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domingo, agosto 10, 2014

Joan Miró en 1951-1955.

Joan Miró en 1951-1955.

Índice
Joan Miró en 1951-1955: introducción.
Joan Miró en 1951.
Joan Miró en 1952.
Joan Miró en 1953.
Joan Miró en 1954.

Joan Miró en 1951-1955: introducción.

Weelen (1984) resume el decenio de los años 50 bajo el signo de las tribulaciones vitales del artista, que alcanza una contrastada fama internacional y la tranquilidad económica, y cambia de residencia de Barcelona a Mallorca: ‹‹Cette décennie, pour Miró, sera bouleversée par des tribulations diverses. La tranquillité d’esprit, la concentration qui gouvernent le rythme de son travail seront mises à rude épreuve.››[1] Pero esta inquietud no trasluce en su obra ni en sus declaraciones. Al menos en los primeros años.

En Barcelona su vida social se hizo más y más intensa, hasta el punto de perjudicar su concentración en el trabajo. Prats era sin duda su mejor amigo, y quien le arrastraba a las reuniones culturales con trasfondo político, como las del grupo Club 49, en las que Miró enlazaba con los intelectuales catalanistas, un asunto ya tratado en el capítulo anterior. 
Seguía ayudando con gran generosidad a sus amigos, como cuando en 1951 arregló con Ràfols que una parte del precio que este cobró a Pierre Matisse por una obra que le había regalado Miró, en vez de entregárselo a éste como era costumbre en estos casos, fuera a Antonieta, la mujer que ayudaba a Josep Dalmau en su galería y que atravesaba por graves dificultades económicas.[2]


Una calle de París en 1951.

En sus visitas a París su más íntimo círculo de amigos lo componían los matrimonios Joan y Lola Garolera (dueños del hotel Mont-Thabor), Félix Ferrer y señora (dueños del Res­taurant Barcelona), Pol Girbal, Aimé y Marguerite Maeght; el círculo de artistas de la galería Maeght, en especial Bra­que, Kandinsky y Giaco­metti; sus amigos poetas, sobre todo Prévert y Char, y músicos, como Georges Auric (compositor y director de la Ópera de París y su esposa Nora, con quien se veía en París y en las visitas de este matrimonio a Barcelona, donde Auric fue jurado del Concurso musical Maria Canals[3]; a veces se veía con el periodista Carlos Sentís, y los jóvenes artistas españoles que vivían o viajaban a París, como Tàpies, Saura y Eduardo Chillida. Miró frecuentaba con sus amigos Chagall y Picasso el famoso restaurante-concierto Chez le Catalan, en la rue Saint-Agustins del barrio de Saint-Germain-des-Prés, muy cerca del taller parisino de Picasso.[4] En París contó en los años 50 con la amistad y colaboración del agregado cultural de la embajada española, el catalán Maurici Torra Balari (primo de Anna Maria Torra, la esposa de Gustau Gili, que editaba a Picasso entre otros), que había sido secretario de Francesc Cambó, y se hizo amigo de Miró, Clavé, Picasso, Cocteau, Montherland...[5] También le solicitan gestos de solidaridad, en particular donaciones de obras para subastas y exposiciones benéficas, como la que celebra la Galerie Kléber del 9 al 29 de noviembre de 1955, con obras de Miró, Brancusi, Cocteau, Van Dongen, Dufy, Friesz, Marquet, Rouault, Jacques Villon, Vlaminck... donadas para financiar las vacaciones de niños pobres.[6]
Pero aunque hubiera podido encontrar grandes facilidades para trabajar en París, prefería hacerlo en su país. Le cuenta así a Maldiney: ‹‹Je ne peux rien faire à Paris. Pour travailler il me faut vivre comme un moine; donc une cellule.›› y es que allí le exigen constantes colaboraciones: ‹‹On me demande parfois quelque chose... oh! rien... rien quune ligne... Comme si une ligne pour moi ce nétait pas tout!››[7]

La situación económica de Miró, que ya había mejorado significativamente entre 1944 y 1946, mejora todavía notablemente desde principios de los años 50, porque­­­­­­ su coti­za­ción ar­tís­tica cre­ce.[8] Se dedica en los años 50 a labrar su situación como ar­tista de re­nom­bre in­ternacional y se preocupa de obte­ner un justo ren­di­mien­to económico, para superar los largos años de penuria desde 1936.
Passeron data en los años 50 la confirmación de su fama internacional, con el hito de la Bienal de Venecia de 1954, junto a Ernst y Arp.[9] El revuelo a a su alrededor de los millona­rios que com­pran sus obras es ce­lebrado como una prueba de que ha triunfado y acepta sus agasa­jos con in­di­simula­da sa­tis­facción.[10] Destacan el coleccionista norteamericano G. David Thompson[11], el diseñador francés afincado en EE UU, Raymond Loewy, que posee una colección de pinturas de Picasso, Matisse y Miró[12]; el grupo de Chicago, con Mr. Y Mrs. Morton G. Neumann que gracias a sus contactos con Pierre Loeb y Pierre Matisse reúne un espléndido fondo (hoy Morton G. Neumann Family Collection); Mr. Y Mrs. Joseph Randall Shapiro; y Claire Block (Zeisler por su matrimonio).[13]
Esta sólida presencia de mirós en Chicago no será ajena a que se instale posteriormente en la ciudad una gran escultura suya, Mrs. Chicago. El compositor Arthur Honegger cuelga en su casa pinturas de Miró, Braque, Klee y Picasso.[14]
También se venden bastantes obras suyas de colecciones privadas, como la de su amiga Lise Deharme[15] y otras[16]. Y los museos aprovechan para adquirir sus obras, como, por ejemplo, el Toledo Museum of Art, en Ohio, que compra obra gráfica para su colección permanente[17], o la Tate Gallery de Londres, en la que entra Peinture (Femmes, oiseau au clair de lune) (1949) [D 730. DL 834][18] Los coleccionistas comienzan sus donaciones a importantes museos, como es el caso de Bodegón del guante y el periódico (1920-1921), que Armand G. Erpf entrega al MoMA de Nueva York en 1955[19], mientras que el poeta Joë Bousquet regala al Musée des Beaux-Arts de Carcasona su colección de Miró, Arp, Braque, Courbet, Dalí, Derain, Ernst, Fautrier, Léger, Marquet, Masson, Picasso, Tanguy… y se forma una sala especial con su nombre.[20]
Miró se convierte en un icono internacional. Sus obras se difunden en postales que circulan alrededor del mundo.[21] Incluso da sus primeros pasos en el mundo de la moda a fin de rentabilizar sus diseños.[22] No se arredra en aparecer en reportajes para las revistas de moda, mostrando la ciudad de Barcelona.[23] Sabe que esto acrecienta su fama y su éxito comercial. De hecho nunca dejó ­­de considerar que su arte te­nía, entre otras, una lec­tura nece­sa­riamente co­mer­cial y que ello le supo­nía aceptar sacrificios persona­les, pues, en un mundo mate­rialista, el di­nero era una garantía ­de su ple­na in­de­pend­encia creati­va.[24]

