (1907-1915).
En 1907 Miró suspende el último curso de la enseñanza secundaria, al parecer en el Instituto Provincial de Barcelona, y abandona la enseñanza oficial. En consecuencia no al­canzó el título de Bachiller (entonces los estudios de Bachillerato podían terminar a los 13-14 años). En su vejez recordaba haber suspendido ese último curso y lo excusaba por su congénita falta de concentración en el estudio, probablemente a causa de un grave problema de aprendizaje que puede diagnosticarse como hiperactividad. Había estudiado hasta 4º de Bachillerato, ‹‹que no terminé porque no me interesaban los estudios; yo quería ya vivir otro mundo, (...) con mi carácter distraído no podía someterme a la disciplina››. [Del Arco, Manuel. Entrevista a Miró. Joan Miró. “Destino” (III-1951) 6-7. Col. FPJM, v. III, p. 170-171.]

Cuando a últimos de julio de 1907, con 14 años, Miró abandona la enseñanza secundaria parece que ya tiene claro que no le gusta estudiar ni trabajar en el comercio, sino ser pintor, pero este deseo se demorará varios años más porque su familia no tiene confianza en que pueda abrirse camino en medio del dramático panorama del mercado del arte catalán.

Foto del puerto de Palma en 1907. Probablemente muy cerca de donde desembarcaba Miró y de por donde acostumbraba pasear para dibujar vistas del puerto.


Miró, entretanto, pasa, como los años anteriores, el verano en Mallorca, en una época de su vida en que se anuncia el despertar sexual. Su amigo Català-Roca explicaba que Miró tuvo su primera experiencia erótica infantil cuando atisbaba cómo se desnudaba en la penumbra del camarote la matrona que lo acompañaba a la casa materna de Mallorca. [Amiguet, Lluís. Entrevista. Rosa Maria Malet, convivió con los Miró y dirige la Fundación Miró. ‘Joan Miró cambió veintitrés cuadros por una nevera’. “La Vanguardia” (24-XII-2011).]
Su padre, como miembro de una familia de tradición artesanal, pretende que al menos tenga una preparación profesional en contabilidad, francés, inglés, geografía... con la idea de que se traslade después a Londres, para trabajar en el importante negocio de su tío materno. Así que le matricula en la Escuela de Comercio de Barcelona, donde estudia entre 1907 y 1910 tres cursos, al parecer con los malos resultados propios de un alumno poco lector e inadaptado, como él mismo reconocerá con sinceridad. Parece que además cursó estudios de refuerzo en una academia privada. La Academia Cots estaba cerca de la Academia Galí. [Miró. Declaraciones en documental de Chamorro. Miró. 1978. nº 53. La recuerda con el nombre de “Cons”.] Su condiscípulo Vila recuerda sus correctos nombre y dirección. [Vila San-Juan, Pablo. Joan Miró, el hombre. “La Vanguardia” (19-VI-1976) 29.
Dupin (1993) resume la inanidad de estos tres años:

‹‹Pero, a medida que el dibujo se convertía en su única pasión, se agravaba la repugnancia de Miró por las tareas escolares y, en consecuencia, los resultados empeoraban hasta el punto de provocar la desesperación de la familia. Como era incapaz de continuar los estudios de la enseñanza media, los padres decidieron matricularlo, en 1907, en una escuela de comercio, pensando que luego podría hacer sus prácticas en el negocio del tío de Londres y alcanzar por fin una situación lucrativa. Miró se inclina ante la determinación paterna (...) ¿Que quedó de los tres años de estudios de comercio? Absolutamente nada.›› [Dupin. Miró. 1993: 29.]

File:Llotja de Barcelona.jpg
Escuela de Bellas Artes de la Llotja.

Miró consigue a cambio que su padre le permita iniciar su formación artística en la Escuela de Bellas Artes de la Llotja (se llamaba entonces La Lonja) de Barcelona. Estudiará aquí entre 1907 y 1910. [Dupin. Miró. 1962: 44-45. / Malet. Obra de Joan Miró. FJM. 1988: 464. / Rowell. Joan Miró. Selected Writings and Interviews. 1986: 21. / Rowell. Joan Miró. Écrits et entretiens. 1995: 29. / Rowell. Joan Miró. Escritos y conversaciones. 2002: 41. / Lubar. Joan Miró Before The Farm, 1915‑1922: Catalan Nationalism and the Avant‑Garde. 1988: 23, 254. / Umland. <Joan Miró>. Nueva York. MOMA (1993-1994): 318, n. 10.]

