viernes, octubre 11, 2024

Joan Miró en 1964-1967.

Joan Miró en 1964-1967.

La fase de 1964-1967 se caracteriza por ser continuar la consolidación de su prestigio artístico en Cataluña y España, al tiempo que se inician sus primeros serios conflictos con el régimen franquista y su política cultural.

Joan Miró en 1964.
Miró (lo declara en 1968, pero es recogido en 1985) era muy consciente de que en 1964, como en el otro año emblemático de 1968, había comenzado una nueva época en su vida y su obra: ‹‹Sí, presiento una nueva etapa muy importante. La época que corresponde a después de mis setenta y cinco años. Cuando cerré mi estudio de Son Abrines para trasladarme a Francia con la finalidad de asistir a los primeros actos de mi setenta y cinco aniversario, cerré también una época artística de mi vi­da. (...)››[1] Y se aplica a sí mismo la máxima que aconseja en 1964 a los jóvenes que empiezan: ‹‹Que trabajen seriamente y a fondo, sin preocuparse de escuelas y tendencias.››[2]
Su renovada pasión es desbordante, dominada apenas por una disciplina espartana en el trabajo: se levanta todos los días a las siete o siete y media de la mañana, da un pequeño paseo por el jardín y la huerta, y acude­ a su estudio donde trabaja hasta la hora de comer; sobre las cuatro de la tarde da otro paseo y vuelve al taller a con­templar lo que ha hecho por la mañana, y lo ve distinto.[3]

En 1964 la oposición al franquismo se organiza mejor: el 11 de septiembre (Diada de Cataluña) hay una concentración prohibida de 3.000 ciu­dadanos en homenaje a Rafael Casanova; y na­cen en noviembre las CCOO de Cata­luña, primer grupo obrero bien es­truc­tu­rado desde 1939; Miró colaborará con obras para este movimiento obrero. 


En la cultura española destaca la fundación de la re­vista “Cuader­nos para el diálo­go”, promovida por Ruiz Gi­ménez, con una ideo­logía demócrata cristiana de iz­quier­da, abierta a toda la opo­sición, y asimismo la revista “Triunfo” co­mienza su labor de crítica pro­gresista, dando ambas relevancia a Miró como artista-símbolo de la oposición.


Pierre Loeb.

Muere su amigo y antiguo marchante Pierre Loeb (4 de mayo) que en febrero de este año ha cerrado su Galerie Pierre. Fallece también el pintor Roger Bissière (2 de diciembre), que había recibido una destacada influencia de Miró. En 1964 se celebra el tercer centenario de la muerte de Zurbarán, y se multiplican los actos, exposiciones y publicaciones sobre su vida y obra; Miró explicará su aprecio por este artista, con el que guarda afinidades: el volumen escultórico de las figuras, el colorido plano y una cierta dificultad para expresar el movimiento.

Miró en 1964 reside en Palma. El 25 de mayo asiste con su esposa a la sala de fiestas Tagomago, para ver una actuación del grupo Valldemosa.[4]El 30 de mayo parte en avión a Zúrich, para asistir al vernissage de su exposición.[5]
Trabaja en Gallifa a mediados de abril en el mural cerámico para la Hochshule (Escue­la Supe­rior de Ciencias Económicas, Comer­cio y Adminis­tración Pú­blica) de St. Gall, Suiza. [6]

Realiza varios viajes a París en el primer semestre. En uno de ellos, conoce al joven poeta y cantautor catalán Raimon, en el restaurante ‘Barcelona’, abierto por el catalán Fèlix Ferrer en París en 1927. Lo contó poco después el cantautor en un artículo en su ‘La columna de Raimon’ de la revista “Destino” (11-VII-1964): ‹‹Félix Ferrer nos presentó a Joan Miró y a su esposa. Miró nos dijo que estaba contento de conocernos… Charlamos unos momentos y canté unas canciones. Tras las canciones reanudamos nuestra charla. Me dijo que tenía esperanza en las generaciones que van incorporándose a la vida del país… Me preguntó por Joan Fuster [el padrino cultural de Raimon], al cual no conoce personalmente… Ya en la calle continuaba nuestra charla. Su mujer nos daba prisas: “Que fa fred Joan, vine de seguida… “. Todavía me dijo que le parecía muy interesante el movimiento de la Nova Cançó catalana y la labor que con ella se está realizando… Quedamos en que nos volveríamos a ver. Yo me quedé pensando en la cara de niño de Joan Miró; uno no sabe cómo tratarlo, si como un hermano pequeño o como un padre, con sus cabellos blancos y sus finas manos de gran artista”.››[7] El valenciano Raimon comenzaba a ser famoso por sus musicaciones de poemas de Salvat-Papasseit o Salvador Espriu, y el 7 de junio de 1966 Miró asistirá a su primer recital en el Olympia parisino y colaborarán en algunos proyectos.


A principios de marzo de 1964 realiza su segunda estancia en Saint-Paul-de-Vence, para trabajar en la instalación de sus esculturas en el Laberinto.[8] Y hace otra estancia en Saint-Paul con motivo de la inaugu­ración de la Fonda­tion Maeght el 28 de julio, con presencia del ministro de Cultura, el gran escritor André Malraux.[9] Como consecuencia imprevista de este evento, el crítico y direc­tor artístico de la Galerie Maeght, Louis Cla­yeux, dimite, al considerar que se le ha trata­do desconsi­derada­men­te (según otras fuentes por su desacuerdo en que se hiciera la fundación en Saint-Paul-de-Vence) y le sustituyen Jacques Du­pin y Daniel Lelong; ante la crisis del grupo con el que llevaba casi dos decenios colaborando, Miró permane­ce fiel a Ai­mé Maeght, mientras Gia­co­metti le aban­dona aunque per­mane­ce ligado a la Pie­rre Ma­tisse Gallery.

Mientras pasa el verano en Mont-roig con toda su familia, mue­re su yerno David Fernández en Mallorca en accidente de automóvil, el 19 de agosto, y la familia regresa a la isla durante unos días.[10]


Salón de la casa de Roland Penrose y Lee Miller.

Como consecuencia de esta muerte, Miró posterga su viaje a Londres unas semanas; finalmente, jun­to a sus amigos Arti­gas, Prats y Gomis, viaja el 12 de septiembre a Gran Bretaña.[11] Conoce a los jóvenes pintores Allen Jones y Desmond Morris, y visita la casa-taller de su gran amigo Roland Penrose, en Farley Farm (Chiddingly, Inglate­rra)[12]; asiste a su gran retrospectiva en la Tate Gallery de Londres[13], a la que si­gue la de la Kunsthaus de Zúrich, a la que también acude. Morris informa de su encuentro con Miró en Londres: ‹‹1964. Visited by Joan Miro who whished to acquire a painting by his chimpanzee, Congo. Recalling that one of Mirós earliest drawings, made in 1908 when the Spanish artist was only fifteen, was of a huge, coiling snake [Serpiente (1908). Col. FJM (246). (Dupin. 1961: p. 48.)] he arranged for Miro to be wrapped in the coils of a giant python at the London Zoos Reptile House.››[14]


Miró participa en la Docu­men­ta III de Kas­sel (27 junio-5 octubre 1964), su también tercera y última vez. A finales de año se hace una importante triple exposición con­junta en las galerías Gas­par, René Métras y Belarte en Barcelona.
Pinta numerosas obras, destacando por su gran formato Mensaje de amigo, inspirada en una carta de Calder. Termina la decoración de 13 obras monumentales de escultura y cerámica para el Laberinto de la Fondation Maeght en Saint-Paul. Acaba con Artigas el mural cerámico de la Hochshule de St. Gall, Suiza. Realiza tres cuadernos de dibujos basados en su frustrado proyecto Ariel de 1934-1935, que irá desarrollando en los años siguientes y que desembocará en el ballet L’Uccello Luce en 1981.