NOTAS.
[1] Weelen. Joan Miró. 1984: 153.
[2] Permanyer. Miró. La vida d’una passió2003: 148-149.
[3] Farreras, E; Gaspar, J. Memòries. Art i vida a Barcelona. 1911-1996. 1997: 137.
[4] “Bárbara ?”. Chez le Catalan. “PBT”, Buenos Aires (24-XII-1954). Col. FPJM, t. V, p. 121. Miró también acudía al restaurante Barcelona, frecuentado por Picasso, Sagarra… [Tarín-Iglesias, José. Félix Ferrer, el catalán que daba de comer en uno de los barrios más típicos de París. “La Van­guardia” (11-VII-1969) 41. Explica que Ferrer convenció a Miró para que donara una copia de la escultura Pájaro lunar para una plaza que se llamaría Place de Catalogne, pero en 1969 el proyecto estaba parado.]
[5] Farreras, E; Gaspar, J. Memòries. Art i vida a Barcelona. 1911-1996. 1997: 135.
[6] Anónimo. “L’Information”, París (1-XI-1955). Col. FPJM, t. VI, p. 18.
[7] Maldiney, Henri. Joan Miró ou la précision du poè­te. “Le Disque Verte” (VII-1953) 86-97. Col. FPJM, t. V, p. 8.
[8] Fue impre­sio­nan­te en este dece­nio de los 50 el boom de los precios del arte y en especial de los de Miró, sobre todo desde 1957, como lo re­fleja su ar­chivo de prensa en esos años, en el que su es­posa co­lec­cionó las numerosas noticias de las su­bastas y de los nuevos récords en los precios de sus obras. Un artículo de autor anónimo explica en febrero de 1955 que sus pinturas valían en los años 30 y 40 unos 600 dólares en el mercado norteamericano y ahora valían de 7.500 a 10.000. [Anónimo. Le marché dart. La valse des prix. “Les Beaux-Arts”, Bruselas (4-II-1955) 337-352. Col. FPJM, t. V, p. 131.] El 19 de enero de 1955 en las Parke-Bernet Galleries el cuadro Personajes delante la luna (1938) [D 506. DL 594.] se vendió por 1.300 dólares, relativizando la afirmación anterior, pero es que el mercado europeo era mucho más barato. Hay recibos (PML, PMG B 18, 50) de entradas de dinero en dólares en cuentas de Miró, que reside en c/ Folgarolas 9 de Barcelona, en UBS de Ginebra (27-VI-1952; 9-IX-1952, 19-IX-1952, 2-X-1952, 13-X-1952 y 15-X-1952) y Banco Hispano Americano de Barcelona (cta. 25.391; ponemos el número sólo por si surge en otros documentos sin texto; con entradas en 9-IX-1952 y 17-XI-1954). También había una cuenta en Société de Banque Suisse de Ginebra, 2 Rue de la Confédération, oficina dirigida por el dr. Kern.
[9] Passeron. Enciclopedia del Surrealismo. 1982: 17.
[10] Por ejemplo, le escribe a Prats que ha de dedicar una litografía al multimillonario Rockefeller. ‹‹Dedicar lithos: Nelson Rockefeller.›› Segunda hoja, de tres de apuntes, sin fecha, posible­mente de dos fe­chas distintas (1959-1961) que seguramente Miró envió a Prats, por esta época. Se guardan junto a una carta an­terior de Miró a Prats (30-VIII-1964) FJM.
[11] En 1954 el coleccionista norteamericano G. David Thompson, un magnate del acero de Pittsburgh, poseía una enorme colección de arte moderno, con una docena de obras de cada uno de estos artistas: Matisse, Picasso, Léger y Miró; varias docenas de Klee y Schwitters y varias obras de Giacometti, las cuales había comprado en la Pierre Matisse Gallery. [Schneider, Angela. Alberto Giacometti. 1994: 31].
[12] Anónimo. Loin de chez nous, ils honorent la France. “Noir et Blanc”, París (primavera 1952). Col. FPJM, t. IV, p. 73-75. / Anónimo. “Maison et Jardin” (diciembre 1952-enero 1953) 100-101. Col. FPJM, t. IV, p. 155-156, con referencia a que Loewy tiene en su casa obras de Picasso, Miró, Dufy... Una fotografía de p. 101 muestra una pared en la que se reconoce una obra de Miró, fechable por el estilo espontáneo hacia 1949.
[13] Dennis Adrian. Private Treasures, Public Spirit. *<Art in Chicago 1945-1995>. Chicago. Museum of Contemporary Art (16 noviembre 1996-23 marzo 1997): 71 (col. Neuman), 72 (col. Shapiro), 72 (col. Zeisler).
[14] Craipau, Maria. Entrevista. Tels quiils sont: Arthur Honegger nous dit: “La musique se meurt”. “Franc-Tireur” (27-IV-1954). Col. FPJM, t. V, p. 62.
[15] Montigny, Serge. Lise Deharme vend le fauteil de messe noire dAnatole France. A lHotel Drouot. “Combat­“ (4-III-1953). Col. FPJM, t. IV, p. 172.
[16] Anónimo. Galleries List Auction Items For This Week“Herald Tribune”, Nueva York (5-IV-1953). Col. FPJM, t. IV, p. 177. Se refiere a una subasta en Parke-Bernet Galleries el 8-IV.
[17] Anónimo. Amérique. “Arts” (21-V-1952). Col. FPJM, t. IV, p. 71.
[18] Anónimo. “Illustrated London News”, Londres (24-X-1953). Col. FPJM, t. V, p. 23.
[19] Genauer, Emily. Cézanne, 2 Matisses Go to Museum. 6 Gifts Include A Klee, a Miró. “New York Herald Tribune” (3-VIII-1955). Col. FPJM, t. VI, p. 5. / Anónimo. Gift to New York Museum. “The New York Times” (5-VIII-1955). Col. FPJM, t. VI, p. 5.
[20] “M.R.”. … De Carcasonne. L’art moderne au Musée des Beaux-Arts. “Arts”, París (13-IV-1951). FPJM, t. III, p. 163.
[21] Boudaille, Georges. La reproduction en coleurs (III) avec la carte postale “Nomis”. “LActualité Artistique Internationale” (27 diciembre 1952-3 enero 1953). Col. FPJM, t. IV, p. 157. Editions Nomis publica hasta 100.000 copias de 700 obras de arte de Miró, Klee, Kandinsky, Magnelli, Degas, Renoir...
[22] La firma norteamericana Fuller Fabrics (Nueva York), y la famosa diseñadora Claire McCar­dell convencieron en 1955 a varios famosos pintores mo­der­nos (Miró, Picasso, Braque, Chagall, Léger y Dufy; y la sucesión Klee), para usar obras suyas como motivos decorativos en el diseño de vestidos. Miró, como los otros, posará en su ta­ller de Barcelona con una mo­delo, la británica Margaret Philips, vesti­da con una tela según un diseño mironiano, basado en los motivos de las Conste­laciones. La estampación se realizó en 1955. [Anónimo. New fabrics put modern art in fas­hion. “Li­fe” (14-XI-1955) 140. El resultado se contempla en un reportaje de Anónimo. New Fabrics Are Woks of Art. “Globe-Democrat”, St. Louis (13-XI-1955). Col. FPJM, t. VI, p. 15, y en una serie de recortes publicitarios [Anónimo. Het een Schilderijke. “ABC”, Bruselas (3-III-1956). Col. FPJM, v. VI, p. 50, y en especial (14-VIII-1956). Col. Miró] En cambio, pensamos que es dudoso que pertenezca a Miró el diseño aparecido en el artículo de Anónimo. Astrattismo. “Nazione Sera” (12-XI-1955). Col. FPJM, t. VI, p. 18, que reproduce como original suyo un cuadro titulado Figure Danzanti que no consta en el catálogo razonado de Miró; probablemente sea un diseño inspirado en motivos mironianos. En un artículo de Jaime Arias, No todo es palabrería, en “Destino” (16-VII-1955), Col. FPJM, t. V, p. 168, se refiere que participó en el proyecto la cronista de moda Sally Kirkland, y que previamente había hecho lo mismo con Picasso. Esta experiencia en diseño le gustó a Miró, que declaró en 1958 que él podría pintar (decorar) un frigorífico y un automóvil (un Buick, en concreto), recogiendo la idea de la General Motors de decorar sus frigorí­ficos con obras de pintores, en una campaña publicitaria. Pi­casso, en cambio, manifestó que un frigorífico había que pin­tarlo sólo de blanco. [Miró. Declaraciones. “L’Express” (15-V-1958)]. Añadamos que el uso de diseños e imágenes dadaístas y surrealistas en la moda lo inició en los años 20 y 30 la famosa modista Elsa Schiaparelli (1890-1973), que tuvo como más famosos colaboradores a Jean Cocteau y Dalí, pero no tuvo relación documentada con Miró. [Alexandrowitch, Silvia. La mujer surrealista. “El País Semanal”, especial Moda (1-X-2006) 113-120.]
[23] En 1955 participó en un re­porta­­je gráfico, en el que explicaba que de Barcelona apreciaba particularmente las Ram­blas, la arqui­tec­tura gótica de las Drassanes y la sala del Tinell, la peque­ña iglesia romá­nica de Sant Pau del Camp... Aparece la úl­tima foto­gra­fía conocida de su taller de Pas­satge del Crè­dit, demasiado pe­queño sin du­da: todo está lle­no de cuadros, de los que tenía nueve en pre­para­ción; uno de ellos de gran forma­to, con sus manos impre­sas en blanco. [Miró. Declaraciones. Miró vous montre Barcelone. “Vendre” (V-1955) 52-59].       
[24] Cirici. Miró-Mirall. 1977: 139 y ss. 

Joan Miró en 1951.
En 1951 se crea en París la Comunidad Europa del Carbón y del Acero (CECA), embrión de la futura Unión Europea. La situación internacional de España continuó mejorando gracias a la Guerra Fría, porque EE UU consideraba cada vez más a Franco como un líder anticomunista, obviando sus inicios como régimen fascista, y por tanto a España como un posible aliado en la lucha para frenar la expansión del comunismo. De resultas la Asamblea General de la ONU había anulado (octubre de 1950) su resolu­ción condenatoria de 1946 y comen­zó el regreso de los embajadores, con lo que finaliza el aislamien­to de España y recomienzan las rela­ciones diplomáticas con EE UU (enero de 1951) y los otros países occidentales.
En la política interior, desde 1945 el régimen franquista se había distanciado de la simbología fascista y recon­vertido en la de un régimen autoritario, católico y anticomunista, y desde 1951 este proceso de cambio de imagen se profundiza, a fin de legitimar al régimen, con una repre­sión igual de dura pero cada vez más se­lec­tiva, concen­trada en los dirigentes po­líticos y sindicales de la opo­sición, y en lucha contra los maquis.
Desde 1948 Franco se había acercado a los monárquicos: ese año llega a España el príncipe Juan Carlos para iniciar su educa­ción con vistas a suceder a Franco, pero el gran evento es el cambio de gobierno el 18 de julio de 1951 que muestra el decli­ve de los falangis­tas y el auge de los “ca­tólicos”, al nombrar Franco para el gobierno a personalida­des católicas aperturistas como el minis­tro de Educación, Joaquín Ruiz Giménez, y el de Comer­cio, Ma­nuel Arburúa, que intentan una todavía tímida liberaliza­ción económica y cultu­ral. La figura clave y segundo hom­bre del régimen desde 1951 será el almirante Luis Carrero Blan­co, ministro Subsecretario de la Pre­sidencia (el primer minis­tro de hecho, has­ta que es nombrado oficialmente en 1973). La tímida apertura eco­nó­mica se apoya en un crecimiento del co­mercio exterior, el na­ciente turismo, los préstamos de EE UU y una fuerte emigración a Eu­ro­pa y Lati­noaméri­ca, que favorece las remesas de los emigrantes y disminuye el paro.


La huelga de tranvías de Barcelona (1951).