En la Llotja es discípulo de Urgell y Pascó. Ambos maestros le influyen profundamente en su técnica y temática. Sigue las clases de enseñanza libre (para alumnos no matriculados en todo el curso), primero hacia 1907-1909 con Modest Urgell Inglada (paisaje) y hacia 1908-1910 con Josep Pascó Merisa (artes decorativas). [Dupin. Miró. 1962: 45-47. / Rowell. Joan Miró. Selected Writings and Interviews. 1986: 21, 44. / Rowell. Joan Miró. Écrits et entretiens. 1995: 29. / Rowell. Joan Miró. Escritos y conversaciones. 2002: 41. / Lubar. Joan Miró Before The Farm, 1915‑1922: Catalan Nationalism and the Avant‑Garde. 1988: 254. / Umland. <Joan Miró>. Nueva York. MOMA (1993-1994): 318, n. 11. / Mi propuesta de datación de las clases de Urgell y Pascó está en el apartado de la evolución del dibujo en 1907-1914.]

Folleto de 1931 de la sombrerería de Joan Prats, en la calle Rambla de Catalunya.

Coincide en la Llotja con su amigo y vecino Joan Prats, un artista frustrado pero que fue sombrerero de prestigio lo que le permitió sufragar su vocación de ser un gran animador cultural. Eran amigos desde la infancia, porque sus padres tenían tiendas en la calle Ferran [Documental de Chamorro. Miró. 1978. nº 53.], y prueba la semejanza de sus gustos que coincidieran sucesivamente en la Academia Galí desde 1912 y en el Cercle de Sant Lluc desde 1913, y que durante el resto de su vida mantuvieran una estrechísima amistad, tal vez la más profunda de sus vidas.

1908 comienza mal en Barcelona, donde el 2 de enero se suspenden las garantías constitucionales a causa del terrorismo anarquista. Este mismo año Alejandro Lerroux funda el Partido Radical, que fomenta un ideario republicano, anticlerical y anticatalanista entre los inmigrantes obreros y parte de la pequeña burguesía de Cataluña y será el gran enemigo de Solidaritat Catalana y la Lliga durante los decenios siguientes.
Las vanguardias prosiguen su camino en 1908: aparece públicamente el cubismo, de la mano de Picasso y Braque, un movimiento que influirá decisivamente en Miró en el decenio siguiente. Las ideas estéticas se debaten con pasión entre los vanguardistas: Henri Matisse teoriza sobre el colorido en Reflexiones sobre la pintura para “La Grande Revue” (XII-1908) —que Miró lee con provecho en los años siguientes— y Wilhelm Worringer planta las bases de la abstracción en su escrito Abstraktion und Einfühlung (Abstracción y empatía), donde defiende que los pueblos nórdicos propenden a la abstracción y los mediterráneos al naturalismo, una teoría que influye de inmediato y decisivamente sobre los noucentistas catalanes y a través de ellos en Miró. Apollinaire publica L’Enchanteur pourrissant, ilustrada con grabados de Derain, una obra que inspirará el imaginario mironiano en los años 20.
Miró estudia durante 1908 paisaje con su maestro Modest Urgell, un romántico que le influye en la composición, el gusto por los horizontes infinitos y los espacios vacíos, el sentimiento poético de los paisajes nocturnos con elementos como la estrella y la luna, que aparecen incluso en sus pinturas de los años 70. Realiza en este año una serie de dibujos al lápiz grafito y gouache y su técnica mejora lentamente, y pinta su primera pintura catalogada, el pequeño óleo Paisaje.

1909 es un año de retroceso para Solidaritat Catalana que, dividida el año anterior, es derrotada por el partido radical de Lerroux en las elecciones municipales de mayo.


Incendios en la Semana Trágica de Barcelona.