Tàpies, que acaba de recibir uno de los Premios Guggenheim confirma en 1964 la influencia decisiva de Miró, por encima de otros pintores españoles:
‹‹Todos. Todos aquellos a quienes llamamos maestros del arte de vanguardia. En mi país es Joan Miró el único maestro al que soy deudor. Pero aparte de este choque con visiones ya elaboradas, hay tantas cosas en el curso de una vida que van dejando huella en nuestro espíritu (...) En algunas obras he tenido, en efecto una intención erótica [en referencia a la esquematización sexual de Miró]. Pero en mis telas hay muchísimas otras intenciones. Con respecto a Miró creo que mis imágenes son más ambiguas.››[15]

NOTAS.
[1] Miró. cit. Serra. Miró y Mallorca. 1985: 278.
[2] Figueruelo, Antonio. Entrevista a Miró. Realizada para agencia His­pania Press (17-XII-1964). Pub. en “Diario de Mallorca” (19-XII-1964). Sobre la triple ex­posi­ción, Barce­lo­na.
[3] Pizá, Antonio [sin firma]. Entrevista a Miró. “Baleares” (13-III-1966).
[4] Pablito. Joan Miró ha vuelto. “Última Hora” (27-V-1964). FPJM H-3345.  Miró declara que admira al grupo Valldemosa y que conoce a sus miembros desde que eran niños, cuando él visitaba su pueblo, Valldemossa, e iba por el Hotel del Artista.
[5] Meneses, Coco. Viajó el pintor Juan Miró. “Baleares” (31-V-1964). FPJM H-3346.
[6] Carta de Miró a Patricia Matisse. Palma (5-IV-1964). [Umland. <Joan Miró>. Nueva York. MoMA (1993-1994): 342, n. 829.] Sobre la estancia en Gallifa, para trabajar en el mural cerámico.
[7] Raimon (con el nombre de R. Pelegero). Encuentro con Joan Miró. “Destino” (11-VII-1964). Reprod. parcial en Martí Rom. Raimon, Miró i Mont-roig. [https://martirom.cat/wp-content/uploads/2018/12/46-Raimon.pdf] / Altaió. Miró i els poetes catalans. 2021: 193.
[8] Umland. <Joan Miró>. Nueva York. MoMA (1993-1994): 342, n. 828, relaciona dos documentos: Carta de Miró a J. L. Sert. Saint-Paul (5-III-1964). / Carta de Miró a J. L. Sert. Palma (16-III-1964).
[9] Verots, J.C. M. André Malraux, ministre d’Etat a pris possession au nom de la France de la “Fondation Maeght”“Nice-Matin” (29-VII-1964). FPJM H-3376.
[10] Meneses, Coco. De vuelta. “Baleares” (20-VIII-1964). FPJM H-3353. Informa que la familia ha vuelto urgentemente el día anterior, debido al fallecimiento. / Redacción. Ayer, dos mortales accidentes de tráfico“Baleares” (20-VIII-1964). FPJM H-3354. Foto del coche destrozado. Informa que David Práxedes Emilio Fernández, de 38 años, de profesión Vistat de Aduanas, después de visitar a unos familiares en una finca cercana, regresaba a su casa a las tres y media de la madrugada, conduciendo un Mercedes último modelo, B 255.339. En el km 33,5 de la carretera de Inca se salió de la calzada, chocó con un poste de telégrafo y luego contra un olivo. Su esposa y dos hijos estaban en la Península. / Redacción. Ayer cuatro muertos“Diario de Mallorca” (20-VIII-1964). FPJM H-3355.
[11] Umland. <Joan Miró>. Nueva York. MoMA (1993-1994): 342, n. 832, relaciona dos documentos: Carta de Miró a Roland Penrose. Palma (6-VIII-1964). Carta de Miró a Patricia Matisse. Palma (26-IX-1964).
[12] Miró aparece sentado frente al libro de visitas de Farley Farm, en una fotografía de 1964, en Penrose, Antony. The Home of the Surrealists. Lee Miller, Roland Penrose and their circle at Farley Farm. 2001: 117. En la misma página, una fotografía muestra sobre una repisa un siurell, una figurilla mallorquina de barro de un jinete y su caballo, probablemente un regalo de Miró.
[13] Hay una anécdota sobre este viaje, que cuenta Joan Gaspar: ‹‹Una vegada que passejaven junts per Londres es van perdre. Llorens deia que ell sabia com retornar al centre i li ho explicava a Miró: Passarem per aquí, tombarem cap allà i trobarem el Sena“El Sena, no, el Tamesi”, va respondre Miró. “Així, doncs, estem ben perduts, contestà Llorens.›› [Farreras, E; Gaspar, J. Memòries. Art i vida a Barcelona. 1911-1996. 1997: 152.]
[14] Oakes. The Secret Surrealist. The Paintings of Desmond Morris. 1987: 101, con dos fotografías de Morris y Miró, que en una sostiene la serpiente pitón en Regent’s Park. Corrobora la anécdota Antony Penrose. Roland Penrose. The Friendly Surrealist. 2001: 156.
[15] Mercedes Molleda. Entrevista con Antonio Tàpies. “Artes”, Madrid, 53 (8-IV-1964). Reprod. Calvo Serraller­. Es­paña. Medio siglo de arte de van­guardia. 1939-1985. 1985. v. I: 570-571. 

ENLACES (1964).
Arte Miró. 1964. Biografía. Joan Miró y la Fondation Maeght de Saint-Paul-de-Vence (1960-1964).*
Arte Miró. 1964. Biografía. Dosier: El homenaje a Miró en 'Esta es su vida' (1964).*


Joan Miró en 1965.

En 1965 la oposición española se refuerza: se suceden las manifestaciones estudiantiles en Madrid y son represaliados varios catedráticos demócratas (García Calvo, López Aranguren, Tierno Galván) y es disuelto­ el SEU (el oficial Sindicato de Estudiantes Uni­versitarios), al fracasar en or­ganizar y adoctrinar a los estu­diantes. Varios decanos demócratas alcanzan el mando de los colegios profesionales de Abogados (Roda) y de Arquitectos (Moragas) de Barcelona, iniciando una renovación comprometida contra el franquismo. 


El abad de Montserrat, Aureli M. Escarré (1908-1968), se exilia el 24 de marzo, debido a la persecución del régimen; volverá en 1968, poco antes de morir. El 7 de julio Franco reacciona contra esta ola de protestas nombrando su octavo gobierno. 
En la cultura internacional destaca que el movimiento posvanguardista del Pop-Art triunfa en la Bienal de Venecia.


Miró se opone a la prosecución de las obras de la Sagrada Fami­lia de Barcelona, en una carta-manifiesto de intelec­tuales, artis­tas y clérigos, publicada el 9 de enero en “La Vanguardia”. Otra manifestación pública, bastante controvertida, es su apoyo a Picasso, cuando su ex-mujer, Françoise Gilot, ayudada por Carlton Lake, publicó su libro de memorias Vivir con Picasso (1964 en inglés, inicios de 1965 en francés, alemán y español), y multitud de amigos de Picasso reaccionaron escribiendo notas públicas de rechazo de la imagen que daba del artista; y entre los artistas firmantes más significados tenemos a Miró, junto a Fenosa, Hartung, Rebeyrolle, Soulages, Vieira da Silva... llenando listas que salieron en “Les Lettres Françaises” y “Arts”.[1]

Miró en 1965 reside en Palma y pasa el verano en Mont-roig, donde conoce la muerte del arquitecto Le Corbusier, ahogado en el mar el 27 de agosto. Realiza viajes a París en primavera y otoño, y a Barcelona, para trabajar la escultura en la fundición Parellada, como uno del 18 de abril. En la primavera ‹‹Lee a Rimbaud, Mallarmé y los místicos españoles.››[2]

El 23 de octubre inicia su quinto viaje a EE UU.[3] Realiza estancias en Nueva York y en Chicago, donde visita el Art Institute y contempla La Grande Jatte de Seurat.[4]
Su estancia es en buena parte descrita por Gruen (21-XI-1965) en una locuaz entrevistaComienza con la asistencia de Miró al Film-Makers Cinemathèques New Cinema Festival, en East Village, donde Gruen le encuentra: ‹‹entre ‹‹the young East Village crowd gathered here to see it all, hear it all, love it all (...) when, who should be sitting there, all neat and crisp and alert — but Joan Miró.››. Gruen resume el intenso programa que Miró ha previsto, para ‹‹rather slip into town quietly, walk about the streets, see a few close friends and visit such offbeat places as the Cinemathèque››. Miró está alegre, tiene intención de gustar a los neoyorquinos y no se reprime de deslizar una ironía sobre el “doctor” (pues realmente visita a un especialista neoyorquino).Cuando el coreano Nam June Paik presenta su Video Tape Essay No 1 –On Display-, Miró comenta: ‹‹Everything that one risks interests me. You don’t see anything like this in París. [Y cuando ve el video, que muestra imágenes rayadas mientras el artista da la espalda a los espectadores y se baja los pantalones] Ah, oui, ça c’est derrière-garde››. Luego añade: ‹‹I come to New York to be re charged. This city is the best pep-up pill ever invented. (…) [una frase final de la entrevista] Ah, what vitamins! This city is a tonic! This city is a doctor!›› Comenta que vive aislado en Mallorca: ‹‹I live in Majorca and lead a very isolated existence. I live on an island, and I am an island myself. (…) Always I walk in nature… alone. I love the night. Especially the sky. And when I look at the stars, I think of how I am thinking of how I am thinking of… nothing.›› Y añade: ‹‹And I love poetry —perhaps best of all. But my idee fixe is painting. I breathe painting: I never cease thinking about it. And when, I paint, I never really know what I will paint. I look at the many colors before me. I look at my black canvas. Then, I try to seek and equilibrium… I try do apply color like words that shape poems, like notes that shape music.›› Miró aprovecha la entrevista para mostrar una vez más su rechazo a las etiquetas convencionales ─empero, dentro de su humildad, observemos que escoge para compararse al artista más famoso─‹‹How I detest labels! And how I despise the concept of Les Grands Maîtres! When I see old friends... when I see Picasso, for example, we never talk about art at all. In fact, we never even speak in Spanish —only in Catalan, which is our native tongue. We speak of the Catalonian hills, and we become sentimental… and we are just two old men speaking of our old country.›› Finalmente: ‹‹I love the beach, the sky, the sea… they are so old, and so new.››[5]
Otros eventos de su visita fueron su asistencia a una performance de un grupo de ballet (probablemente de Merce Cunningham) para el que Robert Rauschenberg había realizado unas obras, la contemplación de cuatro films underground en el MoMA y un happening en la Astor Place Playhouse.[6]
También tiene tiempo para verse con muchos de sus amigos neoyorquinos en un cóctel por un vernissage en la Pierre Matisse Gallery.[7]
Leonard Lyons (9-XI-1965) describe otras actividades del matrimonio Miró en su estancia en Nueva York, pues acompañó al matrimonio en sus salidas. Les gustaba ir a locales con música de jazz: Miró primero visitó a un coleccionista que se interesó sólo por ver la obra de Andy Warhol y el Pop Art, entonces la corriente emergente; visitaron luego la casa de Mary Hemingway donde vieron La masía; cenaron en Le Pavillon (Miró y su esposa hablaban español con un intérprete, el sobrino de Lyon, pero entre sí lo hacían en catalán) y vino a saludarle Federico Fellini; luego fueron a la discoteca Arturo y se sentaron a contemplar una danza watusi y Miró sólo musitaba: “Caramba!”[8] Y el 17 de noviembre firmó una nueva serie de litografías en la librería Witternborn de Madison Avenue.[9]
Los efectos de este viaje en su inspiración son muy positivos, de acuerdo a una carta que le escribe en 1966 a Pierre Matisse: ‹‹pendant notre séjour à New York, qui m’a fait un grand bien, en renouvelant, et en vivifant mon ardeur de travail, avec des idées fraîches (...) Je travaille très dur, et espère vous voir bientôt pour parler de tous nos projets.››[10]