Por esta época la oposición española y especialmente la catalana estaba inmersa en un proceso de crisis, con mengua de sus militantes tanto en el interior como en el exterior, y cambia su modus operandi. En Barcelo­na, a partir del 4 de marzo, hay un boicot espontáneo del transporte pú­bli­co en protesta por el aumento del precio de los tranvías; la tensión crece y se producen huelgas (una general el 12 marzo) en muchas fábricas, el transporte público y la universidad, promovi­das por los anarquistas, que son re­primidas; el conflicto se extiende en abril al País Vasco, y en mayo a Madrid; todo acaba con una dura represión de los obreros y los militantes anarquistas. La oposición en Cataluña se reorganiza a partir del comunista PSUC, la anarcosindicalista CNT y el nacionalista Front Nacional de Cataluña.
Un fruto de la apertura del régimen franquista es la celebración en Madrid (comenzó el 12 octubre, Día de la Hispanidad, y terminó en febrero de 1952) de la *<I Bienal Hispanoamericana de Arte>, organizada por el Instituto de Cultura Hispánica, que marca el ini­cio de la apertura artística en España; Miró y Picasso no participan. Nace en Barcelona el Grupo R, formado por arquitectos renovadores (Bohigas, Coderch, Gili, Martorell, Moragas, Pratmasó, Sostres, Valls) que Miró apoya en sus inicios, y lo mismo hace con el Cercle de Sant Lluc, que ha reanudado su actividad y promueve el arte de vanguardia y el tradicional. 

Miró en 1951 reside en Barcelona, en la nueva casa de Folgaroles, donde tiene habilitado un cuarto para taller, aunque mantiene como principal el del Passatge del Crèdit.[1] El 26 de enero acaba el mural de Harvard.[2] Después de ser expuesto en París en marzo-mayo, es enviado a Harvard en junio y se instala poco después.[3] Permanece durante unos años en Harvard, y más tarde se trasla­dará definitivamente al MoMA de Nueva York.
En enero está en Mallor­ca —por lo que no asiste a las protestas políticas en Barcelona— has­ta que viaja a París a finales de febrero y hasta después del 15 de marzo, para trabajar con Frélaut, en el taller de Lacourière, los grabados de A toute épreu­ve.[4] El estilo espontáneo de su pintura se refuerza con una probable visita a la rupturista exposición *<Véhémences confrontées> en la parisina Galerie du Dragon, dirigida por Nina Dausset (marzo 1951; tuvo un precedente más restringido en 1949), con obras de los expresionistas abstractos norteamericanos De Kooning, Pollock, Rothko, Alfred Russell, Tobey, y los informalistas Bryen, Capogrossi, Hartung, Mathieu, Riopelle y Wols. Se publica excepcionalmente en “El Correo Literario” de Madrid el 15 de marzo una entrevista que le hace Santos Torroella.
En marzo se publica una importante entrevista concedida a Manuel del Arco en “Destino” (III-1951), que aborda temas personales y artísticos. Explica que vive en Barcelona, muy tranquilo, lo que necesita para trabajar, y desmiente, después de veinte años de desidia, que haya nacido en Mont-roig y lo achaca sólo a: ‹‹Todas las biografías dicen que yo nací en Montroig. (…) La confusión viene de que tengo una finca en Montroig y vivo allí media vida.››. Se proclama sincero: ‹‹Absolutamen­te; y es la sinceridad lo que da la fuerza a un hombre››.[5]
Y repite exactamente varias de estas frases en una entrevista hacia las mismas fechas de 1951 que concede a Santos Torroella. Vive plácidamente, lo que le permite trabajar con tranquilidad y provecho, y cree que acertó al ser pintor. E insiste en que es sincero: ‹‹Absolutamen­te; y es la sinceridad lo que da la fuerza a un hombre›› y orgulloso, puesto que él quedará: ‹‹¡Sí!; en estas cosas no admito el orgullo de la modestia; en esto soy tajante››.Describe así su modo de vida: ‹‹Absolutamente metódica; horas fijas y determinadas. Me levanto a las siete en invierno y a las seis en verano; un poco de gimnasia fuerte, ducha fría siempre y al estudio hasta la una y media; como y después vuel­vo a trabajar en cosas distintas de las que me dediqué por la mañana››.[6]
En ese mismo año, en otra entrevista concedida a Charbonnier, insiste en que en esta época su obra es optimista, invita a la alegría, pero en cambio él personalmente se siente pesimista, desesperanzado ante la represión cultural que padece su pueblo: ‹‹Sí, aunque soy un pesimista nato. Sin embar­go, cuanto trabajo intento huir de ese pesimismo.›› Aunque rechaza que se le diagnostique por ello tener un temperamento dramático español: ‹‹No hay que confundir el temperamento castellano o el andaluz con el catalán, que es totalmente opuesto. Yo soy catalán.›› (no desmiente que sea español, sino castellano). Proclama que el optimismo de su obra se debe a que ella misma ‹‹Es Cataluña››, un optimismo que consigue ‹‹Riéndome de mis personajes. Riéndome del hombre, de esa marioneta que no es posible tomar en serio.››[7]
Hacia el 27 de marzo Miró está en Saint-Paul-de-Vence, en la que es probablemente su primera visita al pueblo, invitado por Prévert.[8] Hacia abril de 1951 se reencuentra con Baumeister en la Galerie Maeght.[9] El 10 de mayo fir­ma los bons à tirer pero la tirada defini­tiva se hace esperar has­ta 1956, con frecuentes viajes de Miró y Tormo a París para controlar la edición. Retorna a Bar­celona hacia fi­nales de mayo.
Pasa el verano en Mont-roig, donde trabaja en una serie de esculturas, como le escribe a Sert: “Mont-roig es magnífico. Ahora, en el verano, trabajo en una serie de esculturas en un gran taller que he construido para mí”.[10] En julio probablemente viaja a Audincourt para trabajar en el proyecto de los vitrales del baptisterio que le encargó el Padre Couturier, y al que renunciara a finales de año. Hacia ese mismo mes de julio el poeta Raymond Queneau realiza una actuación teatral utilizando un cuadro de Miró en la decoración escenográfica.[11]     Miró colabora, concediendo el derecho de reproducción de tres pinturas, en el doble nº 14-15 la revista “Carreau” que Freddy Buache redacta en Lausana, y que se dedica a España, con textos e ilustraciones sobre Picasso, el Guernica, Vicente Aleixandre, Antonio Machado, García Lorca y Miguel Hernández. Femme entendant la musique (1945) aparecen junto a un poema de Machado, Femme et oiseau dans la nuit (1946) está más abajo, y se relaciona además con poema de Jean Cassou que homenajea a García-Lorca, Il y a eu un crime dans Grenade. Por último, la pintura L’Espoir (1946) está debajo de un poema de José Herrera Petere, titulado Miguel Hernández. El simbolismo político de los tres vínculos es evidente.[12]
El 6 de di­ciem­bre vuel­ve a viajar a París, lo que recoge “La Vanguardia” encomiásticamente: ‹‹Ayer salió en avión hacia París el célebre pintor Juan Miró, una de las cumbres del arte pictórico de última hora, junto con otros nombres españoles conocidos en todo el orbe. El viaje del ilustre artista redundará, sin duda, en que se robustezca el papel que España está representando en el movimiento artístico universal y en que se reconozca con mayor evidencia aún la participación que ha tenido en la elaboración de las últimas doctrinas pictóricas.››[13]
­Pinta Libélula de alas rojas acosa a una serpiente que se des­liza en espiral hacia la cometa., en la que se manifiesta la influencia del espíritu poético y sígnico de las Cons­telaciones.

NOTAS.
[1] Carta de Miró a J.L. Sert. Barcelona, Folgaroles, 9 (29-I-1951). [Umland. <Joan Miró>. Nueva York. MoMA (1993-1994): 339, n. 747.] Menciona que pinta en su nueva casa, pero que las grandes pinturas las realiza en el taller del Passatge del Crèdit.
[2] Umland. <Joan Miró>. Nueva York. MoMA (1993-1994): 339. Se basa en carta de Miró a J.L. Sert. Barcelona, Folgaroles, 9 (29-I-1951), que menciona que acaba de terminar el mural de Harvard: “lo más poderoso que he hecho nunca”, y que a finales de febrero irá a París con la pintura, para que sea expuesta en marzo.
[3] Umland. <Joan Miró>. Nueva York. MoMA (1993-1994): 339, n. 756, según archivos del Fogg Museum de la Universidad de Harvard, y “Harvard Alumni Bulletin” (1951).
[4] Para el probable viaje a finales de febrero véase la carta de Miró a J.L. Sert. Barcelona, Folgaroles, 9 (29-I-1951), que menciona que a finales de febrero irá a París con la pintura. Sobre la colaboración hacia el 15 de marzo en el taller de Lacourière se refieren varios artículos, como un breve Anónimo. Courrier des ateliers. “Figaro Littéraire”, París (12-V-1951). Col. FPJM, v. III, p. 178, que menciona que Miró hará una larga estancia en París porque al fin ha descubierto un taller; y sobre todo el artículo de Descargues, Pierre. Le long du funiculaire de Montmartre. Picasso, Matisse et Rouault sont venus graver leurs plus beaux livres. “Les Lettres Françaises”, París (31-VII-1953). Col. FPJM, t. V, p. 7. Destaca entre los colaboradores de Lacourière a Frélaut, Dutrou, Molinier y Antoine. / Anónimo. Roger La­courière dans son atelier de Montmartre a formé quelques-uns des maîtres graveurs contemporains“France Illustration” (XII-1953). Col. FPJM, t. V, p. 38. En la p. 7 hay una fotografía de Miró con Lacourière (su única aparición en el artículo), junto a otras de Picasso, Matisse, Léger, Braque y Segonzac, con la leyenda “Quelques-uns des élèves illustres de Roger Lacourière”. Una noticia sobre que Miró partirá de Mallorca para una larga estancia en París en Anónimo. Courrier des ateliers. “Figaro Littéraire”, París (17-II-1951). Col. FPJM, v. III, p. 150.
[5] Del Arco, Manuel. Entrevista a Miró. Joan Miró. “Destino” (III-1951) 6-7. Col. FPJM, v. III, p. 170-171.
[6] Santos Torroella, R. Entrevista a Miró. Miró aconseja a nuestros pintores jóvenes. “Correo Lite­rario”, Madrid, 2 (15-III-1951).
[7] Charbonnier, G. Entrevista a Joan Miró, ra­diofóni­ca para Radio Nacional de Francia (1951). ed. Le Mono­lo­gue du Peintre. Julliard. París (VII-1960). Reprod. en “El País” Semanal nº 1.097 (5-X-1997) 138-142.
[8] Rico, Francis. Venus des quatre coins du monde…”L’espoir” (27-III-1951). Col. FPJM, v. III, p. 162. / Anónimo. L’âge d’or. “L’Intransigeant” (28-III-1951). Col. FPJM, v. III, p. 162. Se sugiere que es invitado de Prévert en Saint-Paul. / Rico, F. “Journal du Dimanche” (1-IV-1951). Col. FPJM, v. III, p. 162. Se alarga su estancia al menos hasta el 1 de abril, para asistir a la Fête des Vins de Saint-Paul. / Anónimo (¿Rico, F.?). Les grands peintres à la Fête du vin. “France Dimanche” (8-IV-1951). Col. FPJM, v. III, p. 164. Miró asiste junto a Braque, Chagall, Matisse, Picasso y Utrillo.
[9] Mauche, Jerôme. Chronologie. *<Willi Baumeister et la France>. Colmar. Musée d’Unterlinden (1999): 269.
[10] Carta de Miró a J.L. Sert. Mont-roig (17-VII-1951). [Umland. <Joan Miró>. Nueva York. MoMA (1993-1994): 339, n. 747.]
[11] Chazal, Robert. Noticia. “Cinémonde” (28-VII-1951). Col. FPJM, t. IV, p. 3.
[12] El nº 14-15 de la revista “Carreau” está en col. FPJM, v. IV, p. 38.
[13] Anónimo. De arte. Viaje de Juan Miró. “La Vanguardia”, Barcelona (7-XII-1951). Col. FPJM, t. IV, p. 26.