El gran acontecimiento de 1909 es la Semana Trágica de Barcelona, sucedida del lunes 26 al sábado 31 de julio.
Para situar la Semana Trágica en el contexto histórico de principios de siglo véase Romero Maura, Joaquín. “La rosa de fuego”. El obrerismo barcelonés de 1899 a 1909. 1989, en especial 461-542. / AA.VV. Dossier: La setmana tràgica. “L’Avenç”, 2 (V-1977) 18-54. Un punto de vista más personal y cercano a la experiencia del joven Miró, en el dietario del periodista “Gaziel”, Tots els camins duen a Roma. Memòries: Història d’un destí (1893-1914). 1981 (1959): 121-133. / Geli, Carles. Borrachera de fuego y sangre. “El País” (5-V-2009) 39.
Fue una revuelta popular muy desorganizada (no hubo comité directivo), en la que se mezclaban la protesta contra el envío de tropas a la guerra de Marruecos, los conflictos anticlericales, lo que explica que fueran incendiados sesenta establecimientos eclesiásticos) y, finalmente, las reclamaciones por los bajos salarios de los obreros urbanos, lo que explica la convocatoria de la huelga general por la Federación Socialista de Cataluña y la anarcosindicalista Solidaridad Obrera (recién fundada en 1907). Así que sólo las clases populares participaron, mientras que la burguesía catalana se mantuvo al margen. Hubo un centenar de muertos entre los disturbios y la represión final, cuando intervino el ejército por orden del gobierno Maura. Los juicios posteriores acabaron con cinco condenas de fusilamiento, entre ellas la del conocido pedagogo anarquista Francesc Ferrer i Guàrdia, director de un centro de enseñanza ácrata, aunque no había participado en los hechos violentos.
El juicio contra Ferrer en la Carcel Modelo de Barcelona.

Destaco de la Semana Trágica dos puntos por su referencia a Miró.
Primero, su carácter de quiebra interna del movimiento catalanista, que se había unido en la exitosa empresa de Solidaritat y que se separó definitivamente en izquierda y derecha ante el estallido de violencia popular y la ulterior represión. A largo plazo, Miró hubo de optar entre estas dos corrientes catalanistas, la derecha y la izquierda, y a pesar de las dudas iniciales, lo hizo finalmente por la más progresista. Otra casi inmediata consecuencia ideológica es que la revuelta abocó a una sustitución como pensamiento preponderante en los círculos catalanistas de derechas del modernismo por un noucentismo conservador basado en el idealismo irracionalista, pues su líder, el obispo Torras, creía advertir una debilidad política y cultural del modernismo para afrontar los vientos de rebeldía popular, o sea, su insuficiencia para aglutinar un consenso social en Cataluña que no pusiera en cuestión su jerarquía en la pirámide social. Así, en lugar de abrirse a la moderna Europa nórdica, los intelectuales orgánicos del catalanismo conservador, especialmente Ors y Carner, volvieron los ojos a una visión irreal y fantasmagórica de la clásica Europa mediterránea. 1909 es pues un jalón hacia el triunfo del irracionalismo conservador en los círculos políticos catalanistas, lo que, al fin, será una rémora más en la modernización de Cataluña, como se comprobará en la ulterior marginación de sus mejores vanguardistas, como Miró y Torres García.
Segundo, el joven Miró no hizo nunca mención de la Semana Trágica en su correspondencia y sus recuerdos, pese a que contaba ya con 16 años y debió ser un testigo directo de uno de los acontecimientos fundamentales de la historia catalana de principios de siglo. Ese silencio demostraría que su conciencia político-social progresista no se había aún desarrollado en esta época. Probablemente su familia y él mismo, de estricta formación conservadora y católica, estaban horrorizados ante la subversión del orden social y el carácter antirreligioso de la revuelta.

Cartel de El Faianç Català.

Sin embargo, en 1909, salvo en esos días de julio, no disminuyó la actividad cultural en Barcelona: Santiago Segura inauguró la galería El Faianç Català, en la que promovió el arte de vanguardia, y a cuyas exposiciones acudirá a menudo el joven Miró; además apareció en Barcelona la revista satírica “Papitu”, ilustrada por Feliu Elias (“Apa”), Aragay, Gris, Junoy, Lata, Nonell, Pidelaserra..., que fue una de las lecturas favoritas de Miró y otros jóvenes artistas catalanes.

Marinetti. Manifiesto del futurismo. “Le Figaro” (20-II-1909).

París está entonces en plena ebullición artística: Marinetti publica en “Le Figaro” (20-II-1909) el Manifiesto del futurismo, primera proclama de modernidad que influye, entre otros, en los artistas italianos Balla, Boccioni, Carrà, Russolo y Severini (que publican su Manifiesto técnico de la pintura futurista en Milán en 1910); y en Barcelona influye tanto en la poesía de Salvat-Papasseit como en la pintura cubofuturista de Miró a finales de los años 10; y, no menos importante, demuestra a los futuros dadaístas y surrealistas la eficacia del panfleto político-estético como instrumento de acción.
No hay noticias privadas destacables de Miró en este 1909, salvo que es probablemente este año que estudia artes decorativas con su maestro modernista Josep Pascó, que le influye con su decorativismo y gusto por el arte popular.