Vuelve a Palma a mediados de noviembre. Su hija Maria Dolors contrae nuevo matrimonio con Teodor Punyet, en Palma de Mallorca, el 22 de diciembre, pero poco después, el 31 de diciembre, ella y su suegra sufren un terrible accidente en Mont-roig, al ser arrollado su coche por un tren; los Miró acuden de inmediato a su lado. Este percance afectará sus vidas durante los años siguientes.
Pinta varias obras de mediano formato. Continúa la ilustración de libros.

NOTAS.
[1] Gidel. Picasso. 2003 (2002 francés): 423.
[2] Deschamps, Fanny. Entrevista. Miró. Poeta del color“?” (¿mayo o junio? -1965) 4 pp. FPJM H-3777. La datamos en base a un anuncio de turismo para julio de 1965 y que cuenta que Miró tiene abierta en París una exposición de sus últimas obras, seguramente <Miró: Cartons>. París. Galerie Maeght (4 mayo-junio 1965).
[3] Carta de Miró a Patricia Matisse. Palma (6-X-1965). [Umland. <Joan Miró>. Nueva York. MoMA (1993-1994): 342, n. 834.] Sobre el viaje a Nueva York el 23 de octubre. / Rowell. Joan Miró. Selected Writings and Interviews. 1986: 35, data el viaje en noviembre.
[4] Rowell. Joan Miró. Selected Writings and Interviews. 1986: 35, 273, 321 (n. 3).
[5] Gruen, John. Miró, Miró On the Wall And On the Town. “The New York Herald Tribune” (21-XI-1965) 48. PML, PMG B 19, 43. Reproduce el anterior en la ed. parisina de Gruen, John. Miró Slips Into Zestful New York. “The New York Herald Tribune”, París (27 y 28-XI-1965) 5. PML, PMG B 19, 26.
[6] PML, PMG B 19, 26.
[7] En carpeta PML, PMG B 19, 26 hay una lista (s/f, enviada probablemente antes de la estancia en Nueva York) de invitaciones al vernissage con “cocktail” en Nueva York, manuscrita por Miró. La lista incluye a muchos amigos y conocidos de Miró en EEUU, por lo que tiene gran interés, aunque en este caso parece que hay también varios conocidos sólo de Pierre Matisse: los artistas Ellsworth Kelly (el primero en la lista), Alexander Calder, José Guerrero, Carl Holty, Frederick Kiesler, Jacques Lipchitz, Irving Penn, Saul Steinberg, Barnett Newman; el doctor Negrín (Juan Negrín, hijo del político republicano y médico Juan Negrín, y muy amigo de Buñuel); los coleccionistas Harry F. Guggenheim, Victor Kiam, Monroe Wheeler; los arquitectos Marcel Breuer, Walter Gropius, J. Ll. Sert, Graham; los museólogos, historiadores y críticos de arte Robert Goldwater (y su esposa Louise Bourgeois, aunque no pone su nombre), William Lieberman, Thomas S. Messer, J. J. Sweeney, J. T. Soby; los músicos David Tudor, Edgar Varèse; el cineasta Thomas Bouchard; el historiador Américo Castro (en la universidad de San Diego; es el segundo en la lista); la viuda de Ernst Hemingway. En una lista reprod. en Coyle [Coyle. The Monsters in America: The Presentation and Reception of Mirós Sculpture in The United States. <The Shape of ColorJoan Mirós Painted Sculpture>. WashingtonCorcoran Gallery (2002-2003): n. 120, p. 87] tiene dos errores pues falta Robert Goldwater (invitado como Amr. And mrs. Robert Goldwater”) e incluye a Ernest Hemingway (que había fallecido en 1961) en vez de su viuda.]. Coyle incluye sólo a los pintores Ellsworth Kelly y Barnett Newman, el dibujante Saul Steinberg —que coincide con Miró en la gran muestra *<Surréalisme et peinture> de la Galerie Beyeler de Basilea (fe­brero-abril 1974) o en la *<Exposició inaugural> de la Galeria Maeght de Barcelona (15 noviem­bre-diciembre 1974)—, los escultores Alexander Calder, Jacques Lipchitz y Louise Bourgeois, acompañada por su esposo Robert Goldwater y otro historiador de arte, Alexander Liberman —un amigo de Goldwater y un importante historiador de arte, que había visitado a Miró en 1953 mientras trabajaba litografías en el taller de Mourlot en París y le destaca como excelente grabador en su monografía The Artist in His Studio (1960)—, el músico vanguardista David Tudor —con el que Miró colaboró en actos culturales promovidos por Maeght; no confundir con el editor de Tudor Publishing Co. de Nueva York , que inicia en 1972 la edición norteamericana del catálogo razonado de las litografías de Miró—, y Mary Hemingway —viuda del escritor, había dejado La masía para la antológica <Miró> de la Tate Gallery de Londres (27 agosto-11 octubre 1964), y Miró quería mantener buenas relaciones con ella para futuros préstamos, como hizo hasta que donó la obra a la National Gallery de Washington—.
[8] Lyons, L. The Lyons Den. “New York Post” (9-XI-1965). PML, PMG B 19, 43.
[9] Fotografía de Miró firmando en una mesa, con sus obras colgando en la pared, en “The Village Voice” (18-XI-1965). PML, PMG B 19, 43.
[10] Carta de Miró a Pierre Matisse (1966; por el contexto poco antes del verano)). PMGA, B19, F30. cit. Coyle. The Monsters in America: The Presentation and Reception of Mirós Sculpture in The United States. <The Shape of ColorJoan Mirós Painted Sculpture>. WashingtonCorcoran Gallery (2002-2003): 77 y en n. 122, p. 87.

Joan Miró en 1966.

En 1966 en España la Ley de Prensa aprobada en marzo inicia una apertu­ra infor­mativa, que beneficia la aparición de Miró en la prensa: en pocos meses se multiplica la cantidad de referencias periodísticas sobre el artista. Un referéndum aprueba la Ley Orgánica del Estado y se decreta el indulto total para las responsabilidades políticas por la guerra civil.
Comienza en diciembre la represión contra las clandestinas CCOO, que han vencido en las elecciones sindicales de septiembre-octubre; Miró apoya a los represaliados.