Joan Miró en 1952.

En 1952 finaliza en España el racionamiento de alimentos, en una serie de medidas promulgadas entre marzo y mayo, y se suaviza la situación económica y social interna, al terminar con el mercado negro. Pero al mismo tiempo la represión policial liquida el POUM reconstituido en Cataluña.
Los nacionalistas conservadores catalanes dan un paso muy arriesgado cuando a finales de mayo de 1952 el pretendiente carlista Javier de Borbón-Parma se autoproclama rey de España en el monasterio de Montserrat, bajo los auspicios del abad Escarré; Franco y Don Juan no dan importancia al incidente y pocos meses después el pretendiente se arrepiente.


Franco y Escarré en una visita a Montserrat.

Escarré, aunque entonces muy próximo al Opus Dei, ya apuntaba ser un acérrimo opositor nacionalista al régimen franquista, para lo que aprovechó los eventos de 1954 y 1958 de la consagración del altar del monasterio de Monserrat. Raguer critica la posición política del abad Escarré[1] en una época difícil para el catolicismo catalán en la posguerra, marcada por su relación con monseñor Roncalli, futuro papa Juan XXIII, y centra su atención a los hechos de 1954 y 1958 sobre la consagración del altar del monasterio de Monserrat. Vila-Abadal replica a Raguer y defiende a Escarré[2] Hubo una contrarréplica en la que Raguer insiste en criticar a Escarré por su autoritarismo y personalismo.[3]
En una prueba más de la apertura cultural que el régimen impulsa para congraciarse con las democracias occidentales se estrena el film neorrealista y crítico de Luis García Berlanga y Juan Antonio Bardem, Bienvenido, Mr. Marshall, que obtiene al año siguiente varios premios en el Festival de Cannes.
Se celebra en Barcelona, organizado por el Club 49, el II Saló de Jazz, inaugurado el 14 de junio de 1952, con muchos músicos importantes y una exposición de más de cien artistas de Cataluña, Madrid, Santander y Canarias, como Guinovart, Jordi Mercadé, Millares, Planasdurá, Saura, Tàpies...

Miró reside en 1952 en Barcelona, en su casa de Folgaroles, 9, y trabaja allí y en el taller del Passatge del Crèdit, 4.


Pollock en la Galerie Paul Pacchetti de París (1952).

Miró viaja en marzo a París, donde visita y alaba la exposición de Pollock en la galería Paul Facchetti.[4]
Weelen (1984) considera que es en el París de 1952 que Miró recibe con más sosiego y provecho las nuevas influencias americanas, específicamente de Pollock: ‹‹Pourtant, les formes les plus contradictoires de la peinture continuaient d’exister et de coexister dans ce Paris qui s’enflamme mais ne brûle jamais longtemps et accueille sinon accepte toutes les diversités. C’est à Paris, en mars 1952, quand Paul Faccheti organisa avec audace la première exposition individuelle de Jackson Pollock que Miró aurait reconnu lévidence de ses désirs. (…)››[5]
Miró acuerda en París con Scheidegger que éste le hará un libro de fotografías, tras conocer la maqueta del que le hace a Giacometti.
Probablemente también está a finales de mayo en París[6], donde contacta con Nellie van Doesburg (su viuda), Arp y Calder.[7]

El domingo 1 de junio viaja por segunda ocasión a EE UU, en avión desde Barcelona[8]; llega a Nueva York el 2. El domingo 8 de junio escribe o fecha (es posible que la redactara durante la semana anterior) una carta a su esposa, “Pilaroneta”, en la que resume su llegada a Nueva York, como si fuera el día anterior, el sábado 7, y no una semana antes[9] y menciona que le han recibido Pierre Matissse y su esposa, Sert y su esposa, además de coincidir con Louise, la esposa de Calder que esperaba el avión de este desde París. Se establecerá en la casa de campo de los Sert, en la que recibirá a los arquitectos del hotel Terrace Plaza. Explica que cenará con Bouchard y su esposa Diane, sobre el documental que este filma y desea presentar en la exposición de Miró en 1953 en París, y precisa que ya ha terminado la primera parte, la del grabado.
Probablemente Miró conoce en este viaje a John Cage, el famoso compositor norteamericano de vanguardia, con quien contactaría a través de sus mutuos amigos Varèse, Calder y Motherwell; y prueba su amistad y el interés de ambos por la cultura japonesa que Cage le regalase a Miró en septiembre del mismo 1952 una composición minimalista, Seven Haiku for Piano.
Miró visita Cincinnati el 4 de junio y contempla por primera vez su mural en el comedor del hotel Terrace Plaza.[10]
Miró, en ocasión de su estancia en Cincinnati concede una entrevista a Eleanor Bell en la que explica porque los vanguardistas españoles deben exiliarse: ‹‹There is no artistic or intellectual life. Spains painters, writers and musicians have gone into voluntary exile in Paris.››[11]
En la anterior entrevista concedida a Helen Detzel dice: ‹‹Not too many young artists are coming up in France or in Spain nowadays. The war has interrupted their lives, blighted their spirit.››[12]


Miró visitó el 5 de junio la casa de Sert en Cambridge.

El 5 de junio Miró está en Cambridge examinando su mural de Harvard; el 6-9 probablemente está en Nueva York, donde visita a Sert y trabaja en un esbozo del mural, nunca realizado, para el edificio de la ONU.[13]
El 10 de junio toma el avión de regreso a Barcelona.[14] Es un plan de viaje: “Llegada lunes (2 junio), Cincinnati miércoles (4 junio), Boston jueves (5 junio), salida 10 junio. Confirmar recepción cable”.[15]

Düchting (1989) data en este viaje de 1952 el inicio de su comprensión de la transcendencia del expresionismo abstracto:
‹‹(...) La pintura abstracta norteamericana de los años cuarenta se había dejado influir por la obra de Miró en las más múltiples formas.
Por primera vez [durante el viaje de 1952], Miró se daría cuenta entonces de las dimensiones de ese desarrollo; conocería los grandes formatos con campos monocromáticos de Marc Rothko y Barnett Newman, así como la pintura gestual y espontánea de Jackson Pollock y Robert Motherwell. Se trataría de pintores que reconocían la influencia de Miró en ciertas fases importantes de su arte. Esta retrospectiva [se refiere a la de Miró en el MoMA en 1941-1942], a su vez, tampoco dejaría de tener efectos en el desarrollo posterior de la pintura norteamericana, como lo demuestran la “post painterly abstraction”, el hecho de concebir el lienzo como un objeto, la elaboración del color en procesos automáticos (Helen Frankenthaler, Kenneth Noland, Jules Olitski, Morris Louis). En todo caso, este reencuentro fue mucho más importante para Miró, quien sólo entonces empezó a interesarse por la interacción de su pintura con la norteamericana. (...)››[16]


Scheidegger. Miró en su taller de Mont-roig (1952) [https://www.ernst-scheidegger-archiv.org/en/photos-of-artists/joan-miro/?id=470] Se fecha en el archivo en 1953. Miró viaja en marzo de 1952 a París, donde conoce la maqueta del libro de fotos que Scheidegger realiza sobre Giacometti y acuerdan que también le hará uno a Miró. Durante ese verano el fotógrafo le visita en Mont-roig y toma las imágenes, aunque su libro tardará en encontrar un editor y se publicará en 1958. 

Miró pasa el verano en Mont-roig (donde le visitan Pierre y Patricia Matisse y, a la vez, le fotografía Scheidegger y en Palma.[17]


Ravello, vista desde el hotel en el que Miró estuvo unos días en 1952 o en otra estancia posterior.