El año 1910 está marcado en España por el comienzo el 2 de febrero del gobierno liberal de Canalejas, que emprende audaces reformas laborales y anticlericales, que suscitan una recia oposición conservadora patente en las manifestaciones de católicos el 2 de octubre en Barcelona y otras ciudades.


Gaudí. La Casa Milà. 1910.

La economía prospera, así como la cultura y el arte. Se constituye en Barcelona el grupo “Societat de Les Arts i els Artistes”, cuyo primer salón se abre en abril y que durante veintiséis años representará el arte oficial novecentista, aunque abierto a la modernidad del periodo de entreguerras. Gaudí termina la Casa Milà (o La Pedrera), un edificio que fusiona en un todo la arquitectura funcional y orgánica con la escultura de la naturaleza, y que Miró admirará por sus formas onduladas e imaginativas.
De Europa llegan novedades: Picasso y Braque experimentan con el cubismo analítico; Kandinsky pinta la primera acuarela abstracta, abriendo un camino por el que transitará en parte Miró; y Freud analiza la inspiración en el instinto sexual y el onirismo de los artistas en Un recuerdo infantil de Leonardo da Vinci, que es asumida por Breton, Dalí y otros surrealistas como una interpretación canónica del arte.

Miró. La masía (1921-1922).

Justamente en esta época de optimismo económico, en 1910 o principios de 1911, los padres de Miró compraron en Mont-roig, un pueblo muy cercano a la costa en la comarca del Baix Camp de Tarragona, al marqués de Mont-roig la masía Ferratges, que al cabo se llamará Mas Miró y será un lugar fundamental en su vida  y obra.
La familia tendrá pronto un sólido papel social en esta comunidad rural: en su casa se realizaron recitales de piano y en su capilla se celebraron las misas para los propietarios y campesinos del llano circundante porque el pueblo estaba a una hora larga de camino.
También en este año 1910 Miró terminó sus estudios en la Escuela de Comercio y hace una breve visita veraniega a Mallorca, a donde no volverá hasta 1915. Tras su regreso a Barcelona su padre le colocó como meritorio de contabilidad en la droguería de Can Dalmau i Oliveres. No se adaptó y al poco tiempo su desagradable trabajo acentuó el carácter soñador y rebelde del joven artista. Mientras trabajaba en la droguería todavía prosiguió los estudios nocturnos en la Llotja hasta noviembre de 1910, y tal vez (es poco probable) participó en su primera muestra colectiva, la *<Exposición de retratos y dibujos antiguos y modernos> (1910).

En 1911 acontece una nueva crisis internacional, ocasionada por el choque de los intereses imperialistas de las potencias europeas, en concreto las opuestas pretensiones de Francia y Alemania sobre Marruecos, que se apaciguan temporalmente con un pacto de reparto de algunas zonas africanas, pero la espita de la tensión seguirá subiendo en los años siguientes hasta que llegue la Gran Guerra. En Barcelona se funda el sindicato anarquista CNT, que integrará la mayor de la clase obrera catalana hasta 1939, y se aprueban las bases de la Mancomunidad de Cataluña el 17 de octubre.

Eugeni dOrs. Almanach dels noucentistes (II-1911).


