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domingo, abril 23, 2017

Un resumen del influjo de Miró sobre otros artistas.

LA CUESTIÓN DE LAS RELACIONES ARTÍSTICAS DE MIRÓ.

En este bloque de capítulos abordo las principales interrelaciones de Miró con los artistas individuales, movimientos y grupos artísticos, en cuanto que se desarrollan a lo largo artistas por lo general atendiendo a su adscripción a grupos y dentro de estos siguiendo el criterio de su cronología de nacimiento. Advierto además la necesidad de estar prevenidos ante las pseudomorfosis que denunciaba Panofsky, esto es, las falsas similitudes formales en que caemos al estudiar la iconografía o los estilos parecidos de dos artistas. Y además, como Dupin (1987) explica, hay que precisar que cuando Miró decía de un artista que era un maestro en realidad le estaba criticando porque él nunca quiso ser considerado como tal. [Serra, C. Entrevista. Jacques Dupin: “Joan Miró es la persona  más joven que he conocido, era abierto. “Última Hora” (2-VI-1987). Col. FPJM.]

Un resumen del influjo de Miró sobre otros artistas.
A pesar de que a menudo se ha dicho que Miró no creó escuela, lo cierto es que pocos artistas contemporáneos han sido tan imitados o al menos estudiados por otros creadores, no sólo en la plástica sino también en la publicidad, la decoración o el diseño, como destaca Corredor-Matheos (2008). [José Corredor-Matheos, El món de Joan Miró al seus cartells, en <Joan Miró. Cartells>. Palma de Mallorca. Es Baluard, Museu d’Art Modern i Contemporani (2008-2009): 15.] 


Resultado de imagen de Picasso et les maîtres. Paris. 2008-2009

Resultado de imagen de <Picasso et les maîtres>. Paris. 2008-2009

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El estudio de las influencias sobre un artista tiene un modelo excelente en el catálogo de <Picasso et les maîtres>. París. En tres museos: Grand Palais, Louvre, Musée d’Orsay (8 octubre 2008-2 febrero 2009). Londres. National Gallery (25 febrero-7 junio 2009). Cat. 368 pp. Especialmente los textos de Anne Baldessari. La Peinture de la peinture (20-35). Marie-Laure Bernadac. Picasso cannibale. Deconstruction-reconstruction des Maîtres (36-51). Susan Grace Galassi. Picasso courtisant sa muse. L’Antiquité (52-59). Francisco Calvo Serraller. Picasso et l’École espagnole (60-71). Pierre Daix. Picasso et la tradition française. Un historique (72-87). Particularmente interesantes son los de Calvo Serraller, que trata de El Greco, Velázquez y Goya, y el de Daix, porque trata de maestros como David, Ingres, Corot, Courbet, Manet, Gauguin, Cézanne…, que también influyeron en Miró, cuyo interés se debió al menos en parte a que observó que Picasso los estudiaba.