Miró viaja a Italia en octubre.[18]
En otoño Miró visita a Artigas en Gallifa, un año después que éste se haya instalado en el pueblo con su familia.
El resto del año Miró reside en Barcelona, donde conoce la muerte de su gran amigo Paul Éluard el 18 de noviembre.
El 12 de diciembre Miró asiste, junto a Picasso, Erni, Matisse y Braque, al vernissage de la exposición *<Vingt-cincq années d’affiches> (12 diciembre 1952-enero 1953) en la parisina Librairie-Galerie Kleber, que reúne 150 carteles de artistas modernos, en litografías impresas por Fernand Mourlot.[19]
En este año Miró cambia su producción hacia obras de pequeño formato que anuncian su alejamiento de la pintura de caballete. Comienza a utilizar soportes con proporciones inusuales y franjas verticales u horizontales, más o menos estrechas. Y pinta su primera tela en un gran formato, para el Museo Guggenheim, el primer trabajo que realiza sin preparación o bocetos previos, dejándose llevar por el impulso del gesto: es la evidencia del impacto del expresionismo abstracto de Pollock.

NOTAS.
[1] Raguer, Hilari. Història d’un altar: l’abat Escarré i Joan XXIII. “L’Avenç”, 77 (XII-1984) 28-40.
[2] Vila-Abadal i Vilaplana, Jordi. Història d’un altar: l’abat Escarré i i el monestir de Montserrat. “L’Avenç”, 81 (IV-1985) 30-40.
[3] Raguer, Hilari. L’abat Escarré i Franco. “L’Avenç”, 89 (I-1986) 18-29.
[4] Umland. <Joan Miró>. Nueva York. MoMA (1993-1994): 339, n. 758, se basa en libro de visitas de la galería Studio Paul Facchetti; en declaraciones de Miró, como Raillard. Ceci est la couleur de mes rêves. 1977: 97, y varias fuentes secundarias, como Rowell. Joan Miró. Selected Writings and Interviews. 1986: 279.
[5] Weelen. Joan Miró. 1984: 171.
[6] Dolors, la hija de Miró, acude a un vernissage de Matisse junto a su amiga Ida Chagall, según una fotografía aparecida en “Semaine de France” (25-V-1952). Col. FPJM, t. IV, p. 82.
[7] Detzel, Helen. What Does Hotel Mural Show? “Nothing,” Says Spanish Artist. “The Cincinnati Times” (11-VI-1952). Col. FPJM, t. IV, p. 138.
[8] Carta de Miró a Pierre Matisse (13-V-1952). Reprod. Umland. <Joan Miró>. Nueva York. MoMA (1993-1994): 339, n. 760.
[9] <Joan Miró. El legado más íntimo>. Barcelona. FJM (2022): 13.
[10] Detzel, Helen. What Does Hotel Mural Show? “Nothing,” Says Spanish Artist. “The Cincinnati Times” (11-VI-1952). Col. FPJM, t. IV, p. 138. Basada en entrevista a Miró en su visita a Cincinnati, se refiere a esta como realizada el miércoles anterior (el 4). Cita como acompañantes a Henri (el chef del restaurante), Philip Adams (curador del Cincinnati Art Museum) y Edward Dwight (su asistente). / Una fuente secundaria es MacMillan. Miró’s Public Art. <Miró in America>. Houston. The Museum of Fine Arts (1982): 102, cit. Umland. <Joan Miró>. Nueva York. MoMA (1993-1994): 339, n. 762.
[11] Bell, Eleanor. “Pas Mal” Spanish Artist Comments, Viewing His Mural Hanging for 1st Time. “Cincinnati” (6-XI-1952). Col. FPJM, t. IV, p. 138.
[12] Detzel, Helen. What Does Hotel Mural Show? “Nothing,” Says Spanish Artist. “The Cincinnati Times” (11-VI-1952). Col. FPJM, t. IV, p. 138.
[13] Carta de Miró a J. L. Sert. Barcelona (22-XII-1952). Reprod. Umland. <Joan Miró>. Nueva York. MoMA (1993-1994): 339, n. 764. Hay una reprod. de la maqueta, propiedad de la familia y localizada por María Luisa Lax, en el cat. <Miró. Poesia eta argia / Poesía y luz>. San Sebastián. Sala Kubo-Kutxa de Kursaal (2010): 27.
[14] Cablegrama de Pierre Matisse a Miró (21-V-1952). Reprod. Umland. <Joan Miró>. Nueva York. MoMA (1993-1994): 339, n. 761. 
[15] Cablegrama de Miró a Pierre Matisse (23-V-1952). Confirma que ha recibido el cablegrama y agradece la propuesta.
[16] Düchting, en Erben. Joan Miró. 1989 (revis. de 1959): 221.
[17] En el álbum de prensa de Miró hay excepcionalmente dos noticias de los diarios “Baleares” (26-VI-1952) y “Correo de Mallorca” (9-IX-1952). Col. FPJM, t. IV, p. 77. No es probable que estuviera ininterrumpidamente en Mallorca entre junio y septiembre, pero sí que estuviera en las dos ocasiones.
[18] Cebrián, Belén. Un refugio para el “dolce far niente”. Ravello, asomada al mar Tirreno, despliega su leyenda de artistas y famosos. “El País”, El Viajero 425 (9-XII-2006) 6. Cebrián explica que Miró se alojó en Ravello (cerca de la bahía de Nápoles) durante una visita, pero no especifica el año y podría ser posterior a 1952, pues consta que viajó a Venecia en 1954 y al menos una vez más a Italia después de 1957, sin fecha determinada.
[19] Aulnoyes, François des. Vingt-cincq années daffiches dexposition. “Combat”, París (12-XII-1952). Col. FPJM, t. IV, p. 145.

Joan Miró en 1953.

En 1953 se firma el armisticio en Corea pero la URSS comunica que tiene la bomba H, al tiempo que el 5 de marzo muere Stalin y acto seguido el estalinismo comienza a resque­brajarse, lo que producirá a largo plazo efectos profundos en la oposición española, facilitando por ejemplo la colaboración de Miró con los comunistas catalanes después de años de mutua desconfianza. 


Firma del Tratado España-EE UU (1953).

España firma el Tratado con EE UU y el Concorda­to con la Santa Sede, un avance que culminó con la entrada en la ONU (1955). Los acuerdos con EE UU constitu­yen el pivote internacional de esta etapa: el texto habla de un tra­tado de­fensivo, que supone la ayuda mili­tar mutua y la ayuda económica de EE UU a España. No obstan­te, fue acompañado de pac­tos secre­tos que suponían recortes de la soberanía española; así la de­cisión de activar las bases conjuntas (Torrejón, Rota, Zaragoza) en caso de emergencia, co­rres­pondía a los norteamerica­nos. Termina definitivamente el raciona­miento, al tiempo que la represión policial desarticula la UGT y el PSOE clan­destinos.
Se realiza el I Congreso de Arte Abstracto, en Santander (1-10 agosto 1953), promovido por el director del MEAC, el arquitecto José Luis Fernández del Amo, con la presencia de numerosos artistas y críticos de arte.
Se abre en Puerto de la Cruz (Tenerife), el primer Museo de Arte Abstracto en España, con un centenar de obras donadas por Westerdahl al Instituto Hispanoamericano: Miró, Arp, Baumeister, Domínguez, Ernst, Millares, Penrose, Picasso, Tanguy, Torres García... Se funda en Barcelona la Asociación de Artistas Actuales (AAA), que promoverá el arte moderno (fundará en 1957 el Salón de Mayo); Miró colaborará con sus miembros.
Este año mueren en París dos de sus maestros: el pintor Raoul Dufy (25 marzo), una de sus influencias fauves en los años 10; y el pintor Francis Picabia (1 diciembre), a quien había admirado sobremanera en los años 20.

Miró reside en Barcelona de enero a mayo, en la casa de Folgaroles, y trabaja en en su cuarto-taller y en el taller principal del Passatge del Crèdit. El prometido de su hija es tras­ladado en 1953 a Mallorca, donde le visitarán los Miró con creciente fre­cuencia.
Pinta, probablemente en los primeros meses del año, L’oi­seau au plu­ma­ge deployé vole vers l’arbre argen­té (1953).[1]
A principios de enero sufre una operación quirúrgica en la boca, que le impide hablar, aunque asiste (sin participar) en un coloquio en el Ateneo Barcelonés organizado por la Escuela Oficial de Periodismo, presentado por Manuel del Arco, en el que se pregunta a una serie de personajes “¿Cómo conquistó usted la fama?”, entre los que destacan Raquel Meller, Josep Clarà, Josep Maria de Segarra, Josep Samitier e Hipólito Lázaro.[2]
En febrero-marzo Thomas Bou­chard, que le transmite noticias de Soby[3], continúa en Barcelona, Gerona y Mont-roig la filmación de su obra so­bre Miró, con la ayuda de Michel Leiris (comentarios), Francesc Vicens (localizaciones en Cataluña), Edgar Varese (música)...[4] En esta ocasión, Miró conoce al fotógrafo Fran­cesc Ca­talà-Roca, con­tra­tado como ayudan­te de Bouchard y que sería, junto a Joaquim Gomis, uno de sus fotógrafos preferidos, de las obras ya realizadas o captándole en su taller durante sus momentos creativos; Miró apreciaría su mirada personal, que concebía la fotografía ya antes de disparar la cámara.[5]
El 2 de junio se otorga la Medalla del Instituto Francés (dirigido por Deffontaines) a Miró, Josep Gudiol, Salvador Millet, Lluís Pericot y Carles Riba.[6]
Le hacen un gran homenaje en París en junio de 1953, por su 60 aniversario, orga­nizado por Aimé Maeght y Pierre Matisse —ambos habían estado en Barcelona a principios de febrero para acordar los detalles[7]—, con motivo del estreno de una primera versión de la pe­lícula de Bouchard[8], seguido sucesivamen­te por grandes ex­posiciones en sus gale­rías París y Nueva York. Miró graba en el taller parisino de Mourlot[9], donde le fo­to­grafía Liber­man, y en el taller de Lacou­rière.
El Guggenheim Museum le encarga la pintura de gran formato Pintura (195 x 378).
Se reencuentra con Artigas en Mont-roig y reanuda su traba­jo en cerámica con Artigas, realizan­do en Galli­fa, en el periodo 1953-1956, un total de 386 cerá­micas. Realiza tres esculturas de madera pintada: Pintura-objetoHorca [agrícola] y Mesa de planchar.