Eugeni d’Ors dirige en febrero la publicación del Almanach dels noucentistes, con el que arranca el noucentisme en Cataluña, un movimiento intelectual y artístico que influye decisivamente sobre Miró y muchos de sus contemporáneos. Ors publica también la novela La ben plantada, que configura el ideal femenino de los noucentistas (y durante un tiempo del joven Miró). Fallecen en Barcelona el pintor Isidre Nonell (21 de febrero) y el poeta Joan Maragall (20 de diciembre), honrado en un funeral multitudinario que funcionó como exaltación del catalanismo, ambos muy admirados por Miró y los jóvenes vanguardistas. Llegan a Barcelona otras influencias: el pintor impresionista Darío de Regoyos expone setenta obras en el Faianç Català. Y de Alemania llegan las primeras noticias del expresionismo alemán: se funda en Múnich el grupo “El Jinete Azul” con Jauwlensky, Kubin, Marc... y Kandinsky, que también comienza a teorizar sobre el arte abstracto en su libro De lo espiritual en el arte y en la pintura en particular; cuyas ideas pronto serán leídas y en parte asumidas (sobre todo el simbolismo y la composición espacial del colorido) por Miró y muchos vanguardistas.
En 1911 Miró reside en Barcelona a principios de año y probablemente trabaja en la oficina de Dalmau i Oliveres. A principios de abril, durante las vacaciones de Pascua, Miró viaja a Palma de Mallorca, y decide comunicar por carta a sus padres su intención de abandonar su empleo para dedicarse a la pintura, pero estos rechazan su demanda. Un hecho imprevisto le ayudará: una epidemia, posiblemente de tifus, le afecta; tiempo después explicará que esta enfermedad la ocasionó una “tensión nerviosa”, probablemente durante la primavera de 1911, que le obligó a guardar cama durante un mes (¿abril-mayo?).
A continuación Miró convalece unos dos meses (¿mayo-junio?) en la masía de Mont-roig, donde se repone por completo y al fin consigue que su familia acepte su decisión de dedicarse exclusivamente a la pintura, aunque le recomiendan que, para poder vivir, se haga sacerdote o militar. Miró vuelve a Mont-roig, para pasar el verano (julio-septiembre), iniciando así esta larga costumbre.
Miró pinta grandes paisajes al pastel durante 1910-1911, sin que se sepa con certeza en qué año concreto. Sí es seguro que durante 1911 visita dos exposiciones en el Faianç Català de Santiago Segura: <Joaquim Sunyer> (11-30 abril), que le impresiona profundamente, y <Nonell> (en fechas desconocidas, probablemente después de su fallecimiento el 11 de febrero).
Lo más importante quizás es que Miró participa en una exposición colectiva, la primera indudable, *<VI Exposición de Arte Internacional> en la Llotja de Barcelona (29 abril-20 julio 1911).

En 1912 es asesinado el 12 de noviembre el presidente del gobierno Canalejas, lo que interrumpe su ambicioso programa de reformas. Aparece en Barcelona la revista satírica “Picarol”, con la participación de destacados artistas vanguardistas catalanes. En el extranjero destaca que los futuristas italianos presentan una gran exposición itinerante por París (Galerie Bernheim-Jeune en febrero), Londres, Berlín, Bruselas, La Haya y Amsterdam; su éxito llega a la prensa de Barcelona, donde el futurismo se pone de moda.


Galí. Desnudo femenino (s/f). Óleo sobre tela (50 x 61).

En 1912 Miró se matricula en la Escola d’Art de Francesc Galí, en la calle Cucurulla, en la que permanecerá hasta el verano de 1915. Acude a las clases, de tres a cinco de la tarde, y se queda a menudo a las audiciones de música y las lecturas de poesía que se hacen después. Francesc d’Assís Galí (1880-1965), un pintor clásico, aplica empero una nueva pedagogía: modelo natural, dibujo de sensaciones táctiles, excursiones y visitas a museos…
Miró coincide en la academia de Galí con Prats y otros jóvenes artistas: Josep Aragay, Rafael Benet, Heribert Casany, Marià Espinal, Jaume Mercadé, Josep Francesc Ràfols y Enric Cristòbal Ricart —su amistad con los dos últimos es esencial para entender su formación anterior a 1920, pero luego se distanciarán—.
Miró visita en las Galerías Dalmau las exposiciones de *<Miniaturas persas> (15 enero-15 febrero 1912), que influyen en su iconografía de los próximos años, y *<Arte cu­bista> (20 abril-10 mayo 1912), con obras parisinas del español August Agero, Duchamp (se incluye su famoso Nu descendant un écalier), Gleizes, Gris, Laurencin, Le Fauconnier, Metzinger..., que son su primer contacto con el cubismo. Posiblemente visita en la misma galería una exposición de artistas polacos residentes en París, como Mela Mutermilch, Nadelman, Zak...; la exposición de dibujos del periodo azul de Picasso (febrero); y la última exposición del impresionista Regoyos; y probablemente también contempla en el Cercle de Sant Lluc la *<Primera Exposición Internacional de Evoluciones Últimas del Arte> (desde 2 junio), con 54 obras posimpresionistas, puntillistas, fauvistas...
 

Prat de la Riba, primer presidente de la Mancomunitat Catalana.