Crece la oposi­ción de los estudiantes al régi­men franquista y en Cataluña se funda el Sindicat Democràtic d’Estu­diants en la Uni­ver­sidad de Barcelona, que organiza la Caputxinada, una asamblea universitaria en el convento de los Capuchinos de Sarriá en Barcelona, los días 9-11 de marzo, acontecimiento clave en el resurgir de la oposición democrática catalana, que poco después creará la Taula Rodona Democràtica.
El acto es presidido por los poetas Salvador Espriu y Joan Oliver ‘Pere Quart’ y el filólogo e historiador Jordi Rubió. Espriu, que se quedó en el convento por una indisposición es detenido brevemente y poco después multado. Tàpies es detenido tres días por su participación en los hechos.[1]
Para pagar las multas impuestas a 33 artistas e intelectuales por participar en la Caputxinada habrá contribuciones de Picasso, Tàpies, Sartre, Beauvoir… y Miró donará una obra: ‹‹Paintings by Picasso, Miró Calder and Tapies and manuscripts of Jean-Paul Sartre and Simone de Beauvoir have helped to pay the equivalent of $42,583 in fines levied by the Spanish Government against 33 Barcelona artists and intellectuals.››[2]
El 11 de mayo se celebra una manifestación de sacerdotes en Barcelona, contra la tortura aplicada a los participantes, especialmente al estudiante de Ingeniería Industrial Joaquín Boix Lluch; de resultas, la Iglesia catalana se decanta públicamente contra el régimen franquista.


Un referéndum aprueba la Ley Orgánica del Estado y se decreta el indulto total para las responsabilidades políticas por la guerra civil. También en 1966, en diciembre, comienza la represión contra las clandestinas CCOO, que han vencido en las elecciones sindicales de septiembre-octubre; Miró apoya de nuevo a los represaliados.

En la cultura destaca la aparición del movimiento posvanguardista Minimal Art y que en noviembre se abre la gran retrospectiva de Picasso en el Grand Palais, el Petit Palais y la Bibliothèque nationale de París, con un récord mundial de pú­blico hasta entonces (403.000 asistentes), lo que será un modelo y un reto para los homenajes a Miró de 1968.
Gustavo Torner, Gerardo Rueda y Fernando Zóbel destacan a Picasso, Gris y Miró como los artistas renovadores de antes de 1939 cuyo pensamiento inspira el Museo de Arte Abstracto que inauguran en Cuenca en el verano de 1966.[3]
Es un año triste en el recuento de los amigos, porque fallecen Giacomet­ti (11 de enero)[4], Brauner (12 de marzo), Arp (7 de junio) y Breton (28 septiembre)[5]; a Brauner le había tratado poco, pero los otros tres habían pertenecido a su núcleo íntimo durante muchos años.

Miró comienza el año 1966 en Tarragona, pues el 31 de diciembre del año anterior su hija Maria Dolors había sufrido un grave accidente de coche en Mont-roig y la hospitalizaron hasta marzo de 1966 en el Hospital de la Cruz Roja de Tarragona; sus padres pasan varias semanas a su lado, y Joan Miró en agradecimiento por el trato recibido donará un tapiz al hospital.[6]
Tras una breve estancia de Joan Miró en Saint-Paul, aproximadamente desde el 10 de febrero[7] los Miró vuelven a residir en Palma, donde se hacen cargo del cuidado, permanente en los siguientes años, de los dos nietos, Emili i David, entonces de nueve y siete años, mientras la madre queda en Tarragona con su esposo, cumpliendo su difícil rehabilitación (le quedarán una acusada cojera y otros padecimientos).

Declara (1966) que ha decidido vivir el resto de su vida en la isla, incluso cuando la revista “Elle” insinúa que las torres de apartamentos que rodean la casa acabarían por “expulsar a Miró de su paraíso”, aunque reconoce que mira con disgusto la destrucción de su entorno: ‹‹No, la verdad es aquí es mi casa y mi estudio, y que aquí pienso vivir hasta el fin. Pero ya ve usted ¡qué desastre! ¡qué pena!››[8]


Una entrevista mucho más impactante entre el público es la que concede a Ninette Lyon para “Vogue” (1-III-1966), que incluye una interesante fotografía de Cecil Beaton del artista y su esposa, en el confortable salón de la casa de Penrose en Londres rodeados de obras modernas, pero lo más novedoso es el tema: el gusto culinario de Miró, que, tras los preliminares de presentación y una comida, se confiesa un gastrónomo diletante, aunque prefiere los gustos naturales y sencillos que la cocina sofisticada —lo que Lyon relaciona acertadamente con su estética—. Miró comienza diciendo: ‹‹After lunch I stretch out like an odalisque.›› y pasa a hablar de la comida, incluida una obra basada en un fracaso y que vive en Palma en una casa en una colina en Cala Mayor, con su esposa, los últimos seis años, con un taller y la cercana casa de su hija Dolors, y un jardín:
‹‹Now we can talk calmly about food. It is a very serious subject, especially from a poetic point of view, which is why I want to speak as an Epicurean poet. I am fundamentally an Epicure, perhaps because I was a frail child with hardly any appetite —I have made up for it since.
[Lyon: The malicious eye of Miró cleared as he continued:] The Melba toast I showed you at lunch reminded me of the rough, brown surface of a ploughed field. I see the sea in sardines with their scales like waves. I like peppers —green, yellow, red, like a rainbow; strawberries that smell of the forest; dandelion and watercress that I gather myself; watermelons and their black seeds that children fling catering to the floor; from my own farm, wine and olive oil —the perfume is incomparable—. All this puts me in touch with the essence of things, nature.
(…) Our house is on a hill; new, but in the style of the country; and very near the villa of our daughter, Dolores. At the bottom of our garden, cleaved to a rock, my new studio was built by the architect José Luis Sert, who designed the Maeght museum at Saint-Paul-de-Vence. He garden is filled with red-blossoming carob trees [algarrobos]. We used to feed the pulp to the horses but now scientists have invented a process to make sugar and alcohol from it. When Roland Penrose, who arranged my exhibition at the Tate in 1964, came to visit, he took some Spanish carob back for his English mare. But she was so refined she would have none of it.
In Majorque, there is a small turn-of-the century pastry shop, old-fashioned but charming, called Can Jomen. All the old ladies go there for apricot ice cream, and most of all for almond ice cream, which is really unique. I often go too, but always alone, to sample it tranquilly. I don’t like to gulp. It is almost a religious rite —the liturgy of almond ice cream—. The scent reminds me of trees in flower. Majorca is covered with almond trees, and for two weeks in spring the countryside resembles a perfumed fabric. Nothing in the world could drag me away at this time of year. I spent a long time in France. How superb and subtle French cooking is. But, for me it is too skilled, too intellectual. I am anti-Cordon Bleu, too much like the Sorbonne —with all respect to the Sorbonne—. I actively dislike sauce béarnaise, which in the long run explains much about my painting. I remember a dinner at the home of our friend, the poet Frénaud, in Paris. His wife burned the cake she was baking for us —but is looked so beautiful that I took it back to Spain. When the ceramist, Artigas, saw it, he concocted how own chef’s version of it. He made a cast, fired it in terra-cotta and enamel, and I decorated it. Now that ‘cake’ belongs to Aimé Maeght.
Exoting cooking makes me dream —and the think of the number of flower petals in a conserve of roses. Basically I am very simple —I dearly love the peasant dishes: the peasant’s bread rubbed with garlic or tomatoes and covered with a thick slice of ham. Also botifarra —a sort of Toulouse sausage— fried, and served with boiled dried beans. At home we have roast leg of lamb encircled by whole heads of garlic with only the white peeled of… then the garlic has the bouquet of hazelnut. Spinach as the Majorcans prepare it, and codfish, our great national dish, are both superb.
My wife Pilar watches over everything though we do have a cook. I tried cooking once, years ago, when we were living in París. Pilar was pregnant at the time, and tired, so I offered to prepare dinner —a simple omelette. Whether I had too much oil in the pan, or whether I beat the eggs so long. I do not know. But the omelette swelled up like a balloon, and scarcely di it arrive at the table, when it took flight and crash-lands on the carpet.››[9]

Joan Miró hará algunos breves viajes a París, Gallifa (30 abril), París (junio) y Saint-Paul-de-Vence (finales de julio), aunque pasa la mayor parte del verano en Mont-roig.