NOTAS.
[1] El cuadro L’oi­seau au plu­ma­ge deployé vole vers l’arbre argen­té (1953) fue su­bastado en 1989 por 1.122 millones de pesetas, el más caro hasta entonces de Miró.
[2] Anónimo. El coloquio de ayer en la Escuela Oficial de Periodismo. “El Noticiero Universal” (17-I-1953). Col. FPJM, t. IV, p. 170. / Anónimo. Análisis de prestigios, en el Ateneo Barcelonés. “El Noticiero Universal” (17-I-1953). Col. FPJM, t. IV, p. 170. / Minguet. Joan Miró en el arte español. Una aproximación cronológica (1918-1983). *<Ver a Miró. La irradiación de Miró en el arte español>. Madrid. Fundació La Caixa (1993): 75.
[3] Miró informa de su contacto con su mutuo amigo Bouchard en una carta a Soby (1953). cit. Rowell. Joan Miró. Selected Writings and Interviews. 1986: 232. / Rowell. Joan Miró. Écrits et entretiens. 1995: 253. / Rowell. Joan Miró. Escritos y conversaciones. 2002: 319.
[4] Anónimo. Crónica de la jornada. Ante el homenaje a Juan Miró. “La Vanguardia­“ (4-II-1953). Col. FPJM, t. IV, p. 169. / Anónimo. Una película sobre el famoso pintor Juan Miró. “Baleares­“, Palma (5-II-1953). Col. FPJM, t. IV, p. 168. / Anónimo. El cine y el pin­tor Juan Miró. “Desti­no” (7-II-1953). Col. FPJM, t. IV, p. 168. Recoge una amplia entrevista (¿de Teixidor?) con Bouchard, en la que explica el proyecto de su tercer documental sobre Miró y que Francesc Vicens le ayuda a encontrar localizaciones. / Anónimo. Noticiario. “Revista­“ (16-II-1953). Col. FPJM, t. IV, p. 168. / Anónimo. Entrevista. Thomas Bouchard. “Revista­“ (16-II-1953). Col. FPJM, t. IV, p. 169.
[5] El fotógrafo Català-Roca explica que intentó contactar con él a través de Prats, pero que este, involucrado con Gomis en el fotoscop de Miró, le dio largas, por lo que fue el cineasta norteamericano Bouchard quien les presentó. [Recordant Joan Miró. Conversa entre Lluís Permanyer i Francesc Català-Roca. <Mirar Miró. El Joan Miró de Català-Roca>. Palma de Mallorca. FPJM (3 septiem­bre-31 octubre 1993): 7.]
[6] Redacción. Mesa de redacción. “La Vanguardia” (3-VI-1953) 11.
[7] Anónimo. Crónica de la jornada. Ante el homenaje a Juan Miró. “La Vanguardia­“ (4-II-1953). Col. FPJM, t. IV, p. 169.
[8] Un artículo de 1953, probablemente de Joan Teixidor, menciona la primera versión del filme que presenta a Mi­ró como el mejor pintor actual en España, y del que se prepara un primer estreno en Harvard en homenaje a su sesenta aniversario. [Anónimo. El cine y el pin­tor Juan Miró. “Desti­no” (7-II-1953). Col. FPJM, t. IV, p. 168.] Miró comenta que Bouchard todavía trabaja en el filme a principios de 1953 [Carta de Miró a Leiris. Folgaroles (9-II-1953) FJM]. Sobre los estrenos en París y Harvard en 1953 (probablemente en abril) de la primera versión: Miró. Declaraciones. “La Van­guardia” (20-VI-1954). El 9-XII-1955 se presentó nuevamente en Harvard, aunque en versión distinta; asistieron ‹‹estudiantes, profesores y personalidades relacionadas con las artes››, como explicará Pierre Matisse en una carta a Miró [Russell. Matisse, Father & Son. 1999: 353].
[9] Varsot, Charles. Les fréres Mourlot. Où Picasso, grattant le zinc apprit un nouveau métier. “Soir-Dimanche”, París (20-VIII-1951). Col. FPJM, t. IV, p. 6. ‹‹Dans une autre salle, une dizaine de Miró, rouge vert et noir en bataille, séchent, pendus à une corde››. También había en ese momento obras de Picasso, Léger, Renoir...

Joan Miró en 1954.

En 1954 Alemania se integra en la OTAN. España comienza la descolonización para mejorar su imagen exterior, y entrega el protectorado del Rif al nuevo reino de Marruecos, reservándose Ceuta y Melilla. El PCE promueve un frente nacional antifranquista. El presidente de la Generalitat en el exilio, Josep Irla, cede el poder a Josep Tarradellas, elegido presidente el 5 de agosto, en la embajada de la República española en México; en los años siguientes el presidente exiliado sería apenas el último fanal del catalanismo.
El gran capital catalán comienza a reivindicar más libera­liza­ción eco­nómica (y proteccionismo aduanero) y reaparece el na­cionalismo burgués catalán.

Se celebra la *<II Bienal Hispanoamericana de Arte>, en La Habana (inaugurada a finales de abril y abierta al público de mayo a septiembre de 1954), con la presencia de importantes vanguardistas españoles, pero sin la participación de Miró.
El MEAC abre la Sala Negra con una exposición pedagógica de “Maestros del Arte Abstracto”, con reproducciones de obras de Miró, Arp, Delaunay, Kandinsky, Klee, Léger y Mondrian. Salvador Espriu publica el poema­rio El cami­nant i el mur, que será emblemático para la oposición de­mocrática catalana.


Eugenio d’Ors. 

Mueren cuatro protagonistas de su juventud y formación: los fauvistas André Derain (8 de septiembre) y Henri Matisse (3 de noviembre), el escritor Eugenio d’Ors (25 de septiembre) y el crítico de arte y su primer introductor en París, Maurice Raynal. Hemingway, uno de los mejores amigos norteamericanos de Miró, gana el premio Nobel de Literatura. 

En 1954 Miró reside sobre todo en Barcelona, en la casa de Folgaroles, y trabaja en su cuarto-taller y en el taller principal del Passatge del Crèdit. Hace varias breves estancias en Galli­fa para traba­jar con Artigas, en su gran plan de obras para 1954-1955.[1] El 25 de febrero se realiza un primer grupo de cerámicas.[2]
Viaja a París (enero, marzo y mayo para su trabajo de grabador) y Vene­cia (junio). Por ejemplo asiste en marzo al vernissage de una exposición de la pintora norteamericana Anne Harvey en la Galerie Nina Dausset, junto a Calder, Max Ernst, Giacometti, Dora Maar, Michaux, Zadkine..., una muestra de la cual Patrick Waldberg había escrito el prefacio del catálogo.[3] En estos viajes continúa con sus numerosos proyectos. Miró regala una obra (Composition) al abad Pierre —André Grouès (1912-2007), en vida conocido como el “ángel de los pobres”; no es Pierre Dubois, un colaborador del padre Marie Alain Couturier—, para su venta en la Galerie Charpentier (abril 1954) en favor de los pobres; se vende por 220.000 a 230.000 francos; con una recaudación total de 9,25 M de francos; otros colaboradores fueron Braque, Chagall, Van Dongen, Matisse, Rouault (el más generoso), Jacques Villon.[4] Prévert prepara en agosto unos textos poéticos para su inmediata publicación, el Romancero Miró en “Les Lettres Nouvelles” de París (IX-1954)[5], y que dos años después se publicarán en un libro ilustrado, Joan Miró (1956), para Maeght, y comenta: ‹‹Oui, avec Ribemont-Dessaignes. Que voulez-vous, nous sommes liés à Miró par un cadavre: le surréalisme...››[6] Y en otra entrevista en agosto de 1954 Prevert puntualiza que ahora escribe: ‹‹Une ouvrage sur Miró... Jaime tout ce quil fait... Et puis, nous sommes liés par un cadavre, nest-ce pas?...››[7]