En 1913 las presiones de Prat de la Riba y su Lliga Regionalista fructifican y el Gobierno español concede a Cataluña el derecho de unir las cuatro Diputaciones Provinciales en una Mancomunidad. Acaba entretanto en 1913 la Segunda Guerra de los Balcanes, pero las tensiones en la zona ya anuncian la cercana Gran Guerra.
En la cultura internacional destaca que comienzan las exposiciones de arte contemporáneo en el “Armory Show” de Nueva York, con notable éxito y escándalo; la selección pasa después a Boston y Chicago. En Francia resalta que Apollinaire, André Billy, André Salmon, Tudesq y René Dalize publican la revista “Les Soirées de Paris” (noviembre 1913 a agosto 1914, luego siguió más esporádicamente hasta 1918, con un equipo editorial más reducido, debido a que la mayoría de sus miembros fueron movilizados), que defiende la cultura y el arte de vanguardia, y es una importante plataforma intelectual de la vanguardia parisina; Miró probablemente leyó la revista desde finales de año o más adelante en 1914-1915.
Considero que Miró, como la mayoría de los jóvenes vanguardistas de la época, comenzaría a leer a Apollinaire en sus artículos y poemas en la revista “Les Soirées de Paris”, desde noviembre de 1913, que llegaba a las bibliotecas de los centros artísticos barceloneses, como la Academia Galí y el Cercle de Sant Lluc, y que leería después sus libros. Que Galí promovió su interés por la poesía lo cuenta el mismo Miró. [Carta de Miró a Soby (1958). cit. Soby. <Joan Miró>. Nueva York. MOMA (1959): 10.] Varios autores [Lubar. Miró Before athe Farm@: A Cultural Perspective. <Joan Miró: A Retrospective>. Nueva York. Guggenheim Museum (1987): 17. / Lax; Bordoy. Cronología, en AA.VV. Miró. Fundació Pilar i Joan Miró a Mallorca. 2005: 508.], datan en 1916 el inicio de sus lecturas de Apollinaire basándose en un recuerdo de Miró de que aprovechaba el tiempo libre de las guardias durante el servicio militar para leer Le Poète assassiné (publicado en 1916) [Raillard. Ceci est la couleur de mes rêves. 1977: 49. / Raillard. Conversaciones con Miró. 1993: 60. Raillard no informa que comenzará a leer a Apollinaire en 1916 sino sólo que leyó este libro], pero Miró comenzó a cumplirlo en el segundo semestre de 1915, lo continuó en 1916 y lo terminó en 1917, y no indica en el texto el año preciso de esta lectura, ni dice que fuera la primera de este poeta. Así, Rowell puede considerar que en 1917 ‹‹Lee poesías de Apollinaire durante su período de servicio militar.›› [Rowell. Joan Miró. Selected Writings and Interviews. 1986: 23. / Rowell. Joan Miró. Écrits et entretiens. 1995: 30. / Rowell. Joan Miró. Escritos y conversaciones. 2002: 43.] y su posición la siguen Escudero y Montaner, que datan la lectura de este libro ‹‹durante el servicio militar›› de 1917 [Escudero; Montaner. <Joan Miró 1893-1993>. Barcelona. FJM (1993): 484.] y Umland, que anota que se basa en Raillard y Rowell. [Umland. <Joan Miró>. Nueva York. MOMA (1993-1994): 320 y n. 59.] En cambio, Dupin defiende una cronología más amplia, pues data hacia 1915-1916 que ‹‹Lee poesía y descubre a Apollinaire›› y lo desvincula de su servicio militar. [Dupin. Miró. 1993: 453.]

Apollinaire publica también entonces el libro Los pintores cubistas, donde defiende a sus amigos Picasso y Braque, que dentro de la poética del cubismo sintético, experimentan con los primeros collages y la incorporación de letras en los cuadros.

Sede en los años 1903-1936 del Cercle Artístic de Sant Lluc, en la Casa Martí, donde había estado antes la famosa cervecería Quatre Gats (1897-1903).

En 1913 Miró se matricula el 15 de octubre en el Cercle Artístic de Sant Lluc, una asociación de artistas que también funcionaba como academia libre de dibujo en sesiones con modelo. Entre otros, frecuentaban el Cercle el famoso arquitecto Antoni Gaudí, sus amigos Prats y Ràfols, y además allí Miró conoció a nuevos amigos: el orfebre Ramon Sunyer, al pintor Josep Obiols y a Vicenç Nubiola. Participó enseguida en las exposiciones colectivas de la institución, comenzando con la *<VIII Exposición del Cercle de Sant Lluc> en la Sala Parés de Barcelona (6-27 diciembre 1913), con obras de artistas tradicionales y jóvenes, incluidas tres pinturas, firmadas ya como “Joan Miró”: un paisaje y dos bodegones, al precio de 200 pesetas cada obra. Además, realiza desde 1913 y hasta 1918 varios cuadernos de desnudos, dibujos de bailarinas, personajes de circo y del music-hall, así como escenas de la calle y el puerto, que toma del natural al salir de la Academia y del Cercle, acompañado por Prats y después también por Gasch.