El 7 de junio de 1966 Miró asiste al primer recital de Raimon en el Olympia parisino. El joven cantautor catalán, de veintiséis años, usaba sólo su voz y su guitarra, era atrevido y rupturista, consiguiendo un gran éxito; su actuación fue emitida en diferido por la televisión francesa, mientras que el disco fue editado por “Europe 1”, obtuvo el premio de la Académie du Disque Français y su venta fue prohibida por la censura franquista, pues contenía canciones tan combativas y emotivas como Al ventDisset anysD’un temps, d’un paísSi un dia volsDiguem no—.[10]
Miró consideraba a Raimon uno de sus favoritos de la nova cançó, uno de los instrumentos más populares de la lucha catalanista, como un decenio después declara a Raillard, iniciando el hilo de la conversación una cubierta del disco, titulado Cançons de la roda del temps (1966) —la portada de Miró ganó un premio el año siguiente[11]— y más popularmente como Diguem no, que le había diseñado:
‹‹Para Diguem no, una canción que aquí está prohibida: Digamos no. La canción está prohibida. Raimon casi no puede cantar, pero se van a publicar los textos. Raimon es la protesta popular de Cataluña. Le conocí en París, cuando estaba muy lejos de ser tan conocido como ahora. Me buscó y asistí a su primer recital en el Olympia, hace años. Y ahora representa el rechazo del franquismo y las reivindicaciones catalanas. Cuando canta la policía desconfía, porque el acto se convierte de inmediato en una manifestación catalanista. (…) / [La canción Diguem no] Llega directamente al pueblo, consigue un contacto instantáneo.››[12]
Raimon se inspiraba en el libro del poeta catalán Salvador Espriu El caminant i el mur, cuya parte central tiene doce poemas que trazan un paralelismo entre el ciclo solar y vital del hombre, a los cuales Raimon añadió como conclusión el tema más político, Inici de càntic en el temple, que tuvo un inmediato éxito popular por su emotivo final: “Ens mantindrem fidels per sempre més al servei d’aquest poble”. Que Miró ayudara en este proyecto prueba su voluntad de plasmar con hechos su compromiso cívico.
La relación entre ambos continuó en los años siguientes. En 1969, en el segundo recital de Raimon en el Olympia, con canciones tan emblemáticas como Sobre la pauContra la porEl País BascA un amic d’EuskadiEl meu poble i jo… la octava de las nuevas canciones se titulaba A Joan Miró, considerada también como política por la censura, como revela que en 1976 un recital de Raimon en Zaragoza fue autorizado con la condición de que no se interpretase esta canción en ninguna de sus dos versiones, castellana y catalana.[13]



Let's Do It (Vence, 27-VII-1966). 4:08. [https://www.youtube.com/watch?v=zPGvdFYe2fo]

En Saint-Paul-de-Vence el 27 de julio asiste a un recital de jazz de Duke Ellington y Ella Fitzgerald.[14] La familia vuelve luego a Mont-roig, para pasar el verano.
El 30 de julio y el 2 de octubre de 1966 Leiris vuelve a anotar que se ha comprometido a escribir unos poemas sobre Miró.[15]
Miró, a petición de Penrose, dona en 1966-1967 una obra para sufragar el traslado del ICA londinense a la Carlton House Terrace, vendidas en dos subastas en Sotheby’s el 23 de junio de 1966 y el 12 de diciembre de 1967. Entre los artistas que también donaron obras destacan Arp, Bacon, Caro, Ernst, Hayter, Hepworth, Lam, Man Ray, Matta, Moore, Nicholson y Picasso.[16]


Inicia su relación de correspondencia con el poeta japonés Shuzo Takiguchi, autor de la primera monografía sobre Miró (1940), con motivo de su primer viaje a Japón.

El primer viaje a Japón (1966).
Este primer viaje al país del Sol Naciente fue un acontecimiento extraordinario para Miró en aquellos años. En conjunto, sus dos relativamente breves estancias allí en 1966 y 1969 suman apenas dos meses, pero actualizan y profundizan en el influjo muy anterior del japonismo, formado mediante las lecturas y la contemplación de obras en los museos y colecciones particulares.
Pero si las ideas japonistas son muy anteriores, el impacto visual le es imprescindible para interiorizarlas. Sabe que debe acudir allí. Sus primeros planes para un viaje a Japón debieron surgir a partir de su cambio de domicilio a Mallorca, pues la primera mención en sus apuntes a una lectura budista es del verano de 1957, cuando solicita insistentemente un libro sobre Lao-Tse con tanta insistencia, que pensamos que lo necesitaba para trabajar en una obra concreta: ‹‹(...) Quan tinguis un moment telefona a la senyoreta de la lli­breria Argos reclamant el llibre de filosofia xina Lao-Tse, el mateix que encarregà en Joaquim.››[17], ‹‹(...) Si poguessis demanar també a Argos si ja m’han trobat el llibre que els hi vaig demanar (el mateix que en Joaquim, del filòsof Lao-Tse, filosofia xinesa).››[18] ‹‹(...) Has telefonat a Argos demanant si ja tenien aquell libre que jo havia encarregat (com en Joaquim) del filòsof xino Lao-Tse?››[19] Finalmente, lo recibe: ‹‹(...) Vaig rebre també el llibre, mercès. Tot això t’ho saldaré quan ens vegem.››[20]
De resultas, desde 1960 aproximadamente podemos rastrear la creciente influencia del budismo en el pensamiento religioso y estético de Miró (ambos aspectos son indisociables) gracias a sus lecturas sobre arte oriental.

La idea del viaje creció lentamente, en medio de indecisiones. Raventós explica que Miró en 1961 desea so­bre todo viajar a Japón, pero que tiene mie­do de que el cho­que con otra sensi­bi­lidad le imposibilitará trabajar durante varios meses. ‹‹Es el miedo a truncar sus labo­res ini­ciadas lo que le detie­ne.››[21]
Pero cuando surge el reto de su gran antológica en Japón, tiene el pretexto perfecto. Artigas había viajado en 1962 a Japón, porque su hijo Joan Gardy Artigas se casó con una japonesa, Masako Ishikawa, pero aprovechó para avanzar en asuntos profesionales y Artigas volvió entusiasmado, con nuevas ideas que moverían todavía más a Miró para viajar a aquel país. Por fin, desde 1964 y sobre todo en 1965 y 1966 Miró la preparará, dedicándose paralelamente con su característica disciplina a conocer su pensamiento estético, leyendo poesía japonesa y ensayos de filosofía budista, pues di­ce: ‹‹(...) leo —actualmente a Góngora y poetas chinos—, paseo por el campo o escucho música; busco algo que sostenga la vibración durante las horas que no pinto.››[22]

En una poco conocida entrevista concedida al periodista Toshio Matsubara justo antes de su primer viaje a Japón en 1966, explica que: ‹‹I am impressed by the sensitivity of the Japanese who respond to a small stone, a drop of water, a handful of earth ─their love toward apparently insignificant things. That is what I have constantly felt from the many Japanese poems and books that I have read in French and Spanish translation since my youth.›› Sobre todo un libro: ‹‹In particular, my enthusiasm was accused by the Book of Tea [Miró se refiere al libro de Tenshin Okakura].›› Y comenta la importancia de haber conocido a Masako Ishikawa, la esposa de Joan Gardy, en su interés por el Japón. Miro señala la influencia del Japón en su propia obra, sobre todo la cerámica: ‹‹More than can be fathomed. My ceramics ae made by Western European techniques that differ from Japanese methods, but I believe that the Japanese feeling appears strongly in them. Through the sensitivity of the Japanese, their ceramics are superb works of art in which “something wonderful” is created out of the ordinary.›› Y también en la pintura: ‹‹At the coming exhibition in Japan, my painting that is extremely wide will be shown but this is a work that received its inspiration from Japan’s traditional Emakigami.›› Recuerda brevemente su evolución desde su primera estancia en París. Y cuenta sus deseos respecto al próximo viaje a Japón: ‹‹I would like to see and come into contact with everything I can. Although I would like to stay in Japan for about one year. I regret that I will not able to do so because of pressure of work. I am happy and proud that as evidenced by the realisation of the coming exhibition in Japan, the art lovers in Japan are showing great interest in my work. I hope that I will able to make many friends in Japan during my visit there.›› Y concluye: ‹‹I seem to be more famous in Japan than I thought.››[23]

Miró emprende el viaje el 20 de septiembre de 1966­ y le acompañan Aimé Maeght, Josep Llorens Artigas, y las esposas de los tres, así como el periodista Matsubara. En Japón debía estar ya Joan Gardy Artigas, que había inaugurado la exposición de Miró tiempo antes.[24] Llega a Japón el día siguiente, estando allí del 21 al 5 de octubre, según Kenji Matsuda, puesto que el regreso a París está fechado con certeza el 6 de octubre, resultando erróneas otras dataciones más breves, como las que lo finalizan el 30 de septiembre (Masao Kameda y Daniel Giralt Miracle).[25]




Se conocen algunas reseñas y fotografías de esta primera estancia y por ellas sabemos que su éxito público fue excepcional y que realizó allí algunas pinturas.

Matsuda apunta que Miró, en su segundo día de estancia en Tokio, el 22 de septiembre de 1966, participó en la grabación de un programa de televisión, El arte de Miró, emitido el día después, junto al director del museo de Kioto, Atsuo Imaizumi, el pintor Hanjiro Sano, el historiador Shuji Takashina y el poeta Makoto Ooka. No hemos hallado más referencias de este programa.