Miró realiza varios via­jes a Ma­llorca en a­bril, ju­nio... El motivo de esta especial frecuencia es que su vida familiar sufre un brusco cambio: su hija se casa en Barcelona el  12 de octubre de 1954 (la misma fecha que la boda de Joan y Pilar en 1929) y se marcha a Mallorca.
Los hechos se pueden reconstruir en las fuentes fami­lia­res, tanto escritas como orales. Una parte minoritaria afirma que la hija siguió a los padres, que habían decidido antes venir a Mallorca por su apego a la isla. Otra parte, mayoritaria, y que yo opino que es más verídica, es que los padres siguieron a la hija.
Según las fuentes orales, en los primeros años 50, los Miró querían que su hija se casara con un diplomático (no se sabe si es­pañol o extranjero) que la pre­ten­día, pero ella pre­firió a David Fernández (David Prá­xe­des Emilio Fer­nández, 1926-1964), un astu­riano, mo­desto funcionario de aduanas (era “vista” en los puertos, responsable­ de comprobar físicamente las mercancías), que consiguió un destino en Palma hacia 1953 y se comprometió entonces con Dolors. Su nieto mayor, Emilio Fernández, corrobora que su mad­re se casó con ‹‹un astu­ria­no funcio­nario de aduanas, sin las simpa­tías de Joan Miró, que le espetó a su hija: “¿Cómo vas a casar­te con un pin­cha sacos?”, cuando esta le presentó a su futuro marido.››[8]
Miró tuvo con él, tan alejado del mundo cultural y ar­tístico, una relación respetuosa pero distante. ­Para la hija de Miró, como para casi todas las mujeres españolas de su tiempo, el matrimonio debía ser la única salida para escapar de una vida demasiado controlada en el hogar familiar.
Dolors Miró declara (1988) que su vida matrimonial no fue muy feliz, en parte por la presencia constante de sus padres, con los que vivió en Bar­celo­na hasta 1954: ‹‹Hasta los 24 años, que fue cuando me casé y nos fuimos todos a vivir a Palma de Ma­llorca, que era lo que de verdad le gustaba a mi padre››.[9] Detalla (1993): ‹‹Muy pronto me di cuenta de que mi padre era algo espe­cial y durante un tiempo hubiera preferido que tuviera otro oficio... como los que te­nían los padres de mis amigas. Al ser hija única me sentía ago­biada. Tanto mi padre como mi madre me superprotegían. Pasé una juventud terrible. No me dejaban salir con amigos y después no les gustó la persona con la que había decidido casarme. Por no contrariarles del todo nos trasladamos a Mallorca junto a ellos. Ello supuso un craso error. Lo único bueno de aquella época fue­ron los dos hijos que tuvimos, David y Emilio, los nietos que mi padre adoraba porque eran un poco como los hijos varones que no había podido tener. Pero siempre había admirado a mi padre como artista por su coherencia de vida, y cuando acepté su for­ma de ser, nos reconciliamos y me volví a sentir unida a él como cuando era niña.››[10] Ese mismo año (1993) se contradice al explica que fueron los padres quienes la siguieron a Mallorca.[11]
Lluís Juncosa, el cuñado de Miró y una fuente muy fiable en los detalles, recuerda: ‹‹Miró hu­biera deseado para su hija una persona más vincula­da al mundo del arte, pero no se opuso a la boda sino que trasladó su do­micilio de Barcelona a Palma para vivir cerca de ella y sus nietos.››[12]
En suma, fueron sus padres quienes se trasladaron detrás de ella, de modo que mantuvieron un control tanto familiar como económico, porque su marido tenía unos ingresos muy modestos. En abril de 1954, medio año antes de que su hija se casara, pero sabiendo desde el año anterior que se iría a vivir a Mallorca junto a su marido, los Miró ya planeaban trasladarse a la isla.[13] Y compran la finca de Son Abri­nes hacia el 10-13 de junio.[14]
De resultas la vida de Miró se partirá entre Barcelona, en la casa de Folgaroles y el taller del Passatge del Crèdit; Mont-roig, donde la masía sigue siendo su retiro estival; Mallorca, cada vez con más frecuencia; París, adonde viaja a menudo y tiene en la Rue d’Alger un apartamento-taller permanente (casi secreto, estaba en una de las zonas más caras de la ciudad, casi al lado del Louvre); y otros lugares adonde viaja ocasionalmente, como Gallifa… Son años difíciles para que Miró trabaje, con tanto ajetreo.


Jac­ques Dupin. 

Los Miró pasan el verano de 1954 en Mont-roig. Co­no­ce en París a Jac­ques Dupin cuan­do este entra a tra­bajar en la gale­ría Maeght; y poco después le visita en Barcelona. Dupin (2004) recuerda que conoció a Miró en 1954: ‹‹Jai eu la chance de le rencontrer en 1954. Jai ensuite écrit en 1956 un texte sur Miró pour une exposition en Belgique. Sur ces entrefaites, on ma commandé une grande monographie, qui est sortie en 1960.››[15]
En el otoño Miró vuelve a viajar a París y visita la exposición *<Les Naifs Espagnols des XVII et XVIII Siècles> organizada por André Laszlo en las Galeries Ambroise.[16]
Disfruta de una im­por­tante an­to­lógica itinerante, comenzada en Krefeld, que le con­sagra en Alemania. Sobre todo, Miró es seleccionado como independiente (por lo tanto, no inscrito en el pabellón español) para la Bie­nal de Venecia (1954) y ob­tie­ne el Gran Premio de Grabado de la Bienal (Ernst el de pin­tura y Arp el de escultura).[17]

NOTAS.
[1] Carta de Miró a Maeght. (7-VI-1954). / Carta de Miró a Breton. (18-I-1955). [Umland. <Joan Miró>. Nueva York. MoMA (1993-1994): 340, n. 768.].
[2] Dupin. Miró. 1962: 473. / Umland. <Joan Miró>. Nueva York. MoMA (1993-1994): 340, n. 771.].
[3] Anónimo. Une Émily Bronte de la peinture. “Les Lettres Nouvelles” (IV-1954). Col. FPJM, t. V, p. 63. Anne Harvey no volvió a aparecer en publicaciones importantes de arte.
[4] Anónimo. À la galerie Charpentier. “Journal du Dimanche”, París (4-IV-1954). Col. FPJM, t. V, p. 55. / Anónimo. À la galerie Charpentier. “Le Monde”, París (6-IV-1954). Col. FPJM, t. V, p. 55. / Anónimo. Le mois artistique“L’Information Artistique”, París (V-1954). Col. FPJM, t. V, p. 68, con lista completa de los artistas que colaboran.
[5] Prévert, J. Romancero Miró. “Les Lettres Nouvelles”, París, 19 (IX-1954) 321-332. Col. FPJM, t. V, p. 93. Incluye poemas Oasis Mi­ró (321), Miroir Miró (322), Cirque Miró (322-324), Romancero Miró (324-332).
[6] Joly, Pierre. Interview express à Saint-Paul-de-Vence. Jacques Prévert lit le journal et parle peinture“Paris-Normandie”, Ruán (27-VIII-1954). Col. FPJM, t. V, p. 86.
[7] Anónimo. Entrevista a Prévert. À la pêche à la perle“Figaro-Littéraire”, París (VIII-1954). Col. FPJM, t. V, p. 91.
[8] Emilio Fernández Miró. Declaraciones. “Panora­ma” (26-IV-1993).
[9] Miró, Maria Dolors. Declaraciones. “Lectu­ras” (6-VII-1988) 30-33. Errores: se refiere a la invasión alemana de Francia en 1940, no al desembarco de Normandía de 1944; dice que se casó en 1955 (fue en 1953).­ La hija es, en general, una fuente fiable para los aspectos sentimentales, pero no para las fechas y los detalles: p.e. en otra entrevista dice que escaparon de Francia en 1941 [Miró, Maria Dolors. Declaraciones. “Ultima Hora” (7-VIII-1988)].
[10] Miró, Maria Dolors. Declaraciones. “Greca” (V-1993).
[11] Anónimo. En­trevista a Mª Dolors Miró. “Pano­rama” (26-IV-1993).
[12] Lluís Junco­sa. Declaraciones.”Pano­ra­ma” (26-IV-1993). Enuncia lo mismo en Estel fulgurant: 39.
[13] Carta de Miró a Pierre Matisse. ¿Palma? (17-IV-1954). [Umland. <Joan Miró>. Nueva York. MoMA (1993-1994): 340.] Menciona por primera vez sus planes para instalarse en Palma: “Este lugar es maravilloso (…). Vamos a comprar una casa cerca de Palma en un espléndido solar. Dividiendo mi tiempo entre aquí y París, y de tiempo en tiempo haciendo un viaja a Nueva York será ideal a la vez para el trabajo y la salud.” Probablemente de esta estancia es una fotografía de 1954 pub. en Joan Punyet Miró. Una mirada íntima, en De la Cierva; Julián; et al. Joan Miró. 2007: 109. La imagen, tomada por “Reportajes aéreos”,  muestra al matrimonio Miró con ropa de abrigo bajando del avión.
[14] Carta de Miró a Pierre Matisse. Barcelona (8-VI-1954). [Umland. <Joan Miró>. Nueva York. MoMA (1993-1994): 340, n. 772] Ha comprado un solar en Palma para construir su casa, y un taller que será diseñado por Sert.
[15] François Legrand. Entretien avec Jacques Dupin. Leffraction poétique, en AA.VV. Miró au Centre Pompidou. “Beaux Arts Magazine”, hors-série. 2004: 71.
[16] Sentís, Carlos. Les “Naifs Espagnols”. “ABC” (XII-1954). Col. FPJM, t. V, p. 125. El periodista encontró a Miró visitando la exposición de 107 artistas poco conocidos, y apunta que Miró “admiraba atentamente los barrocos primitivos, que él no conocía”. Sentís (Barcelona, 1911) publica en 2006 un tomo, Memòries d’un espectador, en la editorial La Campana, al que seguirá otro tomo, y que probablemente darán noticias sobre sus contactos con Miró desde esta época. [Ginart, Belén. Recuerdos de un curioso empedernido. “El País”, Cataluña (2-XII-2006) 42.] Cuito advierte que los exiliados consideraban traidores a Ignasi Agustí, Manuel Brunet, Joan Estelrich, Josep Pla, Carles Sentís, Joan Teixidor, por ser colaboradores de la revista “Destino”, como consta en un artículo de Xammar aparecido en la revista del exilio “Quaderns d’estudis polítics, econòmics i socials”, Perpinyà (VI-1947). [Cuito, Amadeu. Unes memòries de Carles Sentís“El País”, Quadern 1.194 (4-I-2007) 3.] Con algunos de estos, sin embargo, Miró se relacionó con frecuencia mayor (Teixidor) o menor (Sentís), lo que viene a corroborar las diferencias entre los opositores al régimen franquista, sobre todo entre los que vivían en el interior, como Miró, y los exiliados.
[17] Miró pensaba que Ernst ganaría el Gran Premio de Pintura de Venecia: Carta de Miró a Pierre Matisse. (27-VII-1954). / Carta de Miró a Aimé Maeght. (14-IX-1954). [Umland. <Joan Miró>. Nueva York. MoMA (1993-1994): 340, n. 773].

Joan Miró en 1955.