1914 es otro año de gran relevancia histórica. El 6 de abril se constituye oficialmente la Mancomunidad de Cataluña, presidida por Prat de la Riba; la nueva institución pronto promueve con extraordinaria eficacia la ciencia, la cultura, el arte… y entre sus proyectos destaca el Institut d’Estudis Catalans,a través del cual el gran filólogo Pompeu Fabra establece las normas ortográficas de la lengua catalana. Mientras, en Francia los cada vez más renombrados Picasso, Braque y Gris revolucionan la escultura moderna con sus primeras obras de assemblage, que será el método favorito de Miró.

Pero en agosto estalla la Gran Guerra, que destruirá la Europa de la “Belle Epoque”. España se declara neutral, aunque Cataluña, como el resto del país, se divide en dos bandos: los germanófilos (la mayoría conservadores) y los mayoritarios francófilos (generalmente progresistas, entre los que se contará enseguida Miró) de los que saldrán miles de voluntarios catalanes para luchar en las filas francesas. Los artistas de vanguardia europeos sufren la guerra: son movilizados y muchos mueren o son heridos, otros han de abandonar sus países para refugiarse en lugares neutrales, como Cataluña; se interrumpen las exposiciones y el mercado del arte se hunde durante un tiempo. Muchos artistas catalanes instalados en París vuelven a Barcelona este año y el siguiente: Hermén Anglada-Camarasa, Ricard Canals, Enric Casanovas, Pablo Gargallo, Manolo Hugué, Joaquim Sunyer... lo que revitaliza el ambiente artístico barcelonés, pero la guerra y la crisis económica también supone que se suspendan las obras del Parque Güell que dirige Gaudí.

í.
Plaza y calle (la primera a la derecha) de Arc de Jonqueres, en 1909. Probablemente el taller de Miró y Ricart estaba en el número 5, el edificio grande del centro, que fue derribado para que en 1917 el arquitecto Sagnier levantara el nuevo edificio de La Caixa. [http://www.barcelonarutas.com/?p=745]

En 1914 Miró inicia relaciones sentimentales con una joven, hasta finales de año. Alquila probablemente en el otoño su primer taller, compartido con Ricart, en la calle Arc de Jonqueres, hasta 1916, en el que recibirán a sus amigos artistas —será asidua Lola Anglada, su única amiga conocida en esta época—, y en el que a veces trabajará Ràfols.
Hay discordancias sobre las fechas en que Miró tuvo este taller.
Dupin señala que Miró y Ricart alquilaron su primer taller en 1915, en la Baja San Pedro 51 (Carrer Sant Pere més Baix). [Dupin. Miró. 1962: 62, 494]
Rowell propone que lo alquilaron en el otoño de 1914 [Rowell. Joan Miró. Selected Writings and Interviews. 1986: 22. Rowell. Joan Miró. Écrits et entretiens. 1995: 30. / Rowell. Joan Miró. Escritos y conversaciones. 2002: 42.]
Lubar sigue a Rowell en que alquilaron ese taller, pero lo fecha en 1916, porque antes tomaron otro en Carrer Arc de Jonqueres, y que Ràfols también usaba este taller.[Lubar. Joan Miró Before The Farm, 1915‑1922: Catalan Nationalism and the Avant‑Garde. 1988: 255, 283-284. cit. Umland. <Joan Miró>. Nueva York. MOMA (1993-1994): 319, n. 22.]
Anne Umland apunta que Miró usaría el taller de Arc de Jonqueres desde marzo de 1915, por lo que da la razón a Lubar, y repite las citas de Rowell y Dupin a favor de Baja San Pedro y, en contra, de Lubar. [Umland. <Joan Miró>. Nueva York. MOMA (1993-1994): 319 y n. 27] Umland añade la opinión Jeffett a favor de Lubar [Jeffett. Chronology. <Joan Miró. Paintings and Drawings 1929-41>. Londres. Whitechapel Art Gallery (3 febrero-23 abril 1989): 120.]
Permanyer data en 1914 el alquiler del local del Arc de Jonqueres, y en 1916 el traslado a Sant Pere Més Baix, compartido con Ricart hasta 1918. [Permanyer. Miró. La vida d’una passió. 2003: 23]

 
Las fuentes públicas contaminadas fueron cerradas muy tarde, el 24 de octubre de 1914.