Miró contempla su exposición tokiota (aunque no asiste al cierre el 9 de octubre) pero no puede ver su paso a Kioto, donde abrió el 20 de octubre. La patrocinaba Tsunekai Veda, presidente del diario “Aminichi”, entonces con una enorme tirada de 6 millones de ejemplares. El embaja­dor español, García de Llera, ofreció una cena en honor del Miró, a la que asistieron las más destacadas personalidades del mundo artístico nipón en otro ejemplo de utilización política de la figura de Miró.[26]

Miró contó más tarde que le habían asustado en ese via­je los perio­distas japo­ne­ses, que por todas par­tes le perse­guían, y desliza alguna broma al respecto: ‹‹La cosa llegó a tal extre­mo que por las noches lle­gué a mirar debajo de la cama por si ha­bía algún periodis­ta escon­dido››.[27] El artista catalán Josep Guinovart explicará el éxito en Japón de Miró por su asentamiento en la tradición: ‹‹Per què Miró s’entén tan bé en Japó? Perquè, com Picasso, està vinculat a la tradició. També Gaudí. Tal com afirmava Dalí: tan sols el que és ultralocal pet ser universal.››[28] Miró se debate entre dos pulsiones ante su gran éxito ja­ponés: la modestia y el orgullo. Al ser consciente de esta dualidad, la intelectua­liza, como declara:

‹‹Le succès ne m’intéresse pas. Je n’y suis pas sen­si­ble. (...) / Avant de par­tir, j’avais une frousse te­rrible. Oser présenter au pays des meilleurs céramis­tes, mes propres oeuv­res, c’était riqué. L’ac­cueil a été enthousiaste. J’ai rencontré des spécia­listes. Le contact s’est parfai­tement établi. Toute la presse a été unani­me pour me ren­dre hommage. Résul­tat: 2 heures et demie de queue pour voir mes oeuvres et dans la seule jour­née de samedi, plus de 9.000 per­sonnes ont visité l’exposition. Ça me fait quand même plaisir. / (...) L’orgueil, je ne connais pas; l’ambition, oui, mais toute égoïste, elle m’aide à réaliser des choses que j’aime. La gloi­re, je peux vivre sans, mais je dois m’accepter et croire en moi; l’ambition m’oblige à me satisfai­re, elle fait en même temps plaisir aux autres parfois.››[29]

Como no paró de vi­si­tar templos, paisajes, mu­seos y exposiciones, la consecuencia fue que apenas trabajó­, apenas una caligrafía para el diario “Mainichi” durante su visita a su sede el día 4 de octubre, conmocionado ante la continua sorpresa ante cada ima­gen, cada sensación. Esta reac­ción de aturdimiento es normal en Mi­ró, pues ya le había ocu­rrido lo mismo ante París y el Louv­re, Madrid y El Prado, Nueva York y el MoMA. Pero es mayor en Japón pues la novedad es absoluta. Se promete a sí mismo que volverá, pero para traba­jar, y en los años siguientes con­fec­cionará un ambicioso plan de trabajo para esa anhelada nueva oportunidad.

Está en Kioto el 26 de septiembre, acompañado por su grupo europeo y el japonés Masao Kameda, visita el palacio de Katsura, famoso por su bello jardín y visita el 27 Shigaraki, una ciudad famosa por su cerámica, y el 28 está en Nara, para volver por la tarde a Kioto. El 29 viaja a Nagoya, donde conoce al ceramista Tokuro Kato, y por la tarde regresa a Tokio, donde el 30 dedica la tarde a conocer a unos prestigiosos calígrafos del grupo Mainichi Shodokai. El 1 de octubre asiste a una comida organizada por la embajada de Francia y asiste a una función teatral de kabuki por la noche. El 2 visita museos en Tokio, dedicando especial atención en el Gotoh Museum a una exposición de porcelanas chinas y a una obra maestra del arte japonés, el Genji Monogatari Emaki (El rollo de pinturas de Genji Monogatari). El 4 asiste a una comida de la embajada española y visita la sede del diario que le patrocinaba la antológica. El 5 por la tarde vuelve a París en un vuelo de Air France, despidiéndole en el aeropuerto Kobayashi, Kagaw y Ta­kiguchi, pues ha conocido por fin al poeta uno de sus grandes introductores en Japón y el autor de la primera monografía dedicada a Miró. El 6 llegó a París, a las nueve de la mañana.


Dupin (1993) resume este viaje:

‹‹El pintor hace el viaje en 1966 con motivo de su retros­pectiva en los museos de arte moderno de Tokyo y de Kyoto. Un encuentro que le impresiona y conmueve. Es recibido como un señor, acogido como alguien de la familia. En templos y museos puede ver las pinturas, las esculturas, las cerámicas, las ca­li­grafías. Está deslumbrado. Y asiste, como mandan las reglas, a la ceremonia del té, al combate de sumo, a una demostración de ikebana, composición ritual de ramos de flores. Un coleccio­nista privado le muestra una de las más antiguas colecciones de estampas eróticas. Sobre todo, pasa largas horas con los Arti­gas en un pueblo de alfareros y ceramistas. Se ve con el poeta Shuzo Takiguchi, que en 1940 había escrito y editado la primera monografía sobre Miró, que no ha sido todavía traducida. Sólo puedo dar testimonio, por haberlos adaptado al francés tras dos entrevistas y un intercambio epistolar, de poemas dedicados a Miró, entre los más esclarecedores.››[30]


La influencia del arte japo­nés y de la filosofía budista se intensifica desde entonces, constituyendo un gran cambio en su vida.[31]


Hacia el infinito (1968) o Vers l'infini, un óleo sobre tela. DL 1308. [https://successiomiro.com/catalogue/object/201] Es un ejemplo paradigmático del influjo oriental tras el primer viaje de 1966, con un supremo despojamiento: sustraer es mejor que sumar.

El retorno a Europa.

Miró regresa a París hacia el 10 de octu­bre y pasa casi todo el resto del mes de octubre en París, hasta que vuelve a Palma el 26 de octubre y a continuación se va a Mont-roig una semana, para descansar.[32]


En una vota­ción en 1966 de 35 críti­cos de arte norteameri­ca­nos se elige entre una lista de 250 pintores actua­les el pri­mero a Pi­casso y el se­gundo a Miró. Lo mismo sucede en otra lista elaborada por críticos europeos:

‹‹Van Gogh would have missed out on a rating of the top ten of his time (at the time of his death he was virtually unknown), but cultural polls have their points. Every five years, France’s Connaissance des Arts polls connoisseurs with the question, “Who are the ten living painters whom you prefer today?” The 86 replies from a mostly European group of critics, curators, dealers and historians yielded more than 200 names. The result was actually the top 13, since No.1 was declared hors concurs and there were two ties. The list:

1. Pablo Picasso, 35 votes.

2. Joan Miró, 31

3. Max Ernst, 27

4. Jean Dubuffet, 24

5. Francis Bacon, 21

6-7. Marc Chagall, Marc Tobey, 16

8. Vieira da Silva, 14

9. Hans Hartung, 13

10-11. Sam Francis, Mark Rothko, 11

12. Balthus, 10

13. Willem de Kooning, 9

Nine of the 13 appeared in the Connaissance poll of 1961. Bacon, Balthus, De Kooning and Rothko are the newcomers.››[33]


Estalla una gran polémica pública por su elección como aca­démico de San Fer­nando y su posterior rechazo, en soli­daridad con Picas­so.

Colabora con el músico John Cage, que escribe la partitura Joan Miró en ter­cera per­sona: 8 textos (en Del lunes en un año), y con el coreógrafo Merce Cunningham, para los que confecciona un cartel para su espectáculo en Sitges.[34]

Pinta varias obras de mediano formato, de tema poético, a las que añade letras con plantillas de estarcir; y algunas pinturas de gran formato, como La lección de esquí.



El pájaro solar (1966).



El pájaro lunar (1966).


Se dedica desde este año intensamente a sus primeras es­culturas monu­mentales en bronce, El pájaro solar y El pájaro lunar, en el taller de fundición de Sousse (París). Trabajará también en otros talleres de escultura, según su especialización: Clémenti en Meudon (c. París), Scuderi en París, Valsuani en Bagneaux, Fratelli Bonvicini en Verona, Parellada en Barcelona. Estos bronces se ejecutan según el método de la cera perdida, a partir del vaciado de objets trouvés ensamblados.

Realiza con Artigas una escultura monumental en cerámica, La Venus del mar sumergida finalmente en el Mediterráneo en la llamada Catedral de la Pierre-Fourmi­gue, en la costa de Saint-Jean-les-Pins, el 28 de julio de 1968.

Trabaja en varios cartones para tapices del taller de los Gobe­lins de París, para una exposición en París. Continúa la ilustración de libros. Realiza litografías para un homenaje a Machado en Baeza y para financiar un espectáculo del ballet de Merce Cunningham en Barcelona y Vence.


NOTAS.

[1] Arroyo, Francesc. La Caputxinada, 4 anys“El País”, Quadern 1156 (9-III-2006) 1-4.

[2] Szulc, Tad. Art Auction Aids Fined Spaniards; Picasso and Miró Oils Help Group Regime Punished“The New York Times” (27-VI-1966) 13.

[3] Gustavo Torner, Gerardo Rueda y Fernando Zóbel. Catálogo del Museo de Arte Abstracto de las Casas Colgadas de Cuenca (1966). Reprod. Calvo Serraller­. Es­paña. Medio siglo de arte de van­guardia. 1939-1985. 1985. v. I: 619.

[4] Miró guardó en su archivo el número especial Hommage à Giacometti. C’était un géant“Arts” (19 a 25-I-1966). FPJM H-3390.