Las principales influencias de Miró se centran en la difusión de cuatro características: los signos de su universo mironiano, de las bioformas, del colorido monocromo y de la gestualidad automática. Salvo la primera, las otras tres las comparte (y probablemente retroalimenta) con otros maestros; por mencionar sólo los principales, las bioformas con Arp y Picasso, el colorido con Matisse y Klee, la gestualidad automática con Masson y Kandinsky, por lo que no se puede señalar únicamente a Miró como el maestro de cada artista concreto, generalmente heredero de una confluencia de influjos, y es que, por ejemplo, Tàpies recibe los de Miró, Picasso y Klee al mismo tiempo y en semejantes aspectos, aunque sea cierto que al primero (y a su obra) le tiene más a mano.
Yendo a cada una de las características, los signos de su universo se hallan en numerosos artistas, desde los pájaros de Braque a los motivos surrealistas del grupo ‘Dau al Set’, o muchos de los grafismos cósmicos de los pintores españoles de los años 60 y 70, que se apropian de su iconografía con una gran libertad, a veces para transgredirla, como hace Arroyo. Sus bioformas influyen poderosamente en Dalí ya a finales de los años 20 y podemos rastrearlas en los móviles de Calder y en las pinturas de los primeros expresionistas abstractos, con el caso paradigmático de Gorky, y después en decenas de artistas figurativos e incluso principalmente abstractos que las cultivan durante fases de su evolución o incluso durante casi toda su vida, como le ocurre a Desmond Morris. El influjo del colorido mironiano, con su agudo contraste de los colores mediterráneos (rojo, amarillo, azul…) y la espiritualidad de los grandes campos de color monocromo (especialmente el azul) que pueblan los fondos de sus pinturas, perdura en la paleta de varios expresionistas abstractos americanos e informalistas europeos. Y su automatismo gestual es un influjo imperecedero, tal vez el más difundido puesto que multitud de artistas contemporáneos posteriores a las primeras vanguardias han experimentado con el automatismo en algún momento de su aprendizaje o de sus carreras.
En una visión más diacrónica, la influencia de Miró comienza ya en el periodo de entreguerras, cuando es reconocido como uno de los principales miembros de la llamada Escuela de París y del grupo surrealista, y va ganando importancia con el paso de los años, hasta ser ciertamente destacable desde finales de los años 20 sobre Picasso, Masson, Max Ernst, Arp, Tanguy, Dalí, otros jóvenes surrealistas franceses y españoles, y a partir de los años 30 incluso al más maduro Kandinsky y una lista casi interminable de artistas —no obstante, algunos, como Magritte, se oponen vehementemente a su influjo—, cuando el prestigio y conocimiento de su obra ha crecido internacionalmente y su sentido de la transgresión conecta con el esprit de una época de crisis, y se extiende lejos del círculo surrealista de París, y en buena parte como ramificaciones de éste, hacia Bélgica, Alemania, Suiza, Gran Bretaña, Dinamarca, EE UU, Japón... gracias a la difusión de las reproducciones de sus obras en las revistas de vanguardia y a sus primeras exposiciones individuales y colectivas en estos países. El impasse de la II Guerra Mundial sirve de hiato para abrir un periodo a partir de 1945 en el que se convierte en un vanguardista ya clásico junto a Picasso y Klee, con una influencia extraordinaria sobre las segundas vanguardias: el expresionismo abstracto que domina en los EE UU y el informalismo que se extiende por Europa Occidental. A partir de los años 60 hasta la actualidad su influjo decae relativamente, al abrirse paso los movimientos posmodernos, entre los que Miró es visto crecientemente como uno más de los clásicos a los que hay que estudiar durante la época de formación, pero que ya no abre nuevos caminos; con todo, se puede rastrear todavía su influjo en algunos experimentos del conceptualismo y en notas esparcidas aquí y allá de numerosos artistas jóvenes.
La historiografía ha dedicado amplia atención a su influencia sobre los artistas contemporáneos, como veremos en este bloque, pero aquí sólo citaré brevemente a dos autoras. 

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Marta Mantecón (2000) destaca la influencia de Miró, el artista más independiente de la tríada que compone junto a Picasso y Dalí: ‹‹Acaso sean Joan Miró y Salvador Dalí, junto a Picasso, los tres artistas más importantes e influyentes en el arte del siglo XX trascendiendo las fronteras y los límites de nuestro país. Joan Miró fue el más independiente, creador de un lenguaje personal y de una sintaxis nueva de gran capacidad sugeridora. (...)›› [Mantecón. El arte español de principios de siglo. Los aires de renovación. *<Tiempos de modernidad. Momentos estelares de la Vanguardia Histórica Española>. Itinerante por Galicia. Fundación Caixa Galicia (2000): 17.]

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Beaumelle (2004) resume a su vez: ‹‹Miró, comme Matisse, Picasso ou Léger, fait partie des plus grandes figures du XXe siècle. Il a marqué profondement, par la marginalité même de son oeuvre, et par la part d’exigence toute “morale” de sa démarche, la sensibilité artistique de notre temps: nous sommes tous saisis par l’éblouissement de ses couleurs, et par sa sûreté graphique extraordinaire, que quelqu’un comme Giacometti par exemple reconnaissait comme un miracle. Son travail de libération de la pratique picturale Cl’emprise gestuelle du travail de la brosse et du pinceau pratiqué à l’horizontale (Miró tournait semble-t-il, du moins dans les “peintures de rêve”, autour de sa toile pour la peindre à la brosse ou au chiffon avant d’y apposer le dessin), a marqué tout autant les peintres de la génération suivante. On sait combien les tenants de l’Action Painting comme Pollock ont été frappés par les oeuvres du Catalan présentées dans les collections américaines, bien avant celles de la Color-Field Painting.›› [Vaissare-Vidalinc, Marie-Jo. Joan Miró ou la naissance du monde. Entretien avec Agnès de la Beaumelle, en AA.VV. Miró. Exposition au Centre Pompidou. “Dossier de l’Art”, hors-série. 2004: 13.] 

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