Noticia que pregonaba que los que bebían la cerveza Petry no contraían el tifus. Las ventas de vino y cerveza aumentaban durante las epidemias de tifus.


En septiembre-diciembre de 1914 Barcelona sufre una virulenta epidemia de tifus, con dos millares de víctimas mortales, lo que obliga a cerrar el 24 de octubre varias fuentes públicas; a pesar de ello, los Miró vuelven a Barcelona hacia octubre para pasar el otoño en su casa de Pasaje del Crédito [Carta de Miró a Ricart. Barcelona, Passatge del Crèdit, 4 (11-XII-1914). [Umland. <Joan Miró>. Nueva York. MOMA (1993-1994): 319, n. 21.] y como consecuencia su madre contrae el tifus a finales de noviembre y está a punto de morir, por lo que Joan Miró la cuida durante tres semanas en casa y deja de asistir ese tiempo a la Academia Galí [Carta de Miró a Ricart. Passatge del Crèdit, 4, Barcelona (11-XII-1914). [Umland. <Joan Miró>. Nueva York. MOMA (1993-1994): 319, n. 23.]; a finales de diciembre la acompaña en su convalecencia en Caldetes.

Caldetes (Caldes d'Estrac) a principios del siglo XX (h. 1901-1902). Era un pueblo de pescadores que atraía a turistas y convalecientes.

Umland considera que, dada la situación de la madre, el viaje a Caldetes fue a finales de diciembre, basándose en cuatro cartas de Miró, las dos primeras dirigidas a Ricart, desde el Passatge del Crèdit, 4, Barcelona (11-XII-1914) y (22-XII-1914), y las otras dos ya desde Caldetes, la primera también a Ricart (31-I-1915) y la segunda a su primo mallorquín Bartomeu Ferrà (15-III-1915). [Umland. <Joan Miró>. Nueva York. MOMA (1993-1994): 319, n. 24 (denomina el pueblo como Caldetes, en catalán; Caldetas en castellano y en cartas de la época.]
En cambio, Rowell y Lubar datan en viaje a Caldetes en diciembre, sin precisar los días [Rowell. Joan Miró. Selected Writings and Interviews1986: 22. / Rowell. Joan Miró. Écrits et entretiens. 1995: 30. / Rowell. Joan Miró. Escritos y conversaciones2002: 42. / Lubar. Joan Miró Before The Farm, 1915‑1922: Catalan Nationalism and the Avant-Garde1988: 255.].

Una calle de Barcelona en 1914.

Abrevadero de caballos en 1914, frente a las Drassanes del puerto de Barcelona.

La zona barcelonesa donde vivían los Miró, aunque muy céntrica y cercana a los principales edificios oficiales, era uno de las más antiguas de Barcelona, con malos servicios públicos y alquileres bajos (motivo principal para que Miró tuviera allí sus dos talleres antes de viajar a París). La cercana calle de Alta de San Pedro era posiblemente de las peores de la ciudad. Un cartel puesto por los vecinos decía: “Mil pesetas al que pruebe que existe una calle más sucia que esta”. En muchos patios se criaban cerdos y en las lecherías había establos de vacas, los balcones estaban atestados de jaulas de gallinas y conejos, las azoteas estaban llenas de palomas y ratas muertas, y todos los excrementos de personas y animales iban a las calles, abarrotadas de basuras, y de ellas a las fuentes, que cuando llegaba el verano eran focos de tifus. [Theros, Xavier. El conflicto del agua. “El País” Cataluña (4-VIII-2014) 5.] No debe extrañar pues que la familia de Miró enviara a su retoño a veranear a Mallorca antes de 1910 y que después alargara sus estancias en Mont-roig hasta bien entrado el otoño.

Cubierta de la revista “Les Soirées de Paris”.

Miró pinta en 1914 su primera serie conocida de pinturas: El campesino, El botijo, Paisaje de Mont-roig y Casa de Poca, que denotan la influencia vanguardista. En esta época lee poesía francesa y los artículos de Apollinaire en su revista de vanguardia “Les Soirées de Paris” (que tal vez leía ya a finales de 1913).

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