[5] Miró guardó en su archivo varias noticias y obituarios: Redacción. Ha muerto André Breton, el mago del surrealismoLa Vanguardia” (29-IX-1966). FPJM H-3430. / Molina, Antonio. André Breton“Baleares” (21-X-1966). FPJM H-3433. Con foto de Miró.

[6] Potau, Juan. Tarragona contará con un tapiz de Joan Miró. “La Van­guar­dia” (5-V-1966) 44. / [https://www2.cruzroja.es/web/ahora/-/historia-dos-miro-nacen-tras-salvar-vida] / Rom, Martí. Josep Royo y Joan Miró: Los tapices. “Ressò Mont-rogenc”, nº 109, 110 y 111 (III, VI y IX-2009). Describe el accidente del 31 de diciembre, cuando la hija de Miró llevaba a su suegra, y puntualiza que se había casado con Teodor Punyet el 22 de diciembre. / [https://martirom.cat/wp-content/uploads/2018/12/48-Joan-Miro%CC%81-i-Tarragona.pdf] Entrevista de Martí Rom a Josep Ferrer i Bosch, en la que este confirma la boda el 22 de diciembre.

[7] Carta de Joan y Pilar Miró a los Calder, en Saché. Son Abrines, Palma de Mallorca (10-II-1966). [Huttton; Wick. *<Joan Miró - Alexander Calder>. Basilea. Galerie Beyeler (2004): 274-275.]. Sobre el accidente de su hija en Mont-roig. ‹‹Chers Sandy et Louisa, Votre lettre nous a beaucoup touché. Dolores va bien, mais doit encore patienter pour quelques mois, la pauvre. Ça a été terrible, heureusement qu’elle n’était dans la voiture qu’avec sa belle-mère [la trad. es ‘‘madrastra’’ pero se refiere a la suegra, se supone que la madre de su segundo y reciente esposo]. Sa vie et sa jambe furent en péril, on est maintenant rassuré. (…) [saludos]››

[8] Pizá, Antonio [sin firma]. Entrevista a Miró. “Baleares” (13-III-1966).

[9] El artículo de Lyon termina en la p. 190 con unas recetas de Pilar Juncosa: Bacalao Esquexada, Bacalao a la Vizcaína, Crema Quemada y uno de sus platos mallorquines favoritos, Espinacas a la Mallorquina (espinacas con ajo, piñones y pasas). [Lyon, Ninette. Pilar and Joan Miró: A Second Fame: Good Food“Vogue” (1-III-1966) 188-190, cit. 189. Fotografías de Cecil Beaton. PML, PMG B 19, 26. cit. Coyle. The Monsters in America: The Presentation and Reception of Mirós Sculpture in The United States. <The Shape of ColorJoan Mirós Painted Sculpture>. Washington. Corcoran Gallery (2002-2003): 78, fotografía reprod. 79. Coyle señala que los lectores de la revista podían apreciar aquí en Miró facetas reconocibles de su arte: ‹‹His sensuality, his sense of poetry, his strong Catalan toots and love of his homeland, his humour, and even his attitude toward French culture, art, and intellectualism››. [78]. Esta fuente no consta en los Archivos Miró de la FJM y la FPJM y hasta el artículo de Coyle no se citaba en ninguna bibliografía o texto.]

[10] García-Soler, Jordi. Raimon: retorn a l’Olympia. “El País”, Quadern 1169 (8-VI-2006) 4. No fue su estreno en París, porque los días anteriores había actuado en otros escenarios menos famosos, como el Descartes de la Sorbona y en la Mutualité.

[11] Redacción. La concesión del gran premio del disco catalán. “La Vanguardia” (12-IX-1967) 34.

[12] Raillard. Conversaciones con Miró. 1993: 120-121.

[13] Lacasa, Luis. Recital con condiciones de Raimon en Zaragoza. “El País” (7-V-1976).

[14] Ellington grabó su actuación en el festival de St. Jean-les-Pins, con el título Duke at the Cote d’Azur, con la presencia de Miró, y esta grabación de algo más de 30’ se difundió internacionalmente. [Redacción. Duke Ellington en el AteneoLa Vanguardia” (29-I-1983) 34.] Un fragmento titulado Blues for Miró se reproduce en YouTube con una duración de 7’. Aparecen dos esculturas de Miró, la primera El huevo (1963), y además se ve al artista de pie apoyado en la peana de la escayola de su Pájaro lunar, detrás del pianista norteamericano Duke Ellington, que toca The Shepherd. En otro fragmento grabado el mismo 27 de julio de 1966 hay esculturas de Giacometti y la misma música.

[15] Leiris. Journal 1922-1989. 1992: 611 y 617.

[16] Penrose, AntonyRoland Penrose. The Friendly Surrealist2001: 158.

[17] Carta de Miró a Joan Prats. Palma (30-VII-1957) FJM.

[18] Carta de Miró a Joan Prats. Palma (11-VIII-1957) FJM.

[19] Carta de Miró a Joan Prats. Palma (17-VIII-1957) FJM.

[20] Carta de Miró a Joan Prats. Palma (29-VIII-1957) FJM.

[21] Raventós, Luis. Visita a Juan Miró. “Diagonal” (V-1961).

[22] Figueruelo, Antonio. Entrevista a Miró. Realizada para agencia His­pania Press (17-XII-64). Publicada en “Diario de Mallorca” (19-XII-1964).

[23] Matsubara, Tohio. Miró Plans To Produce Ceramics Using “Japanese Clay And Fire”“The Mainichi Daily News”, Tokio (16-VI-1966). PML, PMG B 20, 3. Entrevista en París en atención a la muestra que se prepara en Japón.

[24] Umland. <Joan Miró>. Nueva York. MoMA (1993-1994): 342, n. 841, relaciona dos documentos: Carta de Miró a Pierre Matisse. Mont-roig (25-VIII-1966). / Carta de Miró a Dupin. Mont-roig (26-VIII-1966).

[25] En el apartado de las exposiciones de esta época hay una amplia explicación sobre la antológica en Tokio y Kioto. Sobre el primer viaje, con abundantes detalles extraídos de la prensa japonesa, véanseRedacción. Joan Miró ha llegado a Tokio. “La Van­guar­dia” (22-IX-1966) 40. / Redacción. Cuadros “verdaderos” de Joan Miró, en Tokio… “falsos” en Bruselas“Baleares” (25-IX-1966). FPJM H-3429. / Redacción. Gran éxito de la exposición Miró en Tokio. “La Vanguardia” (12-X-1966). FPJM H-3432. / Perucho. Joan Miró y Cataluña. 1987 (1970): Reprod. de ocho fotos de Miró y su grupo en Japón. Cabañas, Pilar. La fuerza de Oriente en la obra de Joan Miró. 2000: 21-32. / Hay una fotografía de Miró en un jardín zen de Tokio, pub. en Joan Punyet Miró. Una mirada íntima, en De la Cierva; Julián; et al. Joan Miró. 2007: 115. / [<Joan Miró. El legado más íntimo>. Barcelona. FJM (2022): 162-163, tres fotos tomadas por Ishikawa Yoshimori del viaje de Miró a Japón, en las que aparece el artista, y en la primera de p. 162 están también Aimé Maeght y Josep Llorens Artigas. / El estudio más largo y preciso es el de Matsuda, Kenji. La primera estancia de Miró en Japón y su contexto histórico. En pp. 361-372 de Cabañas Bravo, Miquel; Rincón García, Wifredo. El arte y la recuperación del pasado reciente. XVII Jornadas Internacionales de Historia del Arte, Instituto de Historia (CCHS, CSIC), Madrid, 2-4 de diciembre de 2014. (2015). [https://www.academia.edu/42100866/La_primera_estancia_de_Miró_en_Japón_y_su_contexto_histórico]

[26]  Redacción. Noticia. “La Vanguardia” (12-X-1966).

[27] Redacción. Noticias resumidas: Joan Miró“Baleares” (27-X-1966). FPJM H-3434. Ha vuelto ayer del viaje; está abrumado por el gran recibimiento en Japón y necesita descansar. / Pizá, Antonio. “Baleares” (9-XII-1969).

[28] Guinovart. Declaraciones. cit. Mesquida, Biel. Sols l’ultralocal pot ser universal. “Diario de Mallorca” (26-III-2002) 76.

[29] Lang, Jane. Miró, le pape et le poète, fable orientale. Miró rentre de Tokyo où le musée d’art moderne lui consacre une im­portante exposition. Il a été émerveillé“Arts Loisirs”, 55 (12 y 18-X-1966) 38-39.

[30] Dupin. Miró. 1993: 323.

[31] Carta de Miró a Dupin. Palma (23-X-1966). [Umland. <Joan Miró>. Nueva York. MoMA (1993-1994): 342.

[32] Redacción (Palma). Regresó el pintor Miró. “La Vanguardia” (30-X-1966) 9. / Sobre este viaje, véase Dupin. Miró. 1993: 323. Bernadac se equivoca al fechar en 1959 un primer viaje a Japón, seguramente confundiéndolo con el que hizo entonces a EE UU; pudo confundirla que desde 1960 es muy evidente el influjo de la caligrafía oriental. [Bernadac. <Joan Miró. La colección del Centro Georges Pompidou>. México. CCAC (1998): 172.] No obstante, el viaje que la propia Bernadac resalta es el que ella fecha correctamente en 1966, en op. cit. 190].

[33] Anónimo. Top 13. “Time” (29-VII-1966).

[34] Barnes, Clive. Dance: Trouble with Going Abroad – Case in Point: Trials of the Cunningham Troupe“The New York Times” (21-V-1966). Informa que Miró vio el ballet en París y que donó una pintura para que pudiera ir a España. / Llopis, Arturo. El “Club 49” presenta a Cunnigham y a los suyos. “La Van­guar­dia” (29-VII-1966) 29. / Brown, Carolyn. Chance and Circunstance. Twenty Years with Cage and Cunningham. 2007: 471-474, sobre el recorrido por Cataluña y Saint-Paul-de-Vence.


Joan Miró en 1967.


En 1967 en España se pro­mulga la Ley Orgánica del Estado, desde entonces pieza de clave de las siete leyes fundamentales y que sienta al final las bases ins­titu­cionales del régimen franquista con vistas a su perpetuación después de la muerte de Franco. 

Al mismo tiempo, se recrudece la repre­sión de la creciente oposición democrática y el recién surgido sindicato CCOO es declara­do ilegal —Miró responde apoyándolo con obras y un cartel para el 1 de mayo del año siguiente—, y la organización separatista vasca ETA se radica­liza y comienza su campaña de atentados mortales.

El obispo vallisoletano Marcelo González Martín es nombrado arzobispo coadjutor de Barcelona en enero de 1967 (estará hasta 1971, cuando es nombrado arzobispo primado de Toledo), con derecho de sucesión del arzobispo de Barcelona, Gregorio Modrego Casaus; surge una fuerte oposición catalanista, con la campaña Volem Bisbes Catalans (Queremos obispos catalanes), ante la cual La Santa Sede nombra cuatro obispos auxiliares catalanes, para las tareas pastorales. 

El mismo año el Papa Pablo VI publica la encíclica Populorum progressio.



Miró patrocina el homenaje al doctor Jordi Rubió i Balaguer, el 30 de enero. Organizado por un grupo de estudiantes universitarios progresistas, fue prohibido por el rector de la universidad de Barcelona; otros patrocinadores eran Picasso, Pablo Casals, Marcel Bataillon, Menéndez y Pidal, Pere Bosch Gimpera, el abad Escarré, Josep Carner… El acto se realizó pese a todo y se procesó a 19 participantes: el filólogo Josep Coromines, Oriol Bohigas, Manuel Sacristán, Pere Portadella…[4]

En marzo de 1967, para celebrar indirectamente el primer aniversario de la Caputxinada, Espriu firma con Carner, Picasso y Miró la convocatoria de un acto de homenaje a Jordi Rubió, quien el 1969 será premiado por el Òmnium Cultural con el primer Premi d’Honor de les Lletres Catalanes.



En la cultura mallorquina destaca que Josep Melià publica Els mallorquins y entrevista a Miró, comenzando su larga relación personal. En el extranjero aparecen nuevos movimientos de las posvanguardias: el Art Povera en Italia —que tendrá una inmediata recepción por Miró, que multiplica sus obras con materiales efímeros— y el Conceptual Art y el Land Art en EE UU.


Miró en 1967 reside en Palma, donde nace su tercer nieto, Joan Punyet Miró. En Barcelona trabaja en julio en la fundición Pare­llada. Pasa el vera­no en Mont-roig, donde se entera del fallecimiento de René Magritte el 25 de agosto, con el que había mantenido una relación amistosa hacia 1928, aunque luego se habían distanciado. 

Realiza viajes a París en mayo, julio y el último desde finales de noviembre hasta cerca del 20 de diciembre ─un mes, que aprovecha para asistir a la exposición de Tàpies y probablemente pasa por la magna exposición *<L’Art Russe des Scythes à nos jours: Trésors des musées soviétiquesen el Grand Palais (octubre 1967-enero 1968), y de vuelta pasa por Barcelona el 21[1]─; y a Provenza, donde el 27 de julio Miró y su esposa visitan a Picasso en su casa de Notre Dame de Vie, en Mougins.[2]



Mural para Alicia Guggenheim.


Realiza el 17 de mayo su sexto viaje a EE UU, para acudir a un juicio por unas falsificaciones, y trabajar en Nue­va York, donde permanece desde el 18 de mayo hasta finales de mes, y asiste a un homenaje en su honor en el Gug­genheim Mu­seum, el 18 de mayo, con la ins­talación del mural en honor de Alicia Gug­genheim.[3]


Miró es premiado en octubre con el Carnegie International Grand Prize for Painting, en aten­ción a su obra La reina María Luisa de Prusia.[5]

El Ayuntamiento de Barcelona acuerda en noviembre de 1967 conceder la Medalla de Oro de Barcelona a Joan Miró,[6] que se le entrega­­rá el 28 de abril de 1968, cuando cumpla 75 años y coincidiendo con una exposición de sus pinturas, escul­turas y cerámicas.

Una encuesta del diario “Pueblo”, dirigido por Emilio Ro­me­ro, e­lige en diciembre personaje po­pular del arte a Joan Miró[7]; una confirma­ción de su creciente fama en España.


Pinta El oro del cielo azul. Comienza su larga serie de escul­turas de bronce y de bronce pintado (1967-1969): Mujer y pájaroMu­jer sentada y ni­ñoLa caricia de un pájaro. Ilustra el libro Haiku (1967) con litografías inspi­radas en los signos caligráficos japoneses.

Por consejo de Dutrou comienza sus experiencias en el grabado al carborundo (método recién inventado por Henri Goetz, que consiste en reemplazar el grabado en hueco por un grabado en relieve con una superestructura dura instalada sobre la superficie del cobre); este método le permite abordar el gran formato (106 x 72) de varias series de grabados así como El gran tríptico negro (160 x 120).



El 31 de diciembre de 1967 se publica en el “Daily Bulletin” de Palma de Mallorca el número especial El vol de l’alo­sa, realiza­­do con la co­la­boración de 19 poetas mallorqui­nes o residentes en la isla, y edita­do por Pere Serra, con la colaboración como intermediario con los otros participantes del poeta Llo­renç Moyà, como homenaje a Miró. Este número no lleva dibujos de Miró y servirá como base para una nueva y más conocida edición en 1973, esta vez con 19 dibujos del artista.


NOTAS.

[1] RedacciónMiró está en Barcelona para preparar su exposición antológica, en la que ofrecerá obras inéditas. “La Vanguar­dia” (22-XII-1967). FPJM-3448. Incluye declaraciones de Miró. El 21 estaba en Barcelona para conversar con Joan Ainaud y Xicart sobre la antológica de 1968. Ha estado un mes en París y ha asistido a la exposición de Tàpies.

[2] Hay una fotografía de Miró y su esposa junto a Picasso en Mougins, tomada por Jacqueline Picasso y fechada el 27 de julio (otras fuentes datan la visita el 24), pub. en Joan Punyet Miró. Una mirada íntima, en De la Cierva; Julián; et al. Joan Miró. 2007: 115.

[3] Cablegrama de Pierre Matisse a Miró, en París. (8-V-1967). Para el viaje. [Umland. <Joan Miró>. Nueva York. MoMA (1993-1994): 342, n. 843.Cablegrama de Pierre Matisse a Miró, en París. (6-V-1967). [Umland. <Joan Miró>. Nueva York. MoMA (1993-1994): 342, n. 844.] Sobre la comida en su honor en el Guggenheim Museum. / Davis, Victor. La mayor parte de los cuadros del millonario Meadow son falsificados. Joan Miró actuará de “perito” en sus propias obras. “Diario de Mallorca” (16-V-1967). FPJM H-3438. / Lyons, L. The Lyons Den. “New York Post” (26-V-1967) 47. PML, PMG B 20, 15. Miró está en Nueva York por una semana por un juicio de falsificaciones.

[4] Folch, Xavier. En el 90 aniversario de Jordi Rubió. “El País” (30-I-1977).

[5] Cablegrama de Pierre Matisse a Miró, en Palma. (26-X-1967). [Umland. <Joan Miró>. Nueva York. MoMA (1993-1994): 342, n. 846.].

[6] “Diario de Mallorca” (5-XI-1967).

[7] Redacción. Los populares del año 1967“Pueblo” (12-XII-1967). FPJM H-3447. Le define como el “encantador” de la pintura moderna. / Redacción. El diario Pueblo proclamó ayer los “populares del año 1967”“ABC” (13-XII-1967) 76. / Redacción. Cinco catalanes entre los populares del año. “La Vanguardia” (17-XII-1967) 3. 

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