En 1955 es un año de relativa paz internacional: se celebra la conferencia afro-asiática de Bandung, que vertebra el movimiento de países no alineados, y se proclama la independencia de Marruecos, al tiempo que Es­paña entra en la ONU.
En Cataluña nace el grupo de oposición Catò­lics Catalans, con plantea­mien­tos políticos cercanos a los de Miró; uno de sus miem­bros es Jordi Pujol i Soley, futuro presi­dente de la Gene­rali­tat.


En el plano cultural destaca la celebración en Barcelona, en el Palacio de la Virreina y el Museo de Arte Moderno (24 septiembre 1955-6 enero 1956) de la *<III Bienal Hispanoamericana de Arte>, con una importante representación de pintores abstractos, incluido Tàpies; pero en la exposición anexa *<Precursores y maestros del arte español contemporáneo> en el Palacio de la Virreina (diciembre 1955), en la que hay obras de Picasso (nada menos que 57), así como de Barradas, Gargallo, Hugué, Nonell, Torres García... no se selecciona a Miró, según la prensa por razones administrativas, que encubren la censura política.[1] 


También con ocasión de la Bienal, se presenta la exposición *<El arte moderno en los Estados Unidos> (24 septiembre-24 octubre 1955), en los mismos locales de Barcelona, con obras seleccionadas por Dorothy C. Miller, conservadora del MoMA, entre los expresionistas abstractos y otros vanguardistas norteamericanos, como Albers, Baziotes, Calder, Davis, De Kooning, Gorky, Kline, Man Ray, Motherwell, Pollock, Rothko, Still, Tobey... y proyectos de los arquitectos Philip Johnson, Mies van der Rohe, Richard J. Neutra y Frank Lloyd Wright. Probablemente Miró asiste a estas exposiciones y tiene ocasión de conocer mejor el expresionismo abstracto.


Georges Bernier funda en 1955 la revista mensual “L’Oeil”; Bernier, un intelectual que era un gran amigo de Lacan, Masson y varios surrealistas, otorgará desde el principio una continua atención en su revista a Miró, que la recibirá el resto de su vida y cuya colección donará a la FJM.[2] Se publica en 1955 el libro Les européens del fotógrafo Henri Cartier-Bresson, con una cubierta de Miró.
Miró sufre el fallecimiento de varios artistas: Yves Tanguy (15 de enero), uno de sus más cercanos amigos de finales de los años 20; Nicolas de Staël (16 de marzo), a quien había tratado a menudo en los años 30; Fernand Léger (17 de agosto), uno de los artistas que le habían influido con su purismo en los primeros años 20 y al que conoció a fondo más tarde[3]; y Willi Baumeister (31 de agosto), que había sido amigo y ocasionalmente seguidor suyo.

En 1955 Miró reside la mayor parte del tiempo en Barcelona, en su casa de Folgaroles, 9. Pasa breves estancias en Ga­llifa, junto a Artigas, para trabajar en sus proyectos de cerámica.[4] Pasa parte del verano en Mont-roig, donde este año cambia la familia de masovers, que desde ahora serán los Rovira.[5]
Realiza fre­cuentes viajes a Mallorca, donde sus estancias se hacen progresivamente más largas, para estar con su hija y seguir las obras de la casa y el taller. Co­mienzan en Pal­ma en ju­lio las obras del taller proyectado por Sert, que ha enviado la maqueta a la dirección postal del yerno de Miró, David Fernández, aprovechando su condición de agente aduanero; el constructor es el maestro de obras Miquel Crespí. Destaca el nacimiento en Palma de su primer nie­to, David­ Fernán­dez Mi­ró, el 25 de agosto de 1955.
Miró trabajaba en enero con Artigas con el objetivo (no cumplido) de completar suficientes cerámicas para organizar una exposición en el verano en París, pero tendrá que esperar a 1956 —será la famosa <Terres de grand feu>—, aunque una primera serie la terminará ya en la primavera. Le escribe a Breton el 18 de enero de 1955 —excusándose con su trabajo de no contribuir a un proyecto de Breton—:
‹‹Estoy muy ansioso de conocer si la exposición de cerámica que estoy preparando, con Artigas, para este verano en París estará lista. / (...) La palabra cerámica es, por supuesto, sólo un pretexto y una vía de reacción contra las cosas idiotas que se han hecho cuando se usa este término. Esperamos, no obstante, que esta exposición esté lista a tiempo y que podamos pasar un largo tiempo en París y tengamos una larga conversación contigo sobre estos asuntos. (...) Por un año me he consagrado a las cerámicas, apenas he pintado.››[6]
Visita en febrero el vernissage de la muestra <Arte Popular Japonés>, presentada por el Club 49 con obras (juguetes y objetos) de las col. privadas de Eudald Serra y Celso Gomis; Cirici pronuncia la conferencia La Plástica Japonesa. Es otra prueba más, del interés de Miró por el arte oriental, así como de su amistad con Serra, con quien se fotografía en la exposición.[7]
El 28 de febrero se celebra en París una subasta de obras de arte donadas por los artistas en beneficio de la asociación Polio, que protege a los afectados por esta enfermedad. Participan Miró, Antoine Bourdelle, Chagall, Cocteau, Ernst, Matisse, Picabia, Picasso, Utrillo, Waroquier...[8]
Después de fina­lizar en la pri­mavera una se­rie de cerámicas, realiza una serie de pin­turas sobre car­tón, como El canto del pájaro al rocío de la luna, y acto seguido deja de pin­tar hasta 1959 (tres años y medio apro­xi­mada­mente), por causas per­so­nales (los preparativos y las consecuencias del trasla­do a Palma) y artísticas (la intensa dedicación a la ce­rámica y el grabado, la revisión de sus apuntes), aunque hará dibu­jos y continuará algu­nos cua­dros.
El 4 de julio se le encarga (se formaliza el contrato en octubre) una pareja de mura­les para el edi­ficio de la UNESCO en París y poco después co­mienza a pro­yec­tarlos, lo que se en­cade­na con otras series de cerámicas.[9] Realiza una estancia en París probablemente desde principios de diciembre, pues Giacometti el 3 le regala un dibujo y dialoga el 20 de diciembre con los arquitectos sobre el emplazamiento y la dimensión de los murales.
Participa en junio en la <Documenta I> de Kassel. Se celebra la primera expo­si­ción de Miró en la Sala Gas­par, en oc­tubre de 1955, en una co­lectiva de grabados; habrá ocho de Miró en esta sala en el pe­riodo 1955-1968, antes de la gran antoló­gica de 1968, con un nulo impacto oficial, pero una gran influencia sobre la van­guardia artística. El 7 (algunas fuentes refieren el 9) de diciembre se presenta el filme de Bouchard, Around and About Miró, en el Fogg Museum de la universidad de Harvard.[10]

NOTAS.
[1] Minguet. Joan Miró en el arte español. Una aproximación cronológica (1918-1983). *<Ver a Miró. La irradiación de Miró en el arte español>. Madrid. Fundació La Caixa (1993): 76.
[2] Roudinesco, Elisabeth. Jacques Lacan. Esbozo de una vida, historia de un sistema de pensamientoAnagrama. Barcelona. 1995. 815 pp. El libro contiene numerosas referencias biográficas a Bernier, así como a muchos protagonistas de la vida intelectual francesa del s. XX conocidos de Miró (Balthus, Bataille, Breton, Dalí, Leiris, Masson, Picasso, Queneau…), e ilumina su contexto histórico-cultural. En cuanto a la colección de la revista “LOeil” que Miró donó está en la sala de lectura de la biblioteca de la FJM.
[3] Carta de Miró a J.Ll. Sert (posterior a 15-VIII-1955) FLL. [Juncosa. Miró / Sert en sus propias palabras. Correspondencia 1937-19802009: 197, sólo data en 1955.] Lamenta la muerte reciente de Fernand Léger, que sólo unos días antes de morir le había enviado una carta, y que no era suficientemente reconocido, justo cuando Maeght negociaba con él una gran exposición. Comunica también que no han empezado a trabajar en el techo del taller, y que ha encontrado una habitación para usarla como taller provisional, para unos pequeños formatos y el Ubu-Roi para la revista “Verve”.
[4] Carta de Miró a Pierre Matisse. Palma, Son Abrines (16-VIII-1955). [Umland. <Joan Miró>. Nueva York. MoMA (1993-1994): 340, n. 773] “Mis frecuentes viajes al taller de Artigas sirven para calmar mis nervios; la cerámica exige un gran espíritu de concentración”.
[5] Permanyer. Miró. La vida d’una passió2003: 157.
[6] Carta de Miró a Breton (18-I-1955) Bibliothèque Littéraire Jacques Doucet, París. BRT.C 2141 1/2 Miró. [William Jeffett. The Shape of Color: Joan Mirós Painted Sculpture. <The Shape of ColorJoan Mirós Painted Sculpture>. Washington, D.C. Corcoran Gallery of Art (21 septiembre 2002-6 enero 2003): 26.]
[7] Calvo Serraller­. Es­paña. Medio siglo de arte de van­guardia. 1939-1985. 1985. v. I: 357.
[8] Anónimo. Sachez encore que.... “Combat”, París (21-II-1955). Col. FPJM, t. V, p. 137.
[9] Anónimo. La décoration... “Nouvelles” (3-VII-1955). Col. FPJM, t. VI, p. 4. / Carta de Miró a Pierre Matisse. Mont-roig (20-X-1955). [Umland. <Joan Miró>. Nueva York. MoMA (1993-1994): 340, n. 776] Ha recibido la invitación para realizar los murales de la UNESCO. Se entiende que es una propuesta oficial, y la de julio era informal.
[10] Anónimo. Music. Joan Miró. “The Boston Herald”, Boston (8-XII-1955). Col. FPJM, t. VI, p. 25. Refiere que el film de Bouchard se estrenó la noche anterior